La revancha de los animales en extinción que reaparecieron en América Latina

Pájaros cantando a todo pulmón, tortugas en playas multitudinarias y delfines de regreso en las costas. Las medidas de aislamiento que limitaron la presencia de los humanos en las calles dieron vía libre a los animales para recuperar algunos de los lugares que creían perdidos. 

En medio del confinamiento por el coronavirus, los habitantes de las grandes ciudades se guardaron en sus casas y los animales en extinción se adueñaron de los ecosistemas naturales. Se vieron tortugas poner huevos en playas de exclusivos hoteles de Cancún y a un puma silvestre deambulando por las calles desiertas de Santiago de Chile.

En México, un cocodrilo muy grande estuvo paseando tranquilamente en los canales de plaza la isla y tres ejemplares de hocofaisán en el parque Kabah, según confirmó el secretario de ecología y medio ambiente del estado de Quintana Roo, Alfredo Arellano.. 

«En promedio sólo tenemos anidación de una tortuga laúd por año en todo el estado y la temporada de anidación empieza hasta mayo, es algo totalmente atípico«, aseguró sobre la aparición de la gran tortuga en las playas turísticas. De acuerdo con la dirección municipal de Ecología, la tortuga laúd de 2,15 metros de largo y 1,4 de ancho, depositó 112 huevos frente a la playa del hotel Grand Oasis, en la zona hotelera de Cancún. 

«Estas especies van perdiendo su hábitat en la medida que se urbanizan las ciudades y los espacios donde habitan se van quedando más pequeños, explicó Arellano. Indicó que lo que pasa ahora «son casos muy notables porque ante la ausencia de la gente, con los hoteles cerrados, las playas vacías, las calles sin coches, la fauna regresa naturalmente a esas zonas».

El hocofaisán es un ave endémica de la Península de Yucatán y desde hace varios años está bajo esquemas de protección al encontrarse en peligro de extinción. Sin embargo, tres ejemplares de hocofaisán, un macho y dos hembras, se convirtieron en estos días visitantes frecuentes del Parque Ecológico Urbano Kabah, el cual cerró sus puertas el pasado 25 de marzo como parte de las medidas para evitar el contagio por la pandemia de coronavirus.

«Se dice que Yucatán es la tierra del faisán y el venado, y justamente esta especie de faisán es a la que se hace referencia, solamente se encuentra aquí, en la península de Yucatán, no hay en ningún otro lugar, es algo increíble poder tener un macho y dos hembras de esta especie en la zona urbana de Cancún», destacó.

Arellano indicó que se puede esperar una importante recuperación ambiental en el estado al no haber mucha quema de combustible fósil desde los aviones hasta el tráfico vehicular. Vamos a ver qué cambios se pueden percibir al no haber una presión turística ni condiciones climáticas muy adversas», dijo