Lluvia de cenizas en Ecuador por el volcán Sangay

Una lluvia de cenizas cubrió cuatro provincias de Ecuador debido al aumento de la actividad eruptiva del volcán Sangay, confirmó el Servicio Nacional de Gestión de Riesgos y Emergencias (SNGRE). Durante el día “se reportó la caída de ceniza en las provincias de Manabí, Los Ríos, Chimborazo y Bolívar”, señaló la entidad en un comunicado.

El Sangay, de 5.230 metros de altura y ubicado a 195 km al sur de Quito, registró el domingo un “incremento significativo en su nivel de actividad eruptiva”, que mantiene desde hace dos décadas, de acuerdo con el Instituto Geofísico de Quito.

La actividad durante el lunes fue calificada de “alta”. La lluvia de polvo volcánico también afectó la víspera a las provincias de Guayas y Santa Elena, según el presidente ecuatoriano Lenín Moreno.

La SNGRE (Defensa Civil) llamó el lunes a la población a cubrir los depósitos de agua para evitar que se contaminen de ceniza y reservar pasto para el ganado.

El gobierno de Moreno también desplegó a la vicepresidenta María Alejandra Muñoz y equipos ministeriales en las zonas afectadas como en Chimborazo, con más de medio millón de habitantes y que se encuentra en alerta amarilla (previa a la naranja y finalmente la roja, de máxima peligrosidad) desde junio por la erupción del Sangay.

“Estamos junto a las familias afectadas por la caída de ceniza del #volcanSangay brindando el apoyo necesario, tomando decisiones urgentes y constatando atención prioritaria: salud, cobijo, agua, cultivos, ganado son prioridad”, expresó Muñoz a través de Twitter.

La situación provocó el domingo el cierre por ocho horas de la terminal aérea internacional y la suspensión de un partido por el campeonato de fútbol profesional en el puerto de Guayaquil.

El Sangay es uno de los varios volcanes ecuatorianos que se mantienen en erupción desde hace años como el Tungurahua y el Cotopaxi, ambos también al sur de Quito.

Localizado en la provincia amazónica de Morona Santiago (fronteriza con Perú), el macizo es uno de los más activos y el último volcán al sur de Ecuador. Está en actividad eruptiva constante desde 1628, de acuerdo con el Geofísico.

Su actividad es poco conocida porque no afecta sitios habitados. Sin embargo, se conoce por exploraciones que en el Sangay es común la generación de flujos piroclásticos, de lava y lahares.