La ruptura de los radicales

Argentina 

Los precandidatos radicales presidenciales, nucleados en el FAUNEN, ahora tienen que afrontar un nuevo desafío luego de la partida de la diputada Elisa Carrió.  Su alejamiento, que se dio por la falta de consenso que consiguió para celebrar una alianza con el PRO, dejará más expuestas las profundas diferencias que habitan en el seno de UCR sobre el armado político para el año próximo. 

Elisa Carrio y Pino Solanas- Foto: argnoticiasDemian Verduga- Infonews (Argentina) 

Hace poco más de dos semanas los máximos dirigentes del radicalismo comenzaron a plantear la necesidad de una cumbre para definir su debate sobre las alianzas para 2015. En ese contexto, los que se oponían a un acuerdo con el PRO remarcaban que, una definición de la UCR, funcionaría como catalizador de la posición de Elisa Carrió. Sostenía, en particular los dirigentes bonaenrenses liderados por Ricardo Alfonsín, que, ante una definición del partido centenario, Lilita “tendría que optar” por aceptar quedarse en el Frente Amplio UNEN (FAU), sin Macri, o dar un paso al costado. El devenir de los acontecimientos demostró que aquel análisis era acertado. Carrió decidió irse luego de la cumbre radical que, tibiamente, rechazó unirse al macrismo.

Sin embargo, el alejamiento de la diputada tendrá un segundo efecto. Dejará más expuestas las profundas diferencias que habitan en el seno de UCR sobre el armado político para el año próximo. Hasta ahora, Lilita aparecía como el principal factor discordante de UNEN. Su estilo expansivo, llamativo y generador de títulos periodísiticos cada cuatro frases, la ubicaron, como siempre, en un lugar central del debate en los medios. Esto le quitó lugar a lo que dijo, por ejemplo, el senador radical Mario Cimadevilla al día siguiente de la cumbre boina blanca del lunes pasado en la que, supuestamente, se había zanjado la cuestión de las alianzas. Cimadevilla, que aspira a competir por la gobernación de Chubut, e intenta construir un frente que sume a toda la oposición, sostuvo que el documento de la reunión “no le cerró la puerta” al PRO y que “sólo afirmaba que había que seguir” en el FAU. La declaración, en rigor, sostiene la línea de que el Frente podría ampliarse y sumar al jefe porteño en el futuro. Lo mismo puede decirse de lo que está ocurriendo en Córdoba, donde el diputado Oscar Aguad y el senador del Frente Cívico Luis Juez piden diariamente una alianza nacional con Mauricio Macri.

Carrió no estaba sola en UNEN. No era una francotiradora perdida. Muchos dirigentes radicales coincidían con ella. La pelota quedó ahora en manos de los boinas blancas. Ya no hay excusas externas.  

 

Sebastián Abrevaya- Página 12 (Argentina) 

“Mediocres”, “narcos”, “cómplices”, “corruptos”, “funcionales al kirchnerismo”, “progres falsos”. Casi no le quedaron calificativos a Elisa Carrió para dedicarles tanto a sus (¿ex?) socios como a sus adversarios políticos. Enojada por el documento radical en donde la UCR no explicitó un acuerdo electoral con el PRO, la líder de la Coalición Cívica se levantó ayer por la mañana y desparramó por emisoras de radio y canales de televisión su decisión de irse de “la mesa de presidenciables” del Frente Amplio Unen, que hasta ahora compartía con Hermes Binner, Julio Cobos, Fernando “Pino” Solanas y Ernesto Sanz, el único que quedó a salvó de sus agresiones. “Que la UCR haga lo que le parece, que vayan hasta donde les va. Pero yo no me suicido. Me retiro de Unen nacional, aunque no voy a romper la única posibilidad que tiene la Argentina. Voy a trabajar en la provincia de Buenos Aires y peleo por la Capital con Martín Lousteau y Fernando Sánchez”, afirmó Carrió, que horas más tarde protagonizó un cruce cara a cara con Cobos en los pasillos del Congreso (ver recuadro). Sus ex aliados evitaron la confrontación directa, aunque algunos no escondieron su alegría por el portazo de la chaqueña. De todas maneras, y para no terminar de dinamitar todo, Carrió firmó un documento de la Coalición Cívica en donde expresa que el partido no se retira del frente.

Mientras los radicales y los socialistas imaginaban anteayer cómo revertir la crisis y darle un nuevo impulso al FA-Unen, la diputada de la Coalición Cívica volvió a alterar drásticamente el escenario del arco político no peronista. “El Unen es una parodia de presidenciables al servicio de Cristina Kirchner y de la victoria de la impunidad de Scioli”, aseguró Carrió, tratando de explicar por qué se saca “una mochila” de encima al alejarse del frente que ella cofundó hace apenas siete meses. Centralmente, el argumento de la líder de la CC es que no hacer una alianza con Macri implica entregarle una victoria a Scioli: “De la misma manera que en 2007 (Julio) Cobos y (Gerardo) Morales le dieron la posibilidad a Cristina de ganar, hoy se repite la historia: se vuelven chiquitos para permitir que el PJ gane. Lo que acaban de hacer socialistas y radicales es darle el triunfo a (Daniel) Scioli; conmigo no cuenten”, sentenció y no dejó dirigente en pie.

