Las desapariciones forzadas tuvieron un aumento “alarmante” en México

Desde Naciones Unidas advirtieron que México atraviesa un aumento alarmante de desapariciones forzadas por lo que pidieron que se tomen “medidas inmediatas” para poner fin a este flagelo que afecta incluso a niños, niñas y adolescentes.

“El crimen organizado se ha convertido en el principal culpable de las desapariciones en México, con diversos grados de participación, aquiescencia u omisión de los servidores públicos”, señaló el último informe del Comité contra las Desapariciones Forzadas (CED) de la ONU.

“Había 95.121 personas desaparecidas al 26 de noviembre”, de las cuales 112 casos ocurrieron durante la visita a México del Comité el 15 y 26 de noviembre de 2021. Del total de denuncias, unas 8.000 se sumaron en los últimos cinco años, añadió el informe, indicando que “las desapariciones continúan afectando principalmente a hombres de entre 15 y 40 años”.

Sin embargo, “las cifras oficiales muestran un aumento notable de desapariciones de niñas y niños pequeños a partir de los 12 años, así como de adolescentes y mujeres”, apuntó el Comité.

Los comisionados también expresaron su alarma por “la situación de los defensores de derechos humanos, algunos de los cuales desaparecieron durante su participación en operativos de búsqueda” de otras víctimas.

Además, “más de 30 periodistas” desaparecieron entre 2003 y 2021″, recordó.

El Comité igualmente “escuchó denuncias de desapariciones ocurridas en prisiones y centros de migración”. Solo del 2% al 6% de los casos de desapariciones forzadas fueron sancionados por juicio y apenas se dictaron 36 condenas.

Prevención y erradicación

El CED recomendó, entre otras cosas, la necesidad de adoptar una política nacional de prevención y erradicación de las desapariciones forzadas, al igual que las prioridades para atender dicha política y las condiciones mínimas para que esta sea “eficaz y efectiva”.

“El Estado mexicano agradece el trabajo del comité y recibe sus recomendaciones respetuosamente con el compromiso de implementarlas a través de la Subsecretaría de Derechos Humanos, Población y Migración”, respondieron desde la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) de México, cuyo ejecutivo se comprometió a seguir las recomendaciones del Comité.

“La impunidad en México es un rasgo estructural que favorece la reproducción de las desapariciones forzadas, y pone en peligro y genera angustia a las víctimas”, denunció.

El país debe hacer frente además a las “desapariciones de migrantes” y “la prevención (de este delito) debe estar en el centro de una política nacional”, urgió el Comité.

“De igual modo, el comité reconoce importantes avances normativos, institucionales y jurisprudenciales en México como la adopción de la Ley General en Materia de Desaparición Forzada de Personas (…) y del Sistema Nacional de Búsqueda de Personas, así como de la Ley General de Víctimas”, aseguró la SRE.

El CED también destacó la creación del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas y la reactivación del Sistema Nacional de Búsqueda de Personas, así como la creación de comisiones locales de búsqueda y de las fiscalías especializadas en la materia, entre otros puntos.

Las desapariciones comenzaron en México con la llamada “guerra sucia” de las autoridades contra los movimientos revolucionarios de las décadas de 1960-1980.

Según el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas, México acumula 98.877 personas desaparecidas y no localizadas desde 1964 -cuando comenzaron los registros- a la fecha. De estos, más de 73.800 son hombres y casi 25.000 son mujeres.

Su número se disparó a partir de la década de 2000, con el aumento de la actividad de los narcotraficantes y la guerra que el expresidente Felipe Calderón (2006-2012) declaró a los cárteles al inicio de su gobierno.