La Justicia de EE.UU ordenó devolver 3.000 niños a sus familias

Un juez de San Diego falló a favor de la reunificación familiar y le ordenó al gobierno de Donald Trump que reúna antes del 26 de julio a todos los niños con sus familias. Se estima que entre 2.500 y 3.000 niños fueron separados de los adultos con los que cruzaron la frontera, como parte de la política antimigratoria y de “tolerancia cero” impulsada por el Presidente estadounidense.

En el auge de la crisis migratoria que sacude a México, con niños que son separados de sus familias y llevados a cárceles de frontera, un juez de San Diego, Estados Unidos, falló a favor de la reunificación familiar. El magistrado suspendió las deportaciones de las familias de indocumentados recientemente reunidas tras ser separadas por las autoridades al cruzar la frontera y puso un plazo de diez días para entregar los 3.000 mil separados de las familias a sus respectivos padres.

El fallo respondió a un recurso de amparo presentado por la ONG Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés) en el que manifestaba preocupación sobre supuestos planes del Gobierno para expulsar del país a estas familias sin el debido proceso. El juez federal Dana Sabraw hizo lugar a la medida y ordenó la entrega de estos niños, hasta 3.000 menores según pudo saberse, a sus familias antes del 26 de julio.

Se estima que entre 2.500 y 3.000 niños fueron separados del adulto con el que cruzaron ilegalmente la frontera, como parte de una política de “tolerancia cero” impulsada por el presidente Donald Trump, quien llegó al poder con un duro discurso anti inmigrantes.

“El juez una vez más dejó claro que el Gobierno tomó a esos niños inconstitucionalmente y ahora debe hacer todo lo que está en su poder para reunirlos de manera segura y antes del plazo”, dijo Lee Gelernt del Proyecto para los derechos de los inmigrantes de ACLU, en un comunicado.

El gobierno de Trump aseguró el jueves pasado que reunió con su familia a todos los menores de cinco años. El juez Sabraw había ordenado que todos los menores de cinco años fueran devueltos con sus familias para el 10 de julio y puso como plazo el 26 del mismo mes para reunir a todos los niños, incluidos los mayores de 5.