La política del default técnico

Argentina

A raíz del fallo de la Corte de Apelaciones de EE.UU. a favor de los fondos buitres se pretende instalar la idea de un ‘default técnico’. La Argentina está en condiciones de pagar a los holdouts, si así lo quisiera. Si se rehúsa a hacerlo es porque resulta injusto para los acreedores que aceptaron el canje. Un caso sin precedentes: un país al que se pretende forzar a cometer una injusticia.

Presidencia de Argentina

Miguel Núñez* – Latinomérica Piensa

Hace 12 años Argentina incumplió sus pagos por unos 100.000 millones de dólares. Entonces su deuda representaba el 166 por ciento del Producto Bruto Interno (PBI). Los depósitos bancarios fueron congelados y devaluados. La economía cayó un 11 por ciento y millones de personas perdieron el trabajo y quedaron en la miseria. Fue el mayor default soberano de la historia.

Después de la crisis, la economía volvió a crecer y el país renegoció con la mayoría de los acreedores. Casi un 93 por ciento de los tenedores de bonos que aceptaron los canjes de deuda recibieron a cambio unos 25 centavos por dólar de sus tenencias reestructuradas. Desde entonces, Argentina pagó religiosamente sus deudas.

Ese crecimiento económico, según los expertos del establishment financiero nacional e internacional, se debió al fuerte auge de los productos básicos, los llamados ‘commodities’. 

Sin embargo, el valor de las exportaciones agrícolas como porcentaje del PBI, no aumentó durante esta última época. Cuando la economía comenzó a crecer en 2003 las exportaciones agrícolas representaban el 5% del PBI y en el 2010 el 3,7%. El mito del “boom de la soja” es sólo una manera utilizada por los detractores de la Argentina para desestimar su crecimiento económico como una mera cuestión de suerte, el producto de un ‘viento de cola’.

Los comentarios sobre el desenvolvimiento de la economía argentina siempre tuvieron un tono negativo en los mercados financieros: están renacionalizando sus recursos y sus industrias, tienen un discurso populista, son irresponsables, por lo tanto, les tiene que ir muy mal, sin importar lo que la realidad indicara.

“Este es un caso sin precedentes, de un país que está incumpliendo pagos, no porque no tiene la capacidad o porque no tiene la voluntad, sino porque alguien está forzándolo a cometer una injusticia”

Ningún economista puede afirmar seriamente que el notable crecimiento económico de Argentina durante la última década, que produjo niveles récord de empleo y una reducción de dos tercios de la pobreza, fue producto del boom de las exportaciones de productos básicos. 

El crecimiento económico fue encabezado por el consumo y la inversión y el desarrollo del mercado interno. Argentina se transformó en una economía productiva, le dio valor agregado a sus productos, al tiempo que aumentó la inversión en educación e investigación.

Para eso, el gobierno argentino cambió las principales variables macroeconómicas: la política fiscal, la política monetaria y el tipo de cambio. Así, la Argentina salió del default y se convirtió en la economía de más rápido crecimiento en toda América.

Incluso, esto le permitió al país enfrentar en mejores condiciones la crisis económica mundial, con una política fiscal estable y menos vulnerable a los condicionantes de la deuda externa y de los organismos de crédito internacional.

Curiosamente, el país había dejado de ser relevante para los mercados globales de crédito, como solía serlo en épocas pasadas. La Argentina no emitió deuda internacional desde el ‘default’ del 2002.

En la década de los 90 y a principios de los 2000 los gobiernos argentinos obtuvieron préstamos de miles de millones de dólares en los mercados de capitales internacionales. Para atraer a potenciales prestamistas, el país emitió deuda bajo la ley de Nueva York, cediendo su inmunidad soberana para someterse a los juicios de las cortes estadounidenses.

“El ‘default técnico’ es sólo el eufemismo de una sanción política a la Argentina”

Durante los últimos años, un pequeño grupo llamado los ‘holdouts’ rechazaron los canjes en el 2005 y en el 2010 y continuaron con sus demandas para que se les pague el valor nominal de sus bonos más intereses. El pago a los ‘holdouts’ es de 1.330 millones de dólares.

A raíz del fallo de la Corte de Apelaciones de Estados Unidos a favor de los ‘fondos buitres’ se pretende instalar nuevamente la idea de un ‘default’, en este caso ‘técnico’. El ‘default’ se produce cuando un Estado no cuenta con el dinero para hacer frente a su deuda. Pero hoy la Argentina está en condiciones de pagar a los ‘holdouts’, si así lo quisiera. Si se rehúsa a hacerlo, es porque considera injusto beneficiar a los ‘holdouts’ por sobre los acreedores que aceptaron el canje.

Este es un caso sin precedentes, de un país que está incumpliendo pagos, no porque no tiene la capacidad o porque no tiene la voluntad, sino porque alguien está forzándolo a cometer una injusticia.

De lo que se trata ahora es de darle una lección a una peligrosa historia de soberanía económica. Las reformas a los subsidios, las barreras comerciales y controles de capitales, son el verdadero problema. Esa conducta económica independiente, y el aliento que puede significar para otros Estados soberanos, representan la verdadera amenaza para el resurgimiento de un nuevo orden financiero internacional.

El ‘default técnico’ es sólo el eufemismo de una sanción política a la Argentina.

 

* Ex Vocero Presidencial de Néstor Kirchner y de Cristina Fernández de Kirchner.