Lejos de Argentina, Bolsonaro se reunirá con Trump en EE.UU. en su primera visita de Estado

El presidente brasileño Jair Bolsonaro viajará este domingo a Estados Unidos para reunirse con su par estadounidense Donald Trump, con quien busca sellar una alianza conservadora para redoblar la presión sobre Nicolás Maduro y fortalecer sus lazos comerciales. Lejos de la tradición de los gobiernos brasileños de visitar Argentina como primer destino, Bolsonaro eligió a Estados Unidos como su primer viaje al exterior para demostrar cuál es su prioridad en política externa.

«Esta es la primera visita de carácter bilateral del presidente al exterior y demuestra la prioridad que el Gobierno le atribuye a la construcción de una sólida asociación con los Estados Unidos», afirmó el portavoz de la Presidencia brasileña, Otavio do Rego Barros, en una rueda de prensa. Bolsonaro estará en Estados Unidos entre el 17 y el 19 de marzo.

Según explicó su vocero, la elección de viajar a EE. UU. no fue casual dado que el objetivo del mandatario es reunirse con los países que considera como “socios estratégicos”, una recorrida que lo llevará en marzo a Chile e Israel. «La prioridad de la agenda externa brasileña es reforzar la relación con los países que pueden contribuir al desarrollo, la prosperidad, el bienestar y la seguridad de los brasileños», afirmó Rego Barros.

En su programa semanal en Facebook, Bolsonaro explicó el jueves que esta visita a EE. UU, la primera de carácter bilateral que realiza desde que llegó al poder el 1 de enero, tendrá como plato fuerte la firma de un acuerdo que posibilitará el lanzamiento de satélites estadounidenses desde la base de Alcántara (norte de Brasil).

Décadas de relaciones que no pasaban de cordiales entre Brasilia y Washington quedaron atrás con la llegada al poder en enero del exmilitar ultraderechista, apodado el «Trump tropical» por su admiración y su sintonía ideológica con la agenda nacionalista y «antiglobalista» del estadounidense.

Acompañado por seis ministros, entre ellos el canciller Enesto Araújo, y su hijo y diputado federal, Eduardo Bolsonaro -sumamente activo en las articulaciones con representantes de la ola neoconservadora en el mundo-, el mandatario brasileño estará en Washington de domingo a miércoles y se alojará en la Blair House, la residencia oficial para huéspedes situada frente a la Casa Blanca.

Además de mantener una «reunión privada» con Trump el martes en el Salón Oval, el mandatario aprovechará su estancia en la capital estadounidense para reunirse con el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, y participará en varios foros sobre las oportunidades que ofrece la economía brasileña.

Sus esfuerzos también estarán enfocados en abordar con Trump uno de los temas que más los une: su férrea oposición a la «dictadura» de Venezuela y las ganas de sacar a Maduro del poder.

Estados Unidos está al frente de los más de 50 países -entre ellos Brasil- que reconocen al líder opositor Juan Guaidó como presidente interino, y ha aplicado sanciones económicas y un embargo al crudo de Venezuela, crucial para su economía, que empezará a regir el 28 de abril.

Trump ha afirmado repetidas veces que todas las opciones están sobre la mesa y no excluye una intervención militar en Venezuela. Pero Bolsonaro, que participó en la frustrada operación de ingreso de ayuda humanitaria a Venezuela por las fronteras de Colombia, Brasil y Curazao, sigue la línea del Grupo de Lima -formado por una decena de países latinoamericanos y Canadá-, partidario de estrechar el cerco económico y diplomático sobre Maduro sin recurrir a la fuerza.

Los analistas esperan que ambos mandatarios discutan también medidas para aumentar el comercio bilateral -sin rebasar límites que en el caso de Brasil impone Mercosur- y el ingreso del gigante sudamericano en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

Después de su viaje a Estados Unidos, Bolsonaro visitará Chile y viajara a fin de mes a Israel, en una muestra clara de su tentativa de acercamiento a gobiernos que considera comprometidos con sus opciones ideológicas conservadoras y económicamente liberales.