La ONU encendió las alertas por las consecuencias del cambio climático en el Caribe

El secretario general de la Organización de Naciones Unidas (ONU), António Guterres, dijo estar conmocionado por los efectos del cambio climático que ya se vislumbran en el Caribe, tras su reciente viaje a Santa Lucía y exhortó a los países que integran la Comunidad del Caribe (Caricom) a potenciar la cooperación para contrarrestar su avance. Particularmente, hizo hincapié en la invasión de sargazo que atraviesa la región, como así también en los huracanes que se desataron allí. “Es una responsabilidad colectiva global actuar ahora”, recalcó.

“Ver el sargazo y su impacto en la gente sólo confirma la urgencia de actuar contra el cambio climático y encontrar soluciones sostenibles para mantener nuestros océanos sanos. Los océanos no tienen fronteras, igual que el clima es una responsabilidad colectiva actuar ahora”, puntualizó Gutérres. La presencia de sargazo en las comunidades del Caribe impacta de manera negativa, ya que representa un riesgo para la salud por la diseminación de bacterias al descomponerse, genera pestilencia, mata la flora y fauna marina, y altera las actividades costeras como la pesca y el turismo.

A su vez, Guterres ratificó que desde la ONU ayudarán los Estados del Caribe a potenciar el desarrollo de su capacidad financiera para encarar los desafíos del cambio climático. «La ONU trabajará con los países caribeños para mejorar su acceso al financiamiento para el desarrollo», enfatizó.
América Latina y el Caribe representan menos del 10% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero, frente al 40,24% sobre el total que aportan Estados Unidos y China. Y, sin embargo, la región es extremadamente vulnerable a los impactos del Cambio Climático.

El titular de la ONU se refirió a la urgente necesidad de impulsar acciones para mantener los océanos saludables: “hay que encontrar soluciones sostenibles cuanto antes,” dijo al poner su foco en los plásticos y bolsas de nylon, que tanto daño hacen a la vida animal de mares, ríos y océanos.
Guterres reconoció los esfuerzos regionales para abordar ese problema, a partir de limpiezas a gran escala y mediante el uso de soluciones alternativas, en este último caso refiriéndose a la invasión de sargazo.

Guterres habló con pescadores y acuicultores locales en un recorrido por la Bahía Praslin, en Santa Lucía y observó por si mismo los “efectos devastadores” del sargazo en el ecosistema y en la comunidad. “Lo que ocurre en Santa Lucía es un problema que está afectando a todas las comunidades del Caribe”, destacó.

Su evaluación sobre los huracanes Irma y María, que arrasaron hace dos años Barbuda y Dominica, va en el mismo sentido. Guterres advirtió que el estilo de vida de cada isla del Caribe es amenazado por los efectos del cambio climático, por lo que precisan con urgencia planes para enfrentar las calamidades.

Además, subrayó que para afrontar estos desafíos son necesarios recursos financieros y los Estados insulares, en vías de desarrollo, tienen una capacidad económica limitada: “Ha llegado el momento de que la comunidad internacional piense cómo enfrentar el creciente problema de endeudamiento de los países de renta media. Esto frena su avance hacia el desarrollo sostenible y los hace más vulnerables», enfatizó Guterres.

Esta visita se produce a un dos meses de que se realice la Cumbre del Clima, en la cual se prevé que los líderes mundiales acuerden la implementación de planes que ayuden a la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero en un 45 por ciento la próxima década y alcanzar cero emisiones para 2050.