La OEA declaró ilegítimo el nuevo mandato de Maduro

La Organización de Estados Americanos (OEA) aprobó este jueves una resolución para declarar ilegítimo el segundo mandato del presidente venezolano Nicolás Maduro, cuestionado por gran parte de la comunidad internacional. La resolución aprobada por 19 votos a favor, seis en contra, ocho abstenciones y una ausencia declara “la ilegitimidad del nuevo periodo de Nicolás Maduro que se inició el 10 de enero”. 

La medida “hace un llamamiento para la realización de nuevas elecciones presidenciales con todas las garantías necesarias para un proceso libre, justo, transparente y legítimo”, estipuló la resolución.

El secretario general de la OEA, Luis Almagro, presente en la sala, celebró la decisión en Twitter. “Saludamos el compromiso de los países de las Américas desconociendo al ilegítimo régimen de @NicolasMaduro. El pueblo de #Venezuela no está solo, seguimos trabajando para recuperar la democracia, los derechos y libertades de tod@s”, escribió Almagro.

Entre los países que votaron a favor estuvieron Argentina, Estados Unidos, Colombia, Chile, Ecuador, Canadá y Brasil. Venezuela, Nicaragua, Bolivia y algunos países del Caribe votaron en contra y entre los países que se abstuvieron estuvo México.

Antes del inicio de la votación, el representante alterno de Venezuela en la OEA, Samuel Moncada, pidió la palabra para expresar que no reconocería ninguna decisión adoptada. “Anunciamos que no reconoceremos ninguna decisión que pudiera adoptarse en esta sesión que respecta nuestro derecho a la libre determinación”, indicó Moncada.

La sesión extraordinaria del Consejo Permanente de la OEA fue solicitada por las misiones de Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Estados Unidos, Guatemala, Paraguay y Perú. Maduro ganó las elecciones del 20 de mayo con el 70 por ciento de los voto, pero los comicios fueron comicios boicoteados por la oposición porque varios líderes opositores fueron inhabilitados para participar. Venezuela atraviesa una grave crisis política y económica que ha obligado a 2,3 millones de personas a abandonar el país desde 2015, según la ONU