Las 5 claves de las megaelecciones que definirán el futuro de Chile

Diecinueve meses después de que los chilenos salieran a las calles para exigir un profundo cambio social, este sábado y domingo acudirán a las urnas para elegir a los 155 miembros de la convención que redactará la nueva Constitución que reemplace a la vigente desde la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990). Con la pandemia como marco, la gran incógnita es la participación, teniendo en cuenta que no superó más del 50 % desde que el voto dejó de ser obligatorio en 2012, a excepción del plebiscito del pasado octubre (50,9 %).

Qué se vota

Más de 1.300 candidatos, en 70 listas diferentes, compiten por un cupo para redactar esta nueva Carta Magna, que sepultará la dictada por Pinochet en 1980, identificada como el origen de las desigualdades.

Sus integrantes tendrán nueve meses para presentar un nuevo texto, pudiendo ser ampliado por tres meses más. De esta manera, a mediados de 2022, Chile vivirá un nuevo plebiscito para aprobar o rechazar la nueva Constitución.

Los chilenos deberán elegir además a los ediles y concejales de 346 comunas (municipalidades), además de a los gobernadores de las 16 regiones en las que se divide el país, que permanecerán en el cargo durante cuatro años.

Los comicios, que iban a celebrarse en abril y fueron pospuestos por la pandemia, se celebrarán en dos días, algo inédito en Latinoamérica-, precisamente para evitar aglomeraciones y animar a la gente a concurrir a votar.

Un proceso con paridad

Uno de los mayores logros del movimiento feminista chileno fue conseguir que la convención Constitucional sea un órgano paritario. Se trata de algo inédito en el mundo y convierte a Chile en el primer país del mundo en tener una carta magna escrita por un número equilibrado de hombres y mujeres.

La paridad fue una demanda que nació en las calles, durante las protestas sociales que comenzaron en 2019 y en las que las mujeres tuvieron un rol protagónico, y pronto se introdujo en las agendas de muchas parlamentarias que lo hicieron realidad a través de una reforma constitucional.

El rol de los independientes 

Los postulantes auspiciados por algún partido político son minoría (485) respecto a los independientes (793), y los expertos dan cuenta de una desafección de la ciudadanía hacia la política tradicional que puede sepultar a las estructuras partidistas en estas elecciones y abrir a futuro una nueva forma de representatividad con una presencia más activa y directa de la gente.

Los candidatos independientes responden a diversas sensibilidades, desde el feminismo al medio ambiente, pasando por los pueblos indígenas o los defensores de cambiar el modelo de pensiones de Chile.

Su gran incidencia en estas elecciones reside en el histórico debilitamiento que sufren los partidos políticos, que generan sólo un 2 % de confianza en los ciudadanos, según la última encuesta del Centro de Estudios Públicos (CEP).

La primera vez que se eligen gobernadores regionales 

Por primera vez en su historia, en un paso inédito hacia la descentralización, Chile elegirá en los comicios a sus gobernadores regionales, autoridades que reemplazarán a la actual figura del intendente, que designa la Presidencia, en un proceso que contempla también la introducción de los delegados del Gobierno.

Más del 60 % de la población chilena habita fuera de la capital, repartida entre 15 regiones -aparte de la Región Metropolitana, la más poblada y en la que se ubica la capital- a lo largo de los 4.200 kilómetros de longitud que tiene el país. Sin embargo, desde la formación del Estado chileno en el siglo XIX, las decisiones importantes se toman en Santiago, sin considerar la diversidad social y cultural del territorio.

Los pueblos indígenas también participan

El proceso constituyente que vive Chile ilusiona particularmente a los indígenas, que representan el 12,8 % de la población total y llevan más de dos siglos buscando ser reconocidos constitucionalmente.

Por primera vez en la historia, los pueblos originarios participarán en la redacción de una nueva Constitución y contarán con 17 escaños reservados entre los 155 ciudadanos que este fin de semana serán elegidos para elaborar el nuevo texto.

Tendrán siete cupos serán para el pueblo mapuche -el más numeroso-, dos para el aymara y uno para cada etnia restante: diaguita, quechua, atacameño, colla, yagán, kawésqar, chango y rapa nui.