La ONU pidió al Estado colombiano que esclarezca el polémico operativo de Putumayo

La Misión de Verificación de la ONU en Colombia pidió este lunes una investigación para esclarecer la escandalosa operación militar desplegada en el departamento del Putumayo, donde murieron 11 personas en una operación del Ejército que el Gobierno afirma que era contra disidencias de las FARC, pero en la que la comunidad asegura que fueron asesinados lugareños e indígenas.

El organismo indicó en redes sociales que, como recientemente lo dijo el representante especial del secretario general y jefe de la Misión de Verificación de las Naciones Unidas en Colombia, Carlos Ruiz Massieu, ante el Consejo de Seguridad de la ONU, “debido a la gravedad de los hechos (en el Putumayo) es fundamental que los órganos competentes avancen en investigación y esclarecimiento”.

Resaltó que también que “es importante la atención de familiares y heridos” que dejó esa operación militar.

El presidente colombiano, Iván Duque, informó el pasado 28 de marzo que 11 disidentes de las FARC murieron en una operación de las Fuerzas Militares en Puerto Leguízamo (Putumayo), en la que fueron detenidas cuatro personas más, incluida una mujer embarazada.

Sin embargo, con el paso de los días salieron a la luz testimonios de familiares y miembros de la comunidad en investigaciones periodísticas publicadas en El Espectador, la Revista Cambio y el medio Vorágine que constatan que algunos de los muertos no eran guerrilleros de las disidencias de las FARC.

Organizaciones sociales denunciaron que entre los muertos están Brayan Santiago Pama, un menor de 16 años; Didier Hernández Rojas, presidente de la Junta de Acción Comunal de la vereda (aldea) El Remanso, y su esposa, Ana María Sarria Barrera, y Pablo Panduro Coquinche, gobernador indígena del Cabildo Kichwa, y otras dos personas.

La semana pasada la Oficina de la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos en Colombia pidió a la Fiscalía una investigación exhaustiva sobre lo ocurrido en el departamento del Putumayo.

El organismo también estuvo en la zona entre el 31 de marzo y el 2 de abril “para obtener información de primera mano sobre los hechos”.

“Este viaje permitió profundizar nuestra verificación después de visitas al municipio y escuchar a líderes”, añadió la misión en su cuenta de Twitter.

Los falsos positivos y la operación en Putumayo

La operación en Putumayo removió las heridas de los «falsos positivos», como se conoce al mayor escándalo de las fuerzas militares de Colombia en el que al menos 6.400 civiles fueron asesinados y presentados como guerrilleros abatidos entre 2002 y 2008.

Tras la muerte de las 11 personas, el Ejército colombiano procedió a ponerles a los cadáveres “botas y consumible para poderlos hacer pasar por integrantes de las disidencias de las FARC. Este es un tema muy preocupante y muy alarmante, que los falsos positivos vuelvan”, aseguró José Homero, presidente de la Organización Zonal Indígena del Putumayo (OZIP)

Los “falsos positivos” son una de las consecuencias más atroces del conflicto armado colombiano, cuando miembros del Ejército asesinaban a civiles para posteriormente hacerlos pasar por guerrilleros muertos en combate.