Lenín Moreno pidió reforzar las medidas antimigrantes pero la ONU lo reprobó

El presidente ecuatoriano Lenin Moreno pidió a la Asamblea Nacional que apruebe un proyecto de ley que permite expulsar a extranjeros que cometen delitos en el país. “Nos permitirá deportar a aquellos extranjeros que vienen al país a delinquir”, celebró el mandatario. La ONU, sin embargo, cuestionó sus dichos y emitió un alerta por la relación directa que planteó el mandatario entre migración y delincuencia. 

El presidente hizo el pedido después de que un joven venezolano fuera detenido el sábado por matar presuntamente a una mujer en el norte de Quito. Puntualmente, reclamó que se apruebe la polémica reforma de la ley de Movilidad Humana, que presentó su gobierno en junio del año pasado

La actual norma, vigente desde 2017, permite la deportación de extranjeros que hayan cometido delitos con condenas de hasta cinco años de cárcel. De ser por más tiempo, los infractores deben cumplir las penas en el país. Moreno propone, en cambio, plantea que se agilicen los trámites de deportación, alegando que la ley actual vuelve los trámites “más engorrosos”. 

La oficina de las Naciones Unidas en Ecuador y los organismos de derechos humanos criticaron la medida. «El Sistema de Naciones Unidas en Ecuador manifiesta su preocupación ante las expresiones de xenofobia y discriminación en el país», señaló la delegación a través de su cuenta en Twitter.

Añadió que «la violencia, la delincuencia y el crimen son problemas que afectan a todas las sociedades, y su origen no se corresponde con una nacionalidad en particular».

Las Naciones Unidas hizo además un llamado a todos los sectores del país “para mantener la cultura de paz que ha caracterizado al Ecuador, y el respeto a los derechos e igualdad de todas las personas».