“Las lluvias serán intensas y catastróficas”, la tormenta Eta entra a Honduras después de golpear Nicaragua

La tormenta tropical Eta ingresó a Honduras después de golpear con fuerza las costas caribeñas de Nicaragua y dejar al menos cuatro muertos, desbordes de ríos, cortes de carreteras y numerosas comunidades bajo agua por las fuertes lluvias. “La tormenta tropical Eta ya se encuentra en el territorio nacional”, anunció el jefe de Meteorología de la estatal Comisión Permanente de Contingencias (Copeco) de Honduras, Francisco Argeñal.

Poco antes del anuncio, una niña de cinco años murió en un derrumbe cerca de la ciudad El Progreso, en el Caribe hondureño, informaron los bomberos de la zona. Con ello suben a cuatro los muertos por el ciclón regional, que ya se había cobrado la vida de otra niña en el norte de Honduras y dos mineros en el Caribe nicaragüense.

“Las lluvias serán intensas y catastróficas”, indicó la Copeco en un comunicado. La amenaza se cernía sobre la capital, de más de un millón de habitantes, con una incesante lluvia de 24 horas.

Los aguaceros sostenidos causaron la crecida del río Choluteca, que divide las dos ciudades que forman la capital hondureña, Tegucigalpa y Comayagüela. Las Fuerzas Armadas desplegaron 200 militares para evitar la circulación de vehículos y personas en los puentes sobre el río, al tiempo que se inundaban los mercados populares de Comayaguela.

Las autoridades aeronáuticas anunciaron la suspensión de vuelos en los cuatro aeropuertos internacionales del país. 

El Centro Nacional de Huracanes (NHC) de Estados Unidos indicó que el ciclón se degradó a depresión tropical después de tocar tierra el martes en Nicaragua como un poderoso huracán categoría 4.

El NHC alertó de que “inundaciones repentinas que amenazan la vida continúan en partes de América Central”.

En Bilwi, principal ciudad del Caribe norte nicaragüense, Eta destrozó buena parte del muelle de la ciudad, que mueve la actividad pesquera y económica de la región y por donde se movilizan los pobladores de aldeas costeras. 

Allí, donde viven más de 40.000 indígenas miskitos, afrodescendientes y mestizos, el fenómeno impactó el martes como un huracán categoría 4 (en una escala de 5), con vientos de 240 km/h. Las autoridades comenzaron a evaluar este miércoles los daños y a limpiar los escombros tras dos días de intensas lluvias.

Eta dañó parcial o totalmente techos de numerosas viviendas, tumbó árboles y cables del tendido eléctrico, según reportes preliminares emitidos desde Bilwi.