La tragedia del coronavirus en Brasil, el segundo país del mundo con más contagios

Brasil se consolida como epicentro de la pandemia de coronavirus en el mundo, mientras que su presidente, Jair Bolsonaro, expande el alcance de los dudosos tratamientos de cloroquina con un nuevo protocolo. Por primera vez el país sudamericano superó el jueves la barrera de los mil fallecimientos por día y de los 20 mil en total. Además, con 317.554  infectados por Covid-19, se convirtió en el segundo país del mundo con mayor número de infectados, sólo por detrás de Estados Unidos. 

No obstante, las cifras de Brasil podrían ser incluso mayores por la enorme subnotificación existente en este país de 210 millones de habitantes. Según recientes estudios académicos, los contagios podrían superar el millón.

Siempre minimizando la enfermedad, el mandatario usó sus redes sociales el fin de semana para seguir cuestionando políticas de confinamiento y elogiando el uso de cloroquina como tratamiento contra la covid-19, sin comentar las trágicas cifras de Brasil.

Luego, inclusive hizo chistes sobre el tema. «El que es de derecha toma cloroquina, el que es de izquierda toma Tubaína», dijo entre risas en referencia a una bebida gaseosa del interior del estado de San Pablo, el estado más golpeado por la enfermedad. El motor económico e industrial de la nación ya registra 5.558 muertes y 73.739 casos confirmados.

Bolsonaro enfrenta la crisis con un militar al frente del Ministerio de Salud, el general Eduardo Pazuello, quien asumió tras la renuncia de Luiz Mandetta y Nelson Teich, los dos funcionarios que renunciaron a su puesto alegando supuestas “diferencias” con el rumbo que el gobierno quería tomar ante la pandemia. 

Cloroquina para todos

El miércoles, el Ministerio de Salud extendió el uso de la cuestionada hidroxicloroquina al tratamiento de los pacientes con síntomas leves de coronavirus, combinadas con el antibiótico azitromicina, atendiendo un pedido de Bolsonaro a pesar de que la comunidad científica no recomienda aún usar esa droga masivamente para la Covid-19. «Una esperanza, como relatado por muchos que la usaron», celebró el mandatario.

Según un documento divulgado por la cartera de salud, la utilización de la droga en Brasil quedará «a criterio del médico» y requiere también «la voluntad declarada del paciente». La publicación del nuevo protocolo llega luego de que importantes asociaciones médicas desaconsejaran el uso de la cloroquina y sus derivados ante sus potenciales y graves efectos colaterales, como arritmias cardíacas.

(MICHAEL DANTAS / AFP)

Sin escuchar los consejos de los especialistas, Bolsonaro recalcó el jueves que la situación de «guerra» que vive Brasil justifica la decisión de su Gobierno para autorizar su uso. «Aún no existe comprobación científica, pero está siendo experimentada y usada en Brasil y en todo el mundo. De todas formas, estamos en guerra» y «peor que ser derrotado es la vergüenza de no haber luchado», resaltó el capitán de la reserva del Ejército en un mensaje publicado en su cuenta en Twitter.

Más allá de promover el uso de la cloroquina, el Gobierno brasileño sigue sin presentar una estrategia clara para combatir el coronavirus, cuyo pico se espera para el próximo mes de julio. Bolsonaro, mientras tanto, continúa presionando para que se retomen las actividades productivas. 

Las muertes abundan también entre los jóvenes brasileños

La proporción de adultos jóvenes muertos por el nuevo coronavirus en Brasil es superior a la de otros países duramente afectados por la pandemia, sobre todo entre las clases más pobres, que enfrentan más obstáculos para cumplir las medidas de distanciamiento social.  

Apenas 69% de los fallecidos brasileños por covid-19 tienen más de 60 años, según cifras oficiales. «Como nuestra población es más joven, es normal que el porcentaje de muertes sea más elevado entre los brasileños con menos de 60 años, pero también se debe al hecho de que estos adultos jóvenes respetan menos las medidas de confinamiento», explicó Mauro Sanchez, epidemiólogo de la Universidad de Brasilia. 

La tasa de adhesión a las medidas de cuarentena cayó de manera constante en el último mes. Al mismo tiempo, el porcentaje de muertos por coronavirus con menos 60 años -que era 19% en abril- escaló a 31% esta semana.

Entierros en cadena en el mayor cementerio de América Latina

Las excavadoras remueven frenéticamente tierra hace semanas para abrir miles de nuevas fosas en el cementerio popular en Vila Formosa, el mayor cementerio de Sao Paulo y América Latina. 

«Nuestro promedio era de 30-35 [entierros] diarios; un día fuerte, 45. Actualmente estamos enterrando a 60», explicó James Alan, supervisor de uno de los equipos de sepultureros de este cementerio de 750.000 m2, que alberga los restos de 1,5 millones de personas.

( NELSON ALMEIDA / AFP)

Para atender la demanda, el cementerio recibió un refuerzo de empleados. Todos los que tienen contacto directo con los ataúdes deben llevar los monos blancos que contrastan con la tierra rojiza.

Lágrimas, gritos, cantos, oraciones y silencio. Los que fueron etiquetados como D3, a quienes se le detectó el virus, no están siendo velados por sus familiares, que solo pueden asistir rápidamente al entierro, de menos de cinco minutos de duración.