Latinoamérica condena el día de sangre en Washington mientras Bolsonaro defiende a Trump

Mandatarios, líderes y organizaciones de todo el mundo pidieron el cese de la violencia en Estados Unidos ante el extraordinario atropello al Capitolio por parte de seguidores del presidente Donald Trump, que concluyó con cuatro personas fallecidas y numerosos destrozos en la sede del Legislativo. El presidente brasileño Jair Bolsonaro, sin embargo, prefirió hacerse eco de las falsas denuncias de fraude promovidas por el republicano y evitó criticar lo sucedido. 

A pesar de Bolsonaro, la mayoría de los presidentes latinoamericanos habían salido a cuestionar rápidamente la ola de violencia fogoneada por los trumpistas, quienes quisieron evitar que el Congreso confirmara la victoria de Joe Biden, ratificación que finalmente llegó el miércoles por la madrugada a pesar de los fanáticos seguidores del mandatario saliente.

El presidente de Colombia, Iván Duque, manifestó su “solidaridad y respaldo a los honorables miembros del Congreso y a todas las instituciones”, en un mensaje en el que se refirió también a su confianza plena en las instituciones estadounidenses.

Por su parte, el mandatario argentino, Alberto Fernández, repudió “los graves hechos de violencia y el atropello al Congreso” de Estados Unidos y sostuvo su “más firme respaldo” al presidente electo, Joe Biden.

Un mensaje parecido lanzó el presidente chileno, Sebastián Piñera, que también condenó “la violencia e indebida interferencia con las instituciones constitucionales” estadounidenses; mientras que el presidente de Uruguay, Luis Lacalle Pou, confió en que “los valores democráticos” de Estados Unidos “prevalecerán frente a cualquier intento de menoscabar sus instituciones”.

“Rechazamos los actos de violencia perpetrados hoy en Washington. Debe respetarse el estado de derecho tradicional de EE.UU., la institucionalidad y las garantías al debido proceso”, afirmó por otro lado en Twitter el presidente de Ecuador, Lenín Moreno.

Una declaración particular llegó desde Venezuela. A pesar de señalar su preocupación por los hechos y esperar el cese de la violencia, la Cancillería venezolana expresó en un breve comunicado que “con este lamentable episodio, Estados Unidos padece lo mismo que han generado en otros países con sus políticas de agresión”.

El Ejecutivo de Nicolás Maduro indicó que “condena la polarización política y la espiral de violencia” que, a su juicio, “no hace sino reflejar la profunda crisis por la que actualmente atraviesa el sistema político y social de Estados Unidos”.

La posición de Bolsonaro, a contramano

Lejos de condenar lo sucedido, el ultraderechista avaló las acusaciones de fraude electoral que motivaron los desmanes.

“He estado siguiendo todo” lo que acontecía en Washington, dijo el mandatario a la entrada de su residencia oficial en Brasilia a simpatizantes que lo interrogaban al respecto.

“Usted sabe que estoy vinculado a Trump y sabe cuál es mi respuesta. [Hubo] muchas denuncias de fraude, muchas denuncias de fraude”, agregó, refiriéndose a los comicios presidenciales del 3 de noviembre.

La posición de Bolsonaro no solo contrasta con las expresiones de los líderes de la región. Otras autoridades de su país también se erigieron en contra, entre ellos el presidente del Senado, Davi Alcolumbre, y de la Cámara de Diputados, Rodrigo Maia. Ambos repudiaron el ataque y pidieron que se respete la democracia.