La inseguridad eclipsó la reforma energética en Davos

Muy a pesar de sus esfuerzos, el presidente Enrique Peña Nieto no pudo ser la estrella del Foro Económico Mundial de Davos. Las grandes empresas petroleras le dieron la espalda y centraron su atención en Irán. Las noticias que llegaban de México, sobre los problemas de inseguridad y los ciudadanos armados en autodefensas, hicieron a un lado el tema de la reforma energética. Si bien el gobierno logró la firma de un convenio de colaboración entre Pemex y la petrolera rusa LUKoil, lo cierto es que tuvo que regresar con los grandes contratos bajo el brazo.

La inseguridad eclipsó la reforma energética en Davos Jesusa Cervantes – Proceso (México) 

De Michoacán a Guerrero, y ya cerquita de éste, a Puebla. Así se van extendiendo los grupos de autodefensa ante la inseguridad y acoso del crimen organizado que gobiernos federales y locales no pueden detener, según los últimos reportes de prensa.

Mientras esto ocurre en México, en el extranjero Enrique Peña Nieto se hace acompañar del “brillante joven” y director de Petróleos Mexicanos (Pemex), Emilio Lozoya, para informar que la “venta de garaje” ofrecida en 2012 está lista.

En octubre de 2012, ya declarado presidente electo, Peña Nieto acudió a Inglaterra. Ahí, ante directivos de empresas de hidrocarburos como Petrofac, British Petroleum, Shell Oil y Biogas Technology ltd, anunció la reforma energética.

Su presencia causó tanto revuelo aquel año –porque se sabía que haría anuncios importantes— que empresarios, banqueros y el primer ministro le dieron una gran acogida.

Un año y tres meses después, en