Las preocupaciones de Brasil por el Mundial

Un informe confidencial del gobierno de Dilma Rousseff, denominado Diagnóstico Preliminar de la Copa, señala problemas en las 12 ciudades sede del Mundial. Entre ellos: el impacto ambiental, el perjuicio causado por las obras, la seguridad, las huelgas de transporte y de policías y la trata de personas. En este contexto, el gobierno evalúa distinto tipo de acciones preventivas. Los movimiento sociales sugirieron que se involucre al ex presidente Lula. 

Catarina Alencastro – O Globo (Brasil)

El riesgo de manifestaciones violentas durante la Copa del Mundo no es el único temor del gobierno de Dilma Rousseff. Un informe de la Secretaría General de la Presidencia, al que O GLOBO tuvo acceso, señala problemas en las 12 sedes, que van desde el impacto ambiental hasta el perjuicio causado por las obras y las zonas de exclusión a los residentes y comerciantes.

El modelo de remociones para las obras fue hecho, según el informe, sin o con baja indemnización. El texto describe, incluso, la «limpieza» en torno a los estadios, que, en ciudades como Fortaleza, ha llevado al surgimiento de barrios pobres. El documento, denominado Diagnóstico Preliminar de la Copa, fue realizado a partir de los informes regionales elaborados por enviados a las ciudades sede. Río de Janeiro, Sao Paulo, Brasilia, Porto Alegre, Belo Horizonte y Fortaleza son las capitales «más críticas» en términos de seguridad.

En Río, hay una «relación tensa entre el gobierno y la sociedad». En São Paulo, el recorte de R$ 60 millones para la Policía Militar (PM) es un «potencial problema». En Porto Alegre, una huelga de transporte puede incitar movimientos de este tipo fuera del país. En Belo Horizonte, huelgas de policías pueden «engrosar las manifestaciones». En Fortaleza hay una división en la PM. En Brasilia, «los partidos de la oposición intentan desacreditar la imagen» del gobernador Agnelo Queiroz (PT).

«Para intentar neutralizar actos en contra de la Copa del Mundo, la Secretaría General evalúa confeccionar un folleto referido a sus beneficios. En Brasilia y Curitiba, los movimientos sociales consultados, sugirieron que el ex presidente Lula «entre en la Copa»»

Varias embajadas, dice el texto, ya expresaron su preocupación por la seguridad de las delegaciones y visitantes. Todavía no se ha decidido si las Fuerzas Armadas van a actuar en la  seguridad. Preocupan la “falta de procedimientos y de control cívico/institucional de la PM».

En Bahía, en Buerarema, donde jugarán Alemania y Suiza, hay conflictos entre los indios y los productores rurales. En Mata de Sao Joao, sede de los croatas, los habitantes de las comunidades negras rurales reclaman 30.000 hectáreas. En Río, preocupa la expropiación de tierras sin indemnización, como también la prohibición de paso que causa «prejuicios a los comerciantes». Otra preocupación en Río es el sistema de transporte público BRT Transcarioca, que puede no estar terminado hasta el Mundial.

En Cuiaba, diez mil árboles centenarios cayeron durante las obras. En Recife, cien mil acampantes pueden ser movilizados para las manifestaciones. En Natal, la prolongación de la Avenida Roberto Freire costó R$ 260 millones, pero sólo se realizaron 4,5 kilómetros de la misma. En Manaus, los vendedores ambulantes fueron retirados sin relocalización.

El informe también señala la «explotación sexual de niños y adolescentes y la trata de personas». Para intentar neutralizar actos en contra de la Copa del Mundo, la Secretaría General evalúa confeccionar un folleto referido a sus beneficios. En Brasilia y Curitiba, los movimientos sociales consultados, sugirieron que el ex presidente Lula «entre en la Copa».

 

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