La Justicia británica determinó que el oro venezolano en Inglaterra no es de Juan Guaidó

La Justicia británica anuló hoy una decisión previa que adjudicaba al líder opositor venezolano Juan Guaidó el control de las reservas de oro del país depositadas en el Banco de Inglaterra. En segunda instancia, el tribunal desistió también de entregar las toneladas a Nicolás Maduro hasta resolver la cuestión de quién de los dos tiene el poder real. La palabra final la tendrá el gobierno británico. 

Tanto Guaidó como Maduro celebraron la decisión, que no genera ningún efecto directo sobre el destino de las reservas. Ahora, la Justicia Británica deberá pedir al Gobierno del Reino Unido que aclare de forma inequívoca si reconoce al presidente Nicolás Maduro o al político opositor Juan Guaidó como gobernante de hecho en Venezuela, para poder decidir quién tiene autoridad sobre los 31 lingotes de oro, valuados en más de 1.300 millones de dólares.

Los jueces Kim Lewison, Stephen Males y Stephen Phillips avalaron a la junta del Banco Central de Venezuela (BCV) designada por Maduro y presidida por Calixto Ortega, que quiere acceder al metal para financiar la lucha contra el coronavirus en el país latinoamericano.

En su resolución, los magistrados remiten el caso de nuevo al Superior. En esa instancia, deberán preguntar al Gobierno británico e “investigar” en base a los hechos a quién reconoce realmente al frente de Venezuela.

Una corte comercial de Londres había estimado en julio que Guaidó fue “reconocido inequívocamente” como jefe de Estado con todos los poderes por el Reino Unido, cuando junto a medio centenar de países, el voto del Parlamento lo consideró en febrero 2019 “presidente constitucional interino” hasta que pudieran celebrarse “elecciones presidenciales creíbles”.

Denunciando un “descarado robo de piratería”, el Ejecutivo venezolano recurrió la decisión ante el Tribunal de Apelación de Londres, que determinó el lunes que el caso es de alta complejidad de resolución.

En opinión de los jueces, la declaración del entonces canciller británico, Jeremy Hunt, de reconocer a Guaidó fue ambigua, y consideraron que antes de continuar con la causa, de fuertes implicancias diplomáticas y financieras, debe aclararse si se le otorgó en realidad algún poder y cuál.

Las repercusiones

La decisión fue celebrada por el entorno de Maduro como una “derrota” del líder opositor, aunque marcando el hecho de que el Gobierno bolivariano no puede todavía acceder a esos fondos

“La decisión de la justicia británica constituye una derrota más” para “la banda ilegal que encabeza” Guaidó y “sus ambiciones de hacerse con las riquezas de Venezuela”, escribió en Twitter el ministro de Comunicación e Información, Freddy Ñañez.

El BCV también festejó el fallo. Esta nueva decisión “permitirá reestablecer la legalidad quebrantada a raíz de la negativa del Banco de Inglaterra a ejecutar las instrucciones giradas por el BCV sobre la transferencia de recursos con fines humanitarios”, para dar respuesta a la pandemia del COVID-19, resaltaron en un comunicado.

Sin embargo, como el Reino Unido también desistió de entregárselo a Maduro hasta resolver la cuestión de fondo de quién de los dos tiene el poder real, por lo que la oficina de Guaidó reivindicó en un comunicado que la administración de Maduro “sigue sin tener acceso al oro de los venezolanos”.

“El juicio continúa. El Gobierno Interino de Venezuela seguirá luchando y participando en cada paso del proceso legal para proteger al pueblo venezolano”, apuntó la oficina de Guaidó.

Los próximos pasos 

En su fallo, el Tribunal de Apelaciones señala que solo cuándo se aclare la postura del Ejecutivo podrá dirimirse otro aspecto del litigio: si la Justicia británica tiene jurisdicción para examinar los nombramientos de Guaidó, incluidos a su junta del BCV, que fueron anulados por el Tribunal Supremo de Caracas.

Una vez el Superior haya establecido qué junta es la legítima, podrá avanzarse eventualmente en la demanda elevada el 14 de mayo contra el BoE por Ortega, que lo acusó de infringir contrato al no cumplir su orden de transferir 930 millones de euros de las reservas a un fondo de la ONU para que sean usados contra la pandemia.

El fallo servirá también para resolver un pleito planteado por Deutsche Bank en 2019, sobre cuál de los dos bandos puede reclamar 120 millones de dólares derivados de la terminación de un contrato de permuta de oro.