Hacia el porvenir

Uruguay 

Los uruguayos decidieron que continúe el Frente Amplio al frente del gobierno del país. Tabaré Vázquez deberá seguir el proceso iniciado por José “Pepe” Mujica, que ya ha demostrado su capacidad de acción. Es trascendental que el nuevo presidente consolide aún más la inclusión social, la inversión que promueve el desarrollo y la cohesión para encaminar al país hacia el porvenir.

El presidente electo Tabré Vázquez y el Vicepresidente Raúl Sendic. Foto: Tiempo ArgentinoJorge Bruni- La República (Uruguay) 

En todos los órdenes de la vida proyectar futuro torna necesario crear un marco adecuado, máxime si se piensa en un país donde el Estado, técnica, política y socialmente, debe brindar previsibilidad y credibilidad.

Cualidades que el Frente Amplio ha logrado demostrar en el último decenio, aplicando democráticamente la institucionalidad a efectos de llevar adelante sus múltiples objetivos estratégicos. Los positivos logros ratifican fuertemente esa confianza, habiendo sido respaldado además, por su reciente triunfo electoral. Un tercer gobierno podrá entonces seguir encarando en profundidad el porvenir del Uruguay.

La Seguridad Social refleja claramente lo expresado. Se han aplicado líneas sustanciales que la han colocado en destacada posición, nacional y regional. Se encaró el tema partiendo del sustancial concepto de Derecho Humano Fundamental de la misma, lo cual origina consecuencias que muchas veces hemos expresado. En primer lugar, el Estado es garante y responsable de promoverla. En segundo término, su papel rector en las políticas sociales, lo cual no dificulta la existencia de acuerdos público- privado, trazando el Estado las líneas sustanciales, obviamente. En tercer lugar, Derecho Humano en su visión integral, política, económica, social y cultural, exige enfoques transversales y relacionamiento interinstitucional. Así se actuó.

” En el proceso que se desarrolla se han logrado notables avances, lo que no impide reconocer que queda aún mucho camino por recorrer. En palabras del actual Secretario General de la OEA José María Insulza: “Nuestra región ha cambiado para bien en su economía en crecimiento, pero el desafío es la inclusión social “

En el proceso que se desarrolla se han logrado notables avances, lo que no impide reconocer que queda aún mucho camino por recorrer. En palabras del actual Secretario General de la OEA José María Insulza: “Nuestra región ha cambiado para bien en su economía en crecimiento, pero el desafío es la inclusión social. Ese es el primer y gran desafío de nuestro hemisferio”. Aplicada a nuestro país, debería decirse: continuar con la inclusión social que se aplica desde 2005.

¿Cómo no desear que el proceso continúe? Son varios los aspectos sustanciales a seguir promoviendo y profundizando. Entre ellos, además de los precedentemente expuestos, tenemos la redistribución de la riqueza con justicia social, continuando con la utilización de esa formidable herramienta redistributiva que es la S. Social, entre otras.

Debemos seguir aplicando y ahondando el concepto de que la misma es una inversión que promueve el desarrollo y la cohesión social, tratando de dejar de lado la visión de que es un gasto, tal cual se hizo en nuestro país y en toda la región, neoliberalismo mediante, en la década de los 90 del siglo pasado y primeros cinco años del presente siglo, originando rebajas de prestaciones, ajustes fiscales, presupuestos cero, flexibilización salarial, etc.

Éstas fueron algunas de sus consecuencias, basadas en que la economía y lo social no armonizaban, sino que lo segundo se subordinaba a la primera.

Es trascendente ratificar la continuidad del Sistema de Relaciones Laborales que ha permitido la recuperación de los miserables salarios anteriores a 2005, con sus positivas consecuencias en las prestaciones de Seguridad Social, en función de lo dispuesto por el art. 67de nuestra Constitución. Convengamos que un Sistema de Relaciones Laborales de calidad, es sustancial para la calidad de la sociedad.

” ¿Cómo no desear que el proceso continúe? Son varios los aspectos sustanciales a seguir promoviendo y profundizando. Entre ellos, además de los precedentemente expuestos, tenemos la redistribución de la riqueza con justicia social, continuando con la utilización de esa formidable herramienta redistributiva que es la S. Social “

Esta sin aquella, no sería posible. Y no se trata de cogobierno ni corporativismo, de lo cual existen o existieron ejemplos en la región, sino de diálogo, bipartismo, tripartismo, Consejos de Salarios, negociación colectiva, etc.

Continuidad necesaria del proceso además, porque el país enfrenta desafíos trascendentes generales y estratégicos: cambio matriz productiva, avances sociales basados en el conocimiento, la innovación tecnológica y la ciencia, siendo sustancial para ello la excelencia de la educación. Y ¿qué decir del problema del envejecimiento demográfico que requiere de sólidas proyecciones estadísticas, de una fuerte y calificada participación del INES, políticas de natalidad, combinación de pasividades y trabajo parcial, Sistema Nacional de Cuidados, etc.

Lo que nos lleva a plantear dos aspectos trascendentes. En primer lugar, el reto que significa para la sustentabilidad económico-financiera del sistema de Seguridad Social, que origina interrogantes acerca de posibles reformas en el futuro, sean estas parciales-paramétricas y/o de fondo. Y en segundo término, Uruguay necesita proyectarse hacia el provenir. No podemos ignorar que el proceso demográfico origina conflictos intergeneracionales.

¿Puede un país apostar al desarrollo planificado de su futuro con esas dificultades? Lo refleja muy bien la frase “a menudo se echa en cara a la juventud el creer que el mundo comienza con ella. Cierto, pero la vejez cree aún más a menudo, que el mundo acaba con ella. ¿Qué es lo peor?”. Desterremos estos falsos estereotipos, encarándolos a fondo, no unilateralmente sino con visión estratégica de país.

Si del futuro se trata, el mismo indudablemente necesita previsibilidad y credibilidad, aspectos ambos que desde 2005, se han logrado. Lo tendremos si pensamos en él, ya que no se trata de un regalo sino de una conquista.

 

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