López Obrador justificó la posible salida de la cárcel de un capo narco

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, se autodefinió como “un humanista” formado “en la escuela de la no violencia” al justificar la posible salida de prisión del capo narco del cártel de Guadalajara, Miguel Ángel Félix Gallardo, en el marco de un decreto presidencial tendiente a liberar internos de cárceles federales que cumplan con determinados requisitos, como edad avanzada, deterioro de la salud o falta de sentencia firme.

Hace casi un mes, López Obrador había anunciado un decreto para liberar a todos los presos en cárceles federales que hayan sido torturados, mayores de 65 años con enfermedades crónicas y que no hayan cometido delitos graves, y a quienes en diez años no hayan sido condenados por hechos relacionados con lesiones corporales graves o muerte.

Entre los internos que podrían beneficiarse con la medida se cuenta Félix Gallardo, el narco mexicano apodado como “Jefe de jefes”.

“Si se justifica, sí, desde luego que sí porque él por edad y por enfermedad podría salir. Pero hay que ver cómo se termina el decreto”, justificó hoy el mandatario mexicano durante su rueda de prensa matutina, en referencia a la situación del excapo del cártel de Guadalajara.

“Yo no quiero que sufra nadie, no quiero que nadie esté en la cárcel; yo soy un humanista, estoy formado en la escuela de la no violencia pero tengo que hacer que se cumplan las leyes”

López Obrador

Quién es el “Jefe de los jefes”

Félix Gallardo, de 76 años, en prisión desde 1989 por el asesinato de Enrique Camarena, un agente antidrogas estadounidense, dijo en una entrevista que López Obrador está “resolviendo” la violencia que afecta al país latinoamericano.

“La violencia es consecuencia del desempleo, de la desigualdad social, que el señor López Obrador está resolviendo poco a poco. Hay que darle el tiempo”, dijo Félix Gallardo en una entrevista con el medio local Telemundo.

López Obrador argumenta que la liberación de internos, que se concretará antes del 15 de septiembre, termina con dos de las problemáticas del sistema penitenciario mexicano: la sobrepoblación de reclusos en las cárceles y la gran cantidad de detenidos sin condena.

Presos sin sentencia

El Censo Nacional del Sistema Penitenciario Federal detalló en un documento emitido a fines de julio pasado que, del total de las personas privadas de su libertad en los centros penitenciarios federales y estatales, 37.9% se encuentran “sin sentencia o con medida cautelar de internamiento preventivo”, 14.4% con “sentencia no definitiva”, y solo 41.7% con “sentencia definitiva”.

En relación a la sobrepoblación en las cárceles, la Comisión Nacional de Derechos Humanos, un organismo autónomo que estudia y divulga los derechos humanos en México, informó el año pasado que “existen 61 centros del fuero común ubicados en 21 entidades federativas que mantienen esta problemática”.

A estas cifras se suman las mencionadas por el Órgano Administrativo Desconcentrado de Prevención y Readaptación Social, que reportó en marzo una sobrepoblación en 172 centros penitenciarios federales, de un total 288, es decir, 60% del total.