El alerta del CELS sobre las doctrinas que construyen “enemigos” para militarizar América Latina

El Centro de Estudios Legales y Sociales de Argentina advirtió los riesgos de la adopción de doctrinas que pregonan “nuevas amenazas” asociadas a la “lucha contra el narcotráfico” y al “combate contra el terrorismo”, apoyadas y hasta financiadas por Estados Unidos. En un informe titulado “la guerra interna”, el organismo alertó sobre las “consecuencias negativas” que implican para el goce de los derechos humanos en los países de América Latina.

“La ´guerra’ contra el narcotráfico y el terrorismo se utiliza como justificación para sobredimensionar el aparato de seguridad y organiza las políticas y las acciones de ampliación punitiva”, subrayó el estudio del CELS, en base a los procesos de endurecimiento de políticas de seguridad que detectaron en los países latinoamericanos. Para el organismo, estos “son heterogéneos, pero con ciertos rasgos comunes que confluyen en una tendencia regional”.

“ Las políticas que se implementaron muestran la influencia directa de los Estados Unidos en esta agenda, pero también que en gran parte de la región hay actores locales, militares y civiles, cuyas agendas políticas convergen con esas estrategias prohibicionistas, punitivistas y militarizadas”, indicaron. Para ejemplificarlo, hablaron de México y Colombia y señalaron que allí, tras décadas de estas políticas, aparecieron tres graves consecuencias: “restricción de derechos fundamentales; militarización del poder público; y la aparición y consolidación de una justicia penal de excepción”.

En el informe destacan que “los países que optaron por estrategias de militarización, por la participación masiva y sostenida de Fuerzas Armadas en tareas de seguridad interior, presentan las vulneraciones de los derechos humanos más graves, entre las que se cuentan ejecuciones, torturas y desapariciones forzadas”.

En ese grupo incluyeron a los países de Colombia, México, Honduras, El Salvador y Guatemala, países que “utilizaron o utilizan a las Fuerzas Armadas en tareas de seguridad interior de manera sistemática”. “Allí también se concentran las peores violaciones a los derechos humanos perpetradas por militares que ocurrieron en América Latina en la etapa posterior a las dictaduras”, aclararon.

Un capítulo aparte le dedicaron a la situación actual de Brasil, a la que calificaron como un “punto de inflexión para los procesos de militarización”. “Si bien los militares han intervenido en la seguridad de Río numerosas veces en la última década, siempre lo han hecho en conjunto con las fuerzas de seguridad civiles y no asumiendo el mando sobre ellas como en este caso”, advirtieron respecto a la creciente criminalización en las favelas.