La resistencia de Cortázar y Sábato

Argentina
Nancy Moreno

Ambos escritores incorporaron su compromiso a la construcción de memoria y paz en Argentina. Desde diferentes lugares hicieron escuchar su voz para cambiar la realidad del país y condenar a las juntas militares. Ernesto lo hizo desde la CONADEP, desde donde se generó conciencia, a pesar de las críticas hacia sus controversial prólogo y Julio, desde el Tribunal Rusell II. 

Nancy Paola Moreno- El Espectador (Colombia) 

Llegan bien unas palabras de Pablo Neruda al recibir el Premio Nobel de literatura: “Si el poeta se incorpora a esa nunca gastada lucha por consignar cada uno en manos de los otros su ración de compromiso, su dedicación y su ternura al trabajo común de cada día y de todos los hombres, el poeta tomará parte en el sudor, en el pan, en el vino, en el sueño de la humanidad entera. Sólo por ese camino inalienable de ser hombres comunes llegaremos a restituirle a la poesía el anchuroso espacio que le van recortando en cada época, que le vamos recortando en cada época nosotros mismos.”

(¿Aún?) Hubo un tiempo en que algunos generales justificaron la violencia a través de la guerra en contra de la subversión y el terrorismo. Hablaban del juego de la guerra, mientras usaban los valores de la patria para retratar matanzas y persecuciones. Y los militares se hicieron dueños, porque en el fondo está el poder. El poder por el poder.

Hablaban de la lucha del bien en contra del mal, sin suponer que las acciones humanas no son imágenes color blanco o negro. Porque todo ser humano es demasiado humano a la vez: perverso, frágil, bondadoso, arrogante, vanidoso y humilde, como ha escrito El Caminante de este diario.

En Argentina las últimas juntas militares en Argentina (1976-1983), adoptaron el nombre de Proceso de Reorganización Nacional. 

La verdadera intención consistía en restarle fuerza al movimiento social, cultural y político. Para ello, utilizó como táctica el terrorismo de Estado, que dejaría aproximadamente 30.000 personas detenidas, torturadas, asesinadas y desaparecidas, y cerca de 300.000 exiliados.

De tantos horrores y crueldad, el hondo dolor de las madres, el dolor de todos los dolores gritó una y otra vez hasta que decidieron unirse y empezar a marchar hasta convertirse en las emblemáticas Madres Plaza de Mayo. El mundo se enteró de las acciones atroces de los militares. “Aparte del sufrimiento ¿qué es lo que las moviliza tanto?-. Y esa pregunta me la estuve haciendo toda la noche hasta que encontré la respuesta: me moviliza el hecho de que eliminaron la generación que me sucede, me aíslan del futuro, me separan totalmente de la continuidad. Y yo quiero recuperarla a través de la Memoria. Sin memoria no existe continuidad en la vida. La Memoria sería las raíces, que están bien ocultas, pero son las que nutren con su savia las flores y los frutos que sí vemos.” decía una de las madres, Matilde Mellibovsky.

» En Argentina las últimas juntas militares en Argentina (1976-1983), adoptaron el nombre de Proceso de Reorganización Nacional. La verdadera intención consistía en restarle fuerza al movimiento social, cultural y político. Para ello, utilizó como táctica el terrorismo de Estado, que dejaría aproximadamente 30.000 personas detenidas, torturadas, asesinadas y desaparecidas, y cerca de 300.000 exiliados «

El coraje de las madres y los sobrevivientes advirtieron sobre la realidad argentina, los generales no tuvieron más remedio que abandonar el poder, no sin antes elaborar el documento final de la Junta Militar sobre la guerra contra la subversión y el terrorismo, desviando la atención sobre el uso de violencia sistemática hacia la población y, por tanto, su responsabilidad histórica.

El 13 de diciembre de 1983, día de la posesión del presidente electo Raúl Alfonsín, se sanciona el decreto 187/83: la creación de la Comisión Nacional para la Investigación sobre la Desaparición de Personas (CONADEP), integrada por reconocidos defensores de Derechos Humanos y presidida por Ernesto Sábato (Lee: Ernesto Sábato: Vivir es irse desilusionando).

El escritor tuvo la responsabilidad de realizar el Prólogo y entregar el Informe Nunca más, como respuesta al vacío que la Justicia Penal tuvo sobre los hechos ocurridos en el país entre 1976 – 1983.

