La migración en el centro del debate de la Cumbre Iberoamericana

Con el conflicto migrante como telón de fondo, los cancilleres de los 22 países iberoamericanos se reunieron ayer en la ciudad guatemalteca de Antigua, para terminar de acordar los documentos que hoy firmarán los jefes de Estado y de Gobierno del bloque iberoamericano. Las migraciones refuerzan la agenda regional mientras miles de centroamericanos se dirigen hacia el norte de México con la intención de ingresar a Estados Unidos.

La crisis migratoria, sobre la que la comunidad alertó en 2006, se abordará de nuevo en la XXVI Cumbre Iberoamericana y será objeto de un comunicado especial que aún tienen que aprobar los jefes de Estado. 

El asunto, que se incluirá en la declaración final de la cumbre, ha sido discutido ayer por los cancilleres de los 19 países latinoamericanos, más los de España, Andorra y Portugal, que constituyen la comunidad iberoamericana y que también aprobaron veinte comunicados especiales anexos a la Declaración de Guatemala, que se firmará mañana en la ciudad de Antigua.

Los cancilleres aprobaron un texto que subraya la “necesidad de una respuesta” coordinada de la comunidad internacional frente a ese fenómeno e insta a diseñar una “visión compartida, responsable y solidaria”.

El documento también destaca la “contribución positiva” de los migrantes a las sociedades que los acogen y rechaza “las muestras de discriminación, racismo y xenofobia” que muchas veces enfrentan.

Asimismo, subraya la “responsabilidad” de los Estados con la protección de los niños migrantes, que “no deben ser penalizados ni sometidos a la separación familiar” por la situación de sus padres. A petición de México se añadió un párrafo que enfatiza el “deber” de los migrantes a cumplir las leyes del país de acogida.

Los otros documentos tratan sobre asuntos de género, derecho al agua, cambio climático, trabajo decente, la infraestructura para la integración, la protección de las lenguas indígenas, entre otros asuntos.