La mascota del Presidente

Argentina
Jorge Rachid

“Acá me acompaña el líder más importante de la oposición Argentina, con posibilidades que conduzca el Partido Justicialista (PJ)”, dijo en Davos el primer mandatario sobre el dirigente del Frente Renovador. La alianza Macri-Massa, alentada por los factores de poder y los medios hegemónicos, es funcional al modelo del régimen neoliberal del ajuste y los despidos.

Balcarce, el perro de Macri en el sillón de Rivadavia - Foto: Archivo

Jorge Rachid* – Latinoamérica Piensa

La operación Macri-Massa sigue en curso, alentada por los medios hegemónicos y los factores de poder, entre los cuales la embajada de EEUU no es uno menor.

Sergio Massa y sus diputados dicen querer ejercer una oposición responsable para ayudar al gobierno, aceptando cargos que el macrismo les entrega a lo largo del país. Se reivindican como peronistas “serios” frente al resto de los “feos, sucios y malos”, cuando en rigor son cómplices de las medidas que toma el gobierno, acompañando con sonrisa boba cada paso, que coronarán en Jujuy en los próximos días, cuando junto a Mauricio Macri y el gobernador Gerardo Morales avalen la detención absolutamente ilegal y persecutoria de Milagro Sala.

Massa viajó a Davos, supuestamente para demostrar que se puede ser oposición seria en el país. Hasta ahí es su decisión política. Pero no diferenciarse en cada paso dado por Macri, es lo que lo convierte en cómplice del régimen neoliberal, por más que se vista de “seda” peronista. Nada dijo del tema Malvinas frente al primer ministro inglés David Cameron. Nada dijo cuando disertó en ese evento de ricos y poderosos Paul Singer, principal litigante contra nuestro país, socio del juez Thomas Griesa y provocador del default técnico argentino. Nada dijo de los compromisos asumidos con el Fondo Monetario Internacional (FMI). No se expresó sobre la detención de Milagro Sala. Festejó la Ley de Derribo. Y sólo esbozó una tibia crítica a la designación de los jueces supremos por Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU).

La maniobra para instalar un peronismo massista es funcional al gobierno del ajuste y los despidos. Es a partir de esa complicidad que todos los despedidos son “ñoquis”, como agitaba Bernardo Neustadt en los 90 contra los trenes y empleos públicos. Es a partir de esa complicidad que toda represión es justificada por obstaculizar el espacio público. Así se justificaron durante el gobierno de la Alianza de Fernando De La Rúa, primero los muertos en el puente de Corrientes en el inicio de la gestión, y finalmente los 34 muertos en la salida de la crisis del 2001. Massa es la reedición del tráfico ideológico que practicó Menem en los 90. A pesar de todo, el peronismo pudo recuperar su identidad y proyecto estratégico desde mayo del 2003 con Néstor y Cristina Kirchner, en los 12 años más importantes del movimiento nacional que han vivido las jóvenes generaciones.

” Sergio Massa y sus diputados dicen querer ejercer una oposición responsable para ayudar al gobierno, aceptando cargos que el macrismo les entrega a lo largo del país. Se reivindican como peronistas ‘serios’ frente al resto de los ‘feos, sucios y malos’, cuando en rigor son cómplices de las medidas que toma el gobierno “

Es sabido que Massa fue Ministro Jefe de Gabinete de Cristina, el más alto cargo no electivo que puede aspirar un militante político. Sin embargo, ejerciendo ese cargo concurría asiduamente a la embajada de EEUU para, frente al embajador de ese país, denostar al propio ex presidente Kirchner. Lo acusaba, lo denigraba, según consta en los documentos desclasificados de Wikileaks que nunca fueron desmentidos, que hasta relatan la incomodidad de su esposa ante esos comentarios en territorio extranjero, como es una embajada, quizás sospechando que algún día las comunicaciones del embajador a su país a través de memorándums reservados podrían salir a la luz, como finalmente ocurrió. Ahora, más que un dirigente opositor “serio”, Massa parece convertido en la “mascota” de Macri.

El movimiento obrero, además de los diferentes ámbitos del peronismo y los partidos aliados del Frente para la Victoria (FPV), son los lugares de mayor discusión en estos días en torno a los pasos a seguir a fines de reorganizar fuerzas, para ejercer el rol opositor al cual fue nominado por el voto popular. El debate en el movimiento obrero se encamina en dos direcciones. La primera tiene que ver con las paritarias y la demanda de las bases que reclaman cifras que acompañen como mínimo la evolución de los precios. La segunda, con la evolución de la mentada unidad sindical que se ha resentido a partir de la aceptación del gremio de Obras Sanitarias de ocupar la Superintendencia de Servicios de Salud sin consultar a sus pares, permitiendo al gobierno operar políticamente por filas internas de la CGT, en especial de Hugo Moyano de Camioneros, que junto al Momo Venegas de Uatre, ha recibido el reposicionamiento por sus servicios prestados en las elecciones.