La CONADEP entregó públicamente el Informe el 20 de septiembre de 1984 al presidente Alfonsín y Ernesto Sábato pronuncia: “Se sabía de tantos que habían sido tragados por aquel abismo sin fondo sin ser culpables de nada; porque la lucha contra los «subversivos», con la tendencia que tiene toda caza de brujas o de endemoniados, se había convertido en una represión demencialmente generalizada, porque el epíteto de subversivo tenía un alcance tan vasto como imprevisible. En el delirio semántico, encabezado por calificaciones como «marxismo-leninismo», «apátridas», «materialistas y ateos», «enemigos de los valores occidentales y cristianos», todo era posible: desde gente que propiciaba una revolución social hasta adolescentes sensibles que iban a villas-miseria para ayudar a sus moradores. Todos caían en la redada: dirigentes sindicales que luchaban por una simple mejora de salarios, muchachos que habían sido miembros de un centro estudiantil, periodistas que no eran adictos a la dictadura, psicólogos, y sociólogos por pertenecer a profesiones sospechosas, jóvenes pacifistas, monjas y sacerdotes que habían llevado las enseñanzas de Cristo a barriadas miserables. Y amigos de cualquiera de ellos, y amigos de esos amigos, gente que había sido denunciada por venganza personal y por secuestrados bajo tortura. De estos desamparados, muchos de ellos apenas adolescentes, de estos abandonados por el mundo hemos podido constatar cerca de nueve mil.”

Cuestionaron aquel prólogo del escritor y lo relacionaron con la teoría de los dos demonios. Lo señalaron cierta vez en que acudió a una reunión junto a Borges citados por Rafael Videla. Posteriormente, Gabriel García Márquez comprendería el propósito de Sábato en ese encuentro.

» De esa población fantasmal, a la vez tan próxima y tan lejana, se trata en esta reunión. Por encima y por debajo de las consideraciones jurídicas, los análisis y las búsquedas normativas en el terreno del derecho interno e internacional, es de ese pueblo de las sombras que estamos hablando. En esta hora de estudio y de reflexión «

Y en 2012, Cristina Fernández de Kirchner reeditó el Nunca más optando por desaparecer las palabras de Sábato en el Prólogo.

Criticaron a Julio Cortázar, miembro del Tribunal Rusell II, quien investigó los crímenes de las dictaduras latinoamericanas. En un coloquio sobre las desapariciones forzadas decía el escritor argentino: “De esa población fantasmal, a la vez tan próxima y tan lejana, se trata en esta reunión. Por encima y por debajo de las consideraciones jurídicas, los análisis y las búsquedas normativas en el terreno del derecho interno e internacional, es de ese pueblo de las sombras que estamos hablando. En esta hora de estudio y de reflexión, destinada a crear instrumentos más eficaces en defensa de las libertades y los derechos pisoteados por las dictaduras, la presencia invisible de miles y miles de desaparecidos antecede y rebasa y continúa todo el trabajo intelectual que podamos cumplir en estas jornadas. Aquí, en esta sala donde ellos no están, donde se los evoca como una razón de trabajo, aquí hay que sentirlos presentes y próximos, sentados entre nosotros, mirándonos, hablándonos.” De su experiencia en el Tribunal, Cortázar publica Dossier Chile: el libro negro.

Las acciones de los hombres nunca se alejan de los juicios de quienes se sientan en sus grandes escritorios o en la comodidad de la ignorancia. Criticaron a cada artista por ser comunista, ana
rquista, socialista, vanguardista…Eran soñadores y creían que la fuerza de la escritura no solo reside en los libros, también habita en el trabajo diario frente a la injusticia, el poder y la muerte. La forma en que se le rinde homenaje a la vida.

En una de las entrevistas le preguntan a Sábato por su experiencia en la CONADEP y además de hablar sobre aquella pesadilla en reversa, responde: “El Nunca más fue leído por millones de personas, leído es excesivo, hojeado, no se puede leer el libro, es terrible. Pero creó una conciencia, sirvió para algo. Fíjese que los conatos que hubo después del golpe de estado fracasaron porque hasta mujeres embarazadas con la panza así se enfrentaban. Eso fue conciencia, hecho por el informe de la CONADEP. Esas cosas sirven y van a perdurar.”

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