La tormenta Amanda arrasa el norte de Centroamérica y deja 18 víctimas fatales

La tormenta Amanda avanzó sin piedad por el norte de Centroamérica, donde 18 personas murieron e incontables casas y autopistas fueron arrasadas por el ciclón, especialmente en El Salvador. Solo en ese país murieron 15 personas, en tanto que los equipos de rescate buscan aún a siete desaparecidos. 

En el territorio salvadoreño, según cifras oficiales, la tormenta afectó a 24.125 familias cuyas viviendas fueron destruidas total o parcialmente. Además, la red vial en diferentes puntos del país estaba anegada y se contabilizaban 154 derrumbes, de los cuales 83 son de gravedad, por lo que se restringió el tráfico. 

Este lunes, los habitantes de la comunidad Nuevo Israel, en el sector noroeste de San Salvador, trataban de rescatar algunas pertenencias. En la zona se registraron 7.225 evacuados, que fueron trasladados a 154 albergues en todo el país.

«Hoy si la vimos bien cerca (la muerte), nunca habíamos vivido una catástrofe como la que nos trajo la tormenta», subrayó Enrique Viera, de 55 años, un habitante de la comunidad, donde 50 viviendas fueron arrastradas el domingo por una fuerte corriente después de que se desbordara un arroyo. 

«Desde el huracán Fifi (1974) no habíamos vivido un peligro como el del domingo, realmente no sabíamos qué hacer porque se estaba inundando todo, fueron minutos de angustia», resumió Viera. En una estimación preliminar, el presidente Nayib Bukele dijo que la tormenta causó pérdidas materiales por unos 200 millones de dólares.

En Guatemala, por otro lado, las fuertes lluvias provocaron dos muertos y dos heridos. En tanto que en Honduras falleció hasta el momento una persona. 

Un país vulnerable frente al cambio climático 

En El Salvador, país de 20.742 km2 y 6,6 millones de habitantes, los ambientalistas recordaron que al menos el 87% del territorio es vulnerable a fenómenos hidrometeorológicos por el efecto del cambio climático y el «desorden histórico» de construcciones en áreas urbanas.

«El planeta, la naturaleza, vuelve a recordar quien manda, y estas intensas lluvias que hemos recibido son producto del cambio climático», explicó el director del Centro Salvadoreño de Tecnología Apropiada (Cesta, ONG), Ricardo Navarro. Para Navarro, «el irrespeto sin límites a la naturaleza al destruir ecosistemas» es lo que ha desencadenado la nueva tragedia en San Salvador, donde se reportan al menos siete de los 15 fallecidos

«La destrucción y muerte que hoy vemos es producto de malas decisiones que autorizaron urbanizaciones (construcción de viviendas) en lugares de reserva ecológica donde se capta agua», afirmó por su parte el coordinador de la Unidad Ecológica Salvadoreña (UNES), Mauricio Sermeño.