Las cuatro claves de las elecciones en Bolivia, un duelo entre presidentes

La cuenta regresiva para los comicios en Bolivia está llegando a su fin. Los principales candidatos, el presidente Evo Morales (2006-actualidad) y el exmandatario Carlos Mesa (2003-2005) cerraron sus campañas con actos multitudinarios. «Estamos convencidos, en estas elecciones nuevamente vamos a dar paliza a los vende patrias, a los neoliberales», proclamó Morales ante miles de seguidores en El Alto.

En los comicios del domingo, Morales (Movimiento al Socialismo) busca su cuarto mandato ante una oposición fragmentada, que a último momento intentó reunirse en pos del “voto útil” o el “voto castigo” contra el actual mandatario, intentando concentrar todos los votos opositores en el candidato de Comunidad Ciudadana, Carlos Mesa. El exmandatario es el único que podría forzar un balotaje, de acuerdo a las encuestas. “Tenemos que decidir entre el camino autoritario a la dictadura y la democracia”, dijo Mesa en su acto de cierre en La Paz.

¿Qué se vota?

En las elecciones generales se elegirá presidente y vicepresidente, 130 diputados y 36 senadores para el período 2020-2025. Poco más de siete millones de ciudadanos en total están habilitados para votar este domingo, de los cuales 6.974.363 están habilitadas para votar en Bolivia, y 341.001 en el exterior del país.

Los nueve binomios presidenciales que compiten fueron seleccionados el 27 de enero de 2019 en las Primarias, la primera vez que se realizaba una instancia electoral de este tipo en el país andino. De las alianzas habilitadas, fue el MAS el que consiguió la participación más amplia con un 37.04 por ciento de los votos emitidos, unos 367,095, de acuerdo a un último reporte del Tribunal Supremo Electoral.

¿Quién es quién en las boletas?

Evo Morales- Álvaro García Linera (MAS)

Morales, el presidente que logró ubicar a Bolivia como el país de América Latina que más crecimiento económico registró en los últimos años, aspira a ser reelecto una vez más con el MAS. Al detallar su plataforma de gobierno, explicó que está fundada en el «crecimiento económico» y la «justicia social», basados en una alianza con el sector privado y la estabilidad de los programas sociales de asistencia, como los bonos de ayudas estatales, y la lucha contra la extrema pobreza.

La Agenda del Bicentenario, programa de desarrollo a largo plazo hacia 2025, tiene como pilares fundamentales levantar una sociedad y un Estado más incluyente, participativo, democrático y sin diferencias de clases.

La candidatura de Morales, de 59 años, fue aprobada tanto por la Corte Suprema, que entendió que era “su derecho humano” ser elegido sin limitaciones, como por el Tribunal Supremo Electoral, que sobre el filo del plazo estipulado aprobó en 2018 la fórmula con su actual vicepresidente, Álvaro García Linera. Sin embargo, la oposición insiste en protestar contra su candidatura.

El fallo de la Corte se dictó un año después del revés del oficialismo en el referéndum de 2016, en una campaña plagada de noticias falsas sobre la existencia de un hijo no reconocido del presidente, algo que luego se demostró falso. El mismo García Linera evaluó luego en una autocrítica que no fue buena idea adelantar esa consulta en 2016 y que habría sido mejor dilatarla.

Carlos Mesa – Gustavo Pedraza (Comunidad Ciudadana)

Este historiador y periodista de centroderecha de 66 años llegó a la Presidencia en 2003, cuando el entonces presidente liberal Gonzalo Sánchez de Lozada renunció y escapó del país en medio de una feroz represión que tuvo como saldo más de 70 muertos. En su calidad de vicepresidente, a Mesa le correspondía tomar el mando ante la renuncia de su predecesor. Renunció dos veces -la primera fue rechazada por el Congreso- y se fue finalmente en 2005.

La candidatura de Mesa es impulsada por Comunidad Ciudadana (CC), un colectivo de partidos pequeños, plataformas ciudadanas y líderes regionales.

Mesa, vocero de la demanda marítima de Bolivia ante la Haya, anunció su candidatura luego de que la Haya fallara en su contra. Sobre la recta final de las elecciones del domingo, Mesa ha concentrado sus esfuerzos en pedir el «voto útil» a los bolivianos y así unificar a los detractores de Morales a su alrededor.

«Iniciaremos una transformación energética hacia fuentes renovables para impulsar el proceso de diversificación productiva y transitar hacia una economía limpia y sostenible», consigna su plan de gobierno, que también apunta a promover una «transformación sostenible» del sector de hidrocarburos. La lucha contra la corrupción fue también eje de su campaña.

Óscar Ortíz- Rafael Quispe (Bolivia dice No)

Ortíz es un administrador de empresas, actualmente es Senador de Unidad Demócrata por el Departamento de Santa Cruz. Fue además presidente del Senado durante 2008-2010 y uno de los principales detractores de Morales en la Asamblea Legislativa también en su segundo mandato como senador (2015-2019).

En el ámbito internacional, en representación de los líderes democráticos del país y de Demócratas encabezó los reclamos ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y otras instancias similares, para que se respete el voto ciudadano en el referéndum del 21F, ante los rumores de una supuesta “ruptura del orden constitucional”.

Chi Hyun Chung (Partido Demócrata Cristiano)

El doctor y empresario coreano presentó sobre el filo del cierre su candidatura a la presidencia por el PDC, un partido conservador y cristiano que lo eligió para disputarle el puesto a Morales, bajo el lema »Chi puede».

Su candidatura estuvo rodeada de polémicas. Chung afirmó que las personas del colectivo LGBT+ deben «recibir tratamiento psiquiátrico» y opinó que las personas trans que optan cambiar de sexo se arrepienten con el tiempo. Para justificar su homofobia, alegó que se trata en realidad de una “moda” fomentada por el «gobierno de la izquierda centralista».

De marcada creencia cristiana, Chung se autodefine como un “capitalista cristiano” que cree y confía en el libre mercado, y señala que a Bolivia le irá mejor cuando deje su economía tentada por un «inminente comunismo».

¿Qué dicen las encuestas?

Según la encuesta más reciente de Ipsos Bolivia, Morales lidera con un 40 por ciento la intención de voto, seguido por Mesa, con el 22 por ciento. Tercero se ubica Ortíz, con el 10 por ciento de los votos y cuarto el polémico Chi Hyun Chung, un pastor coreano que fundó alrededor de 70 iglesias evangélicas, con el 6 por ciento de los votos.

Este resultado haría innecesario el balotaje, pero otras encuestas dicen lo contrario. Un estudio de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), la principal de Bolivia, otorgó al mandatario indígena el 32,3 por ciento frente al 27 por ciento de Mesa, lo que forzaría una segunda vuelta en la que los votos de todos los opositores podrían aglutinarse.

¿Qué tiene que pasar para que haya balotaje?

De acuerdo a las leyes bolivianas, en el caso de que ningún candidato presidencial alcance más del 50 por ciento de los votos válidamente emitidos o un 40 por ciento de los votos con una diferencia del 10 por ciento con el segundo candidato, se realizará una segunda vuelta electoral.

De concretarse, sería la primera vez que los bolivianos ejerzan ese derecho en la historia democrática del país, tras la aprobación de la nueva Constitución en febrero de 2009. Un eventual balotaje se realizaría el 15 de diciembre, de acuerdo al calendario electoral.