Las aguas de Cartagena volvieron a ser turquesas en medio de la cuarentena

Las extremas medidas de aislamiento contra el coronavirus tomadas en Cartagena, la ciudad amurallada de Colombia, impactaron también en el medioambiente. Las aguas grises recuperaron su color turquesa por la inactividad de las embarcaciones que frecuentemente circulaban por la bahía. Además, se comenzó a ver delfines cerca de las costas, algo inédito durante los últimos años.

El color del agua alrededor del puerto de la ciudad casi siempre se ve gris y con una textura densa por la cantidad de barcos que amarran en el puerto, que muchas veces aportan derrames oleosos y contaminantes. El Centro de Investigación Oceanográficas e Hidrográficas del Caribe (CIOH) explicó que es evidente el efecto positivo en la zona de la suspensión de las actividades marítimas.

La prohibición de entrada de cruceros fue ordenada por el alcalde William Dau el 11 de marzo y el 16 de ese mes se hizo extensiva también para el pequeño Muelle de la Bodeguita, donde pequeñas embarcaciones llevaban a los turistas a las islas más cercanas. Las medidas fueron luego refrendadas por el presidente Iván Duque. Entre las medidas, también se cerraron todas las playas al acceso público.

EFE

A Cartagena se esperaba que llegaran hasta mitad de año unos 45 barcos, con una proyección de 150.000 pasajeros. “El resultado inicial sobre el cambio observado en la bahía es producto del no tránsito de botes y embarcaciones menores cuyas actividades mantienen en agitación permanente sus aguas”, explicó la teniente de navío Natalia Burgos Uribe, jefe del área de Protección del medio marino del CIOH.

Este fenómeno no es del todo nuevo. Ya se había presentado antes, en 2016, cuando se vivió una época de sequía. En ese momento, los expertos explicaron que el cambio de color en las aguas se debía al fenómeno del Niño, que había secado parcialmente el canal del Dique, ese que descarga sus aguas a la bahía cargadas de sedimentos.