La ONU pidió que se respeten los acuerdos de paz, a pesar de la cuarentena

La ONU llamó la atención al gobierno colombiano por los potenciales retrocesos que puede sufrir el proceso de paz con las FARC en medio de la pandemia por el coronavirus. “La paz no puede ser una víctima más”, resaltó el secretario general de la ONU en Colombia, Carlos Ruiz Massieu.

La organización hizo enfásis en que se controle la implementación del acuerdo de paz firmado en 2016 con la que fuera la guerrilla más poderosa de América. “Reconozco la complejidad que implica mantener la atención y respuesta a tantos asuntos en medio de la emergencia sanitaria, sin embargo, lo he dicho y repito, la paz no puede ser una víctima más de esta pandemia”, enfatizó Massieu. 

Para el representante de la ONU, la expansión del nuevo coronavirus en el país dejará “expuestas nuevas fragilidades, desigualdades y lagunas de protección social”. Sin embargo, el acuerdo de paz ofrece herramientas “no solo a poner fin a la violencia” sino también para “consolidar la presencia integral del Estado” en esta crisis, agregó. 

Más temprano, el Representante en Colombia de la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Alberto Brunori, alertó en la misma videoconferencia sobre el asesinato de 23 excombatientes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en lo que va del año.

Según el partido Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (también FARC), surgido del pacto, al menos 195 combatientes en proceso de reincoporación a la vida civil fueron asesinados desde la firma de los acuerdos en La Habana, por los cuales se desarmaron unos 7.000 guerrilleros.

Golpeada fuertemente por la caída de los precios del petróleo y un desempleo del 13,4%, Colombia lanzó un plan para enfrentar la pandemia que ronda los 15.000 millones de dólares, el cual incluye respaldos de créditos, subsidios a los más pobres y recursos al sistema de salud. Además, el Fondo Monetario Internacional (FMI) le renovó un crédito por 11.000 millones de dólares para atender la emergencia sanitaria.

Aunque aliviado por el pacto con las FARC, el país aún vive un conflicto armado que en medio siglo ha enfrentado a guerrillas, paramilitares, agentes estatales y narcotraficantes, dejando más de ocho millones de víctimas entre muertos desplazados y desaparecidos