La discusión en el seno del peronismo se traduce en qué tipo de conducción necesita hoy el PJ, y el rol que necesariamente deberá ocupar Cristina, como su mejor cuadro político, quien decidirá si quiere estar en el colectivo que significa el Consejo del PJ, o quiere preservar su rol de conductora del FPV, desde un lugar estratégico. Lo que sí está claro es que el PJ no puede ser ni una corporación de gobernadores ni de intendentes, que legítimamente deben luchar por obtener los recursos necesarios para gobernar sus distritos, pero que los debe incluir una conducción que plantee un proyecto estratégico de crecimiento, posicionamiento y confrontación, con fuerte identidad doctrinaria, filosófica e ideológica que permita al FPV transitar el camino de la recuperación del poder.

Este debate que se está plasmando puertas adentro del peronismo, no puede incluir ni la terminología ni los elementos críticos esgrimidos por los enemigos. Sí, enemigos, no adversarios como pretenden algunos, entregadores del patrimonio nacional, disociadores de los trabajadores y humildes de la patria, a los que quieren hacer pagar su odio de clase. Las autocríticas ya pasaron a la etapa de la organización, entre ellas la próxima reorganización del PJ, con afiliaciones masivas como está sucediendo, en un renacer de la militancia, siempre vivificante para los militantes otoñales.

” La discusión en el seno del peronismo se traduce en qué tipo de conducción necesita hoy el PJ, y el rol que necesariamente deberá ocupar Cristina, como su mejor cuadro político, quien decidirá si quiere estar en el colectivo que significa el Consejo del PJ, o quiere preservar su rol de conductora del FPV, desde un lugar estratégico “

Los avances del macrismo con el propósito de desmantelar la memoria histórica del peronismo, afianzan el criterio que esta gestión, como dice Guillermo Moreno, pretende llevarnos a una etapa preperonista, es decir, al afianzamiento de la primera Década Infame, del país agroexportador, con indicadores económicos altos en la macroeconomía y una clase obrera subsumida en la pobreza, el país de las vacas gordas y los peones flacos, en esa clara descripción de Don Atahualpa Yupanqui.

La fijación de un nivel de inflación para este año de entre un 20% al 25% significa una brutal transferencia de recursos hacia los sectores concentrados de la economía, afectando duramente los ingresos de los trabajadores. A la ola de despidos ya consumados, se sumarán los que se realizarán en marzo cuando venzan los contratos con los cuales trataron de postergar el conflicto social. En el mismo mes que aumentarán los servicios en hasta un 400% en el caso del gas y la electricidad. En el momento en que estén comenzando las paritarias a las cuales pretenden fijar techo,
que también significará pérdida de ingresos, si se consolida en 25%, sobre el 12% porcentual al día de hoy. En suma, algo parecido al 13% de descuento a trabajadores estatales y jubilados de Patricia Bullrich en el 2000, cuando era ministra de Trabajo de De La Rúa.

La visita del presidente de Irán, Hasán Rouhaní, al Papa Francisco es otra muestra de la mirada extraviada del macrismo, que subido a las teorías beligerantes del Tea Party del Partido Republicano de EEUU, junto a Israel, Arabia Saudí y los reinos del Golfo, que quieren por todos los medios una guerra con Irán, pone en peligro al país al hacerlo partícipe de una confrontación que le es ajena. El Papa argentino viene predicando constantemente que “este sistema no da más”, en manos de la voracidad financiera buitre, del complejo militar industrial de EEUU, de los organismos de crédito multilaterales mentirosos que bloquean a los países emergentes, y un sistema de apropiación de la riqueza que ha sumido al mundo hasta convertirlo en el caldo de cultivo de una confrontación a gran escala. 

Las decisiones del gobierno argentino siguen orientadas en favor de los sectores concentrados y hegemónicos de la economía, regidos por el poder los Ceos que fungen de ministros, en un cambio de roles que ha desprotegido al pueblo argentino, en favor del lucro y la ganancia, de la lógica del mercado como ordenador social, borrando al Estado del rol que fuera uno de los pilares de la política social del peronismo, y que junto a la recuperación de la política como herramienta de construcción social, incorporó a cientos de miles de jóvenes a los sueños de construir su propio futuro, con Justicia Social, Independencia Económica y Soberanía Política.

*Médico, periodista y escritor.