Contra la concentración mediática

Uruguay 

Este mes se aprobará la ley de medios que busca democratizar el espacio radioeléctrico, televisivo y satelital. Los medios de comunicación hegemónicos critican esta nueva norma y la califican de “fascista” porque atenta sus privilegios, aquellos de los que gozan desde la década de los setenta. Ellos no quieren que se ordene esta ley reguladora y antioligárquica. 

Julio Battistoni- La República (Uruguay)

En este mes de diciembre se aprobará la ley popularmente conocida como “de medios”. Su estudio en el Parlamento motivó durísimos ataques de los medios de comunicación que se sienten perpetuados en su condición y ahora ven amenazada la placidez de años de contubernio; argumentan que es una ley mordaza, fascista, que cambia las reglas arrasando con sus negocios, etc.

La ley ha venido fundamentalmente para poner orden en el terreno de la regulación del uso de las frecuencias y otros soportes de transmisión de radio y televisión. El Objeto de la ley es “establecer la regulación de la prestación de servicios de radio, televisión y otros servicios de comunicación audiovisual. Se entiende por servicio de comunicación audiovisual a un servicio que proporciona una oferta estable y permanente de señales de radio y televisión”.

La ley refiere a los medios de comunicación audiovisual y nosotros, como la prensa escrita, porque la comunicación audiovisual hace uso del espectro radioeléctrico, el cual es limitado y patrimonio de todos. Desde hace mucho tiempo la concesión de uso de las frecuencias ha sido clientelar, no se realizó ningún tipo de concurso ni se exigió estándar de calidad u otra contraprestación por el usufructo de algo que no les pertenece.

” La ley ha venido fundamentalmente para poner orden en el terreno de la regulación del uso de las frecuencias y otros soportes de transmisión de radio y televisión. El Objeto de la ley es “establecer la regulación de la prestación de servicios de radio, televisión y otros servicios de comunicación audiovisual “

En pocas palabras, las empresas de radio y televisión hasta el momento se han sentido “dueñas” de las frecuencias. El desarrollo tecnológico de la comunicación ha posibilitado servicios de comunicación audiovisual que se despliegan en otros soportes técnicos, por lo que ya no solo comprenden la radio y la televisión por aire, sino que también los servicios que se brindan por cable o satélite. Esta ley establece el concepto amplio de servicio de comunicación audiovisual en los diferentes soportes y por tanto, responde a los cambios tecnológicos, que son importantes y permanentes en este sector, que hacían y hacen necesaria la actualización del marco normativo de la década de los setenta.

Hasta el momento las empresas de radio y televisión ejercieron arbitrariamente el más escandaloso negociado y manipulación ideológica. La ley expresa en su artículo 5º (Naturaleza de los servicios de comunicación audiovisual), que “los servicios de comunicación audiovisual son industrias culturales portadores de informaciones, opiniones, ideas, identidades, valores y significados y, por consiguiente, no deben considerarse únicamente por su valor comercial”.

Es una afirmación de relevancia, porque se reconoce que los servicios de comunicación tienen un gran valor para la sociedad. Es importante destacar el carácter estratégico de esta ley para el desarrollo nacional donde el país hace esfuerzos por avanzar en la inclusión digital, en el desarrollo global e integral del país, en la educación permanente. En este marco conceptual, es de importancia señalar la promoción de los contenidos nacionales que se hace en la ley; esto tiene dos aspectos, por un lado el fortalecimiento de nuestra identidad cultural y por otro la promoción de nuestra industria audiovisual.

Esta genera una cadena de valor de gran importancia para el país, basada en el excelente nivel técnico y artístico de nuestros profesionales, esto se confirma en los resultados del cine nacional, cuya calidad ha sido validada a nivel internacional.

” Esta ley establece el concepto amplio de servicio de comunicación audiovisual en los diferentes soportes y por tanto, responde a los cambios tecnológicos, que son importantes y permanentes en este sector, que hacían y hacen necesaria la actualización del marco normativo de la década de los setenta “

La derecha habló de ley mordaza, ley “a la venezolana” o “ecuatoriana”, ataduras a la libertad de expresión, etc. De los más de 180 artículos que tiene la ley, solo en el capítulo II (derecho de los niños, niñas y adolescentes) en cuatro artículos: Derecho a la privacidad (art. 31), Horarios de protección (art.32), Publicidad dirigida a niños, niñas y adolescentes (art. 33) y Publicidad protagonizada por niños (art. 34) se establecen limitaciones a los contenidos en los casos mencionados y en el marco conceptual de protección de los derechos de las personas, en estos casos, los niños.

Para finalizar, para asegurar la aplicación de esta ley, democratizar el acceso a los medios de comunicación, protección del derecho de las personas, transparencia en la gestión de los mismos, es medular en la ley la creación de un Consejo de Comunicación Audiovisual, el cual (art. 67) “actúa en función del interés general y promueve el ejercicio del derecho a la libertad de expresión, derecho a la información y los derechos culturales de todas las personas y de los prestadores de servicios de comunicación audiovisual…”.

Esta Comisión estará integrada por personas de probada competencia en el tema, serán designados por la Asamblea General sobre propuesta fundada en las condiciones personales, funcionales y técnicas, por un número de votos superior a 2/3 de sus integrantes. Un cargo es designado por el Ejecutivo en acuerdo del Consejo de Ministros.

La ley es sumamente extensa y un análisis detallado sería imposible de llevar a cabo en la extensión de esta nota. Sin duda es una ley compleja, que llevó un estudio previo exhaustivo donde colaboró la sociedad civil y empresarios involucrados: En su tratamiento en la cámara de diputados comparecieron cerca de 50 delegaciones.

Es decir es una ley que será un hito en la legislación del país y necesaria para la consolidación una sociedad democrática, de la educación y de la producción audiovisual nacional.

 

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