López Obrador ofreció asilo político a Julian Assange tras el fallo sobre su extradición

El Gobierno de Andrés Manuel López Obrador ofreció asilo político para el fundador de WikiLeaks, Julian Assange, luego que la Justicia británica rechazara extraditarlo a Estados Unidos para ser juzgado allí por la publicación de cientos de miles de documentos secretos estadounidenses. Su abogado, Carlos Poveda, aclaró que es poco probable que lo acepte dado que el juicio de extradición puede durar unos dos años aproximadamente.

“Creo que sería un poco improbable aceptar el asilo de México. Todavía estamos pendientes del juicio de extradición. Pero de todas maneras agradecemos al presidente Andrés López Obrador por su disposición de generar un asilo comprometido por los derechos humanos”, expresó el letrado, citado por la agencia de noticias Sputnik.

“También hubo proposición de asilo de Francia y Bélgica, pero habría que ver. El asilo es improbable en México porque tenemos diligencias por la petición de extradición. Ningún juez puede otorgar esta situación cuando está de por medio todavía la decisión final del juicio de extradición. Todavía estamos en el inicio de este juicio donde no hay una decisión definitiva”, agregó.

Horas antes, el propio mandatario mexicano había anunciado su ofrecimiento. El mandatario aclaró que su país ofrece asilo con protección pero también con “la responsabilidad de cuidar que el que recibe el asilo no intervenga ni interfiera en asuntos políticos de ningún país”.

“Voy a pedirle al secretario de Relaciones Exteriores que haga los trámites correspondientes para que se solicite al Gobierno del Reino Unido la posibilidad de que el señor Assange quede en libertad y que México le ofrece asilo político”, había dicho en su habitual conferencia de prensa matutina.

Su oferta surgió luego que la justicia británica rechazara la extradición de Assange a Estados Unidos al considerar que de hacerlo, éste podría suicidarse.

Las reacciones ante la oferta

El anuncio de López Obrador despertó aplausos de simpatizantes de Assange a nivel internacional, como el periodista Glenn Greenwald, fundador de The Intercept, quien defendió a México de las críticas.

“Cuando Estados Unidos o Reino Unido dan asilo contra persecución política es noble y positivo, pero cuando un país ofrece asilo para proteger a alguien es malicioso”, criticó Greenwald en sus redes sociales.

Exdiplomáticos mexicanos cuestionaron que López Obrador ofrezca asilo político a Assange, como lo hizo en 2019 con el expresidente de Bolivia Evo Morales.

“Se cacarea la tradición mexicana de asilo para justificarlo, pero a la vez se ignora a los miles de potenciales refugiados centroamericanos”, sostuvo Arturo Sarukhan, exembajador de México en Estados Unidos.

Sin mencionar el caso, el canciller mexicano Marcelo Ebrard afirmó que “México no tiene enemigos” al inaugurar por la mañana la reunión virtual de embajadores y consúles.

La situación judicial de Assange

Assange, de 49 años, lleva 20 meses recluido en la cárcel londinense de Belmarsh desde su espectacular detención en abril de 2019 en la embajada de Ecuador en el Reino Unido, donde vivió refugiado siete años. Tanto él como su portal WikiLeaks saltaron a la luz pública en 2010 a raíz de la publicación de unos 700.000 documentos militares y diplomáticos confidenciales que pusieron a Estados Unidos en más de un aprieto.

Washington lo acusa de haber puesto en peligro la vida de sus informantes con la publicación de los documentos secretos sobre las acciones militares estadounidenses en Irak y Afganistán, que revelaron actos de tortura, muertes de civiles y otros abusos.

Estados Unidos tiene ahora un plazo de 14 días para recurrir la decisión británica, y su representante legal confirmó que lo hará. Por su parte, la defensa de Assange pedirá libertad bajo fianza.

Al margen del resultado de esta apelación y del proceso en general, Assange tiene una causa abierta en el Reino Unido por haber violado en el año 2012 el arresto domiciliario bajo fianza que se le había concedido mientras se evaluaba si era extraditado a Suecia.

La violación de este beneficio se produjo al abandonar el ciberactivista la casa de campo donde lo cumplía, propiedad de un amigo, cerca de Londres, para ir a la embajada ecuatoriana a refugiarse. En consecuencia, deberá culminar esa cuenta pendiente con la Justicia británica antes de poder asilarse en cualquier país que se lo ofrezca.