Las claves de las elecciones en Ecuador: quién tiene posibilidades de ganar y qué rol jugará el voto indígena

Este domingo, los ecuatorianos votarán para elegir presidente, legisladores y autoridades locales en medio de un nuevo pico de la pandemia que amenaza con otro colapso sanitario y de una crisis económica sin salida clara, marcada por el acuerdo con el FMI. De las 16 fórmulas presidenciales que se enfrentarán en las urnas, sólo dos candidatos llegarían a una potencial segunda vuelta: el correista Andrés Arauz y el empresario Guillermo Lasso

Las últimas encuestan ubican al candidato del correísmo como ganador en una primera vuelta con un promedio de intención de voto que ronda el 35,4 %. Lasso gana en apenas dos sondeos y aglutina un promedio del 26,3 % de la intención de voto.

Andrés Arauz, de 35 años, es el delfín elegido por el expresidente Rafael Correa, quien intentó presentarse por todos los medios posibles pero fue inhabilitado porque se le confirmó en tiempo récord una condena de cárcel por un caso de corrupción y no pudo cumplir con el requisito impuesto a último momento de presentar la candidatura personalmente.

(RODRIGO BUENDIA / AFP)

La fórmula de Arauz, por la coalición Unión por la Esperanza (UNES), se completa con Carlos Rabascall, un candidato a vicepresidente que no está vinculado al correísmo más ortodoxo y busca el voto de la clase media urbana que marcó sus diferencias con Correa. 

En las antípodas se ubica el ex banquero Lasso. Para este empresario, accionista y expresidente del Banco Guayaquil de 65 años, la solución a la crisis económica que generó el presidente Lenín Moreno con en FMI está en la reducción “del impuesto a la salida de capitales”, el fortalecimiento de la dolarización y la promoción del emprendimiento a través de “simplificar” las regulaciones y garantizar la no intervención del Estado.

(RODRIGO BUENDIA / AFP)

A días de la elección, Lasso quedó como el principal candidato del sector empresarial con una fórmula junto a Alfredo Borrero – expresidente de la Asociación de Hospitales y Clínicas Privadas del Ecuador- y que ya nucleó a la alianza Creando Oportunidades (CREO) y el Partido Social Cristiano (PSC), las dos principales formaciones políticas de la derecha, que comparten como eje de sus campañas las denuncias de corrupción contra el correísmo.

Arauz incursionó visiblemente en la política en 2015 cuando fue llamado a dirigir el Ministerio Coordinador de Talento Humano, aunque también ocupó la cartera de Cultura en los primeros meses de 2017. Antes había sido director general bancario en el Banco Central de Ecuador (BCE).

Si llega a la Presidencia, Arauz advirtió que desconocerá varios de los acuerdos que el Gobierno de Lenín Moreno suscribió  con el Fondo por ser para él nocivos para el país.

También está en sus planes reconstruir la Unión de Naciones Suramericanas (desarmada por la retirada de gran parte de sus Estados miembro) y reconstituir una alianza progresista regional, como la que construyó su mentor junto al expresidente venezolano ya fallecido Hugo Chávez, el exmandatario boliviano Evo Morales y el expresidente argentino Néstor Kirchner. 

La importancia del voto indígena

Mientras las encuestas ubican como favoritos a Lasso y Arauz, el movimiento indígena tendrá un rol significativo en las elecciones, representado por Yaku Perez, exgobernador de la provincia de Azuay y presidente de la Coordinadora Andina de Organizaciones Indígenas (CAOI) -que agrupa organizaciones indígenas de diversos países de la región-, y se expresa políticamente en el partido del Movimiento de Unidad Plurinacional Pachakutik.

(RODRIGO BUENDIA / AFP)

Esta tercera fuerza política no tiene suficientes votos para ganar la Presidencia, pero en medio de un escenario de muchos indecisos e intención de voto nulo -entre el 30% y el 60%, según las últimas encuestas- podrían ser los que definan cuál de los dos candidatos favoritos llega a ese cargo.

“El movimiento indígena, que tiene una tradición popular, con un perfil izquierdista, muy ligado a la lucha indígena, está ahora representado por un indígena que se corrió hacia el centro, que presenta un discurso ecológico liberal, y que en 2017 llamó a votar por Lasso”, explicó Franklin Ramírez, profesor del Departamento de Estudios Políticos de Flacso Ecuador.

Pachakutik se creó en 1995 como la expresión partidaria del colectivo indígena, nucleando la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie), la Coordinadora de Movimientos Sociales (CMS) y la Confederación Única Nacional de Afiliados al Seguro Social.

El voto que se expresa alrededor de Pachakutik es ambivalente: si el partido se presenta en comicios locales gana fácilmente en cantones indígenas, pero, a nivel nacional se da otro proceso.

“El voto del movimiento indígena a nivel nacional oscila entre candidaturas. No votan hacia la derecha, pero votan candidaturas más heteróclitas en el arco del centro hacia la izquierda, no hay una identificación necesaria con los candidatos de Pachakutik, que, además, no siempre fueron necesariamente indígenas”, continuó Ramírez.