López Obrador presentó una reforma electoral para recuperar una “auténtica democracia”

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), defendió la reforma electoral presentada por su gobierno y aseguró que el país arrastra un rezago histórico en materia democrática. Con este proyecto, dijo, busca que el país tenga una democracia auténtica. 

“No creo que haya otro país –y es vergonzoso– con más fraudes electorales que México, con más imposiciones, con falta de democracia, con predominio de partidos únicos, con mafias del poder dominando el país, con grupos de intereses creados que mandan, deciden, que hayan llegado al extremo de subordinar a todos los poderes públicos”, señaló el mandatario.

Agregó que ante la eliminación de diputados plurinominales que propone la reforma, se garantiza el voto de los ciudadanos y que “es la aplicación plena de la democracia”, ya que “van a ser los ciudadanos los que van a elegir libremente a sus representantes”. 

En esta línea aseguró que  todos pueden participar en las elecciones y tener espacios en el Congreso. “Quien va a decidir sobre los diputados van a ser los ciudadanos. No hay la intención de que se imponga un partido único, lo que queremos es que haya una auténtica democracia”, señaló AMLO.

Por otro lado, al ser consultado sobre sus motivaciones para promover esta reforma en la que plantea una reducción del número de legisladores, López Obrador sostuvo que “sería una gran irresponsabilidad” de su parte “surgir de un movimiento democrático, venir de una lucha democrática, llegar a la Presidencia, tener la facultad para presentar una iniciativa de reforma constitucional y no hacerlo porque se van a enojar los oligarcas o sus voceros, o sus intelectuales orgánicos o sus achichincles”.

Qué propone la reforma

AMLO envió este jueves al Congreso su iniciativa de reforma del sistema político y electoral, a la que llamó “reforma democrática”. La iniciativa de reforma constitucional, que fue presentada a la Cámara de Diputados, toca 18 artículos constitucionales, tiene siete artículos transitorios y también plantea la creación del Instituto Nacional de Elecciones y Consultas (INEC) en sustitución del actual órgano estatal, el Instituto Nacional Electoral (INE).

La propuesta incluye la federalización de las elecciones “para que desaparezcan los OPLES, que son los Organismos de los Estados Encargados de los Procesos Electorales, lo mismo de los Tribunales Electorales locales”.

La reforma propone la eliminación de los diputados plurinominales y una reducción del número de legisladores federales y locales. De 500 diputados, se disminuye a 200 en el Congreso de la Unión. “Es un avance fundamental, manteniendo la pluralidad que requiere el país”, expresó Duarte. En el caso de los senadores, de 128 pasarán a integrar la cámara 96. Los congresos locales tendrán rangos de entre 15 y 45 diputados locales, según la población de cada una de las entidades federativas.

Entre otras medidas, la reforma incluye que los ciudadanos puedan acceder al voto a través de medios electrónicos.

Además, se reducen los tiempos en radio y televisión en materia electoral, suprimiendo los tiempos fiscales y “garantizando que prácticamente todo el tiempo de radio y televisión lo dispongan los candidatos y las autoridades electorales no tengan tiempo en ese proceso”, porque, según Duarte, “ahora vemos spots de una autoridad electoral como si fuera un contendiente”.

También se propone una modificación en las definiciones de propaganda gubernamental, ampliando las excepciones para que las autoridades puedan difundir actividades relacionadas con servicios públicos y con información de procesos electorales.

El gobierno estima que con la modificación de las autoridades electorales, del número de representantes, de legisladores y de ayuntamientos habrá un ahorro de 24 mil millones de pesos mexicanos (más de 1100 millones de dólares).

Las críticas al proyecto

Los principales voceros de la oposición reaccionaron en tono crítico ante la propuesta. El presidente del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Alejandro Moreno Cárdenas, dijo que la iniciativa es una “ocurrencia en tiempo de elecciones”. “Es una cortina de humo, y nos quieren distraer por la grave situación económica que atraviesa el país, también en materia de seguridad, somos nota mundial en materia de desaparición de mujeres”, reflexionó el dirigente, en declaraciones a la prensa.

El vocero del PRI dijo que la reforma “no innova en nada, es una propuesta demagógica”. “Vemos una concentración de poder total. Jamás cuando fueron oposición (en el PRD o Morena) presentaron una reforma. No vamos a caer en la trampa de Morena, y del gobierno. Lo que quieren es acuñar la frase de traidores a la patria, es un distractor más”, señaló Moreno Cárdenas, quien advirtió que una “reforma sin consenso y sin diálogo, es una reforma regresiva”.

En la misma línea, el dirigente nacional del centroizquierdista Movimiento Ciudadano, Dante Delgado, calificó a la iniciativa como “un engaño y un ejercicio desesperado por tener el control electoral del país”. “El presidente sabe que no pasará la reforma electoral ni la supuesta militarización de la Guardia Nacional. Lo utiliza como instrumento electoral, sabe que lo que propone es descabellado y regresivo. Está empeñado en seguir engañando, porque para todo utiliza la palabra pueblo”, criticó. Delgado calificó a la iniciativa como una “traición a la vida democrática del país” por parte de AMLO.