Entre otros radicales que recibieron sus dardos, al diputado Ricardo Alfonsín lo acusó de tener vínculos con el gobernador bonaerense y le enrostró haber llevado en la boleta a Pepe Scioli, su hermano, en 2011. A Cobos le recordó su paso por el kirchnerismo y puso en tela de juicio su honestidad por el financiamiento de la campaña de 2007: “Que se arregle ese Cobos, el ‘inyenieri’ está con el Gobierno o está atado por la efedrina”. El ex gobernador de Santa Fe también recibió lo suyo. “Binner tiene que explicar el narcotráfico en Santa Fe. No se puede hacer el gobernador maravilloso.” Y lo que hasta 2013 había sido un “romance” con Solanas, ayer terminó de destruirse. “¿Cuántos votos tiene Pino? Nada. ¿Qué va a gobernar, para el fracking?”, dijo con desprecio la chaqueña, que le tiró el mote de “progre falso” por su rechazo al macrismo cuando “lo único que quieren es el cargo por cuatro años y sueldo”.

En medio de sus polémicas frases, volvió a calificar a Massa como “narco” y de Scioli dijo que “es igual a Cristina, sólo que le falta un brazo”.

El único presidenciable que quedó al margen del lanzamisiles de Carrió fue Sanz. Sin embargo, reveló algo que el titular del Comité Nacional no se anima a decir públicamente, que él también quiere un acuerdo con Macri.

“Mientras los radicales y los socialistas imaginaban anteayer cómo revertir la crisis y darle un nuevo impulso al FA-Unen, la diputada de la Coalición Cívica volvió a alterar drásticamente el escenario del arco político no peronista. ‘El Unen es una parodia de presidenciables al servicio de Cristina Kirchner’ “

El senador por Mendoza se llamó ayer a silencio. “Lo mejor que podemos hacer en este momento es contribuir a la serenidad”, dijeron en su entorno, que no desmintieron la supuesta voluntad de competir en una primaria con el PRO. Por lo pronto, piensan continuar con lo definido en la cumbre de San Fernando, redefiniendo la conducción del frente para que “el peso relativo de la UCR se consagre en la mesa de Unen”.

Cobos y Alfonsín sí salieron a responder, a su modo. El mendocino dijo que “es un disparate lo de la efedrina”. “Cualquier tema que raye mi honestidad está rayando mi familia, y eso no se lo voy a permitir a Carrió ni a nadie”, exclamó. Pero respecto del frente, consideró el alejamiento como una “pérdida” de “una actora importante”. Por la noche, endureció su discurso y remarcó su “actitud destructiva”. Alfonsín se refirió a que Carrió “se siente más cerca ideológica y hasta sociológicamente del PRO”. El hijo del ex presidente Raúl Alfonsín recordó que, en 2007, la chaqueña acusó a su padre de “ser uno de los respo
nsables de la antirrepública y de la inmoralidad”. “Tal como hace el oficialismo, cuando no coincide con alguna idea, en lugar de discutirla, trata de descalificar”, remató el diputado bonearense.

Tanto Binner como Margarita Stolbizer guardaron silencio. Por el socialista salió a responder la diputada Alicia Ciciliani, quien calificó como una “mentira” los dichos de Carrió sobre el narcotráfico en Rosario. “Crea un personaje de la política mediática que le da frutos porque se mantiene como diputada”, aseguró. Solanas se mostró sorprendido y sin responder a los agravios dijo que Lilita “no puede chantajear el espacio”. “No es la primera vez que construye algo y después lo destruye. Se beneficia el kirchnerismo y se debilita Unen. Es un error grosero”, afirmó. El secretario general de Libres del Sur, Humberto Tumini, uno de los principales adversarios de Carrió y su propuesta de sumar al PRO, evaluó como “una muy buena noticia” el portazo ya que, según él, “abre mejores condiciones para que Unen vuelva a ser la gran propuesta progresista para las elecciones presidenciales de 2015”.

 

En medio de los saludos por su cumpleaños, el presidente de la Coalición Cívica, Pablo Javkin, tuvo que salir ayer a explicar la incómoda posición en la que Carrió dejó a su partido. La diputada firmó junto a Javkin, Fernando Sánchez y Maximiliano Ferraro un texto donde dicen que la CC no se va del frente, que no compartirán “ningún espacio con Sergio Massa o el Frente Renovador” y que la política de alianzas la definirán formalmente en abril próximo.

 

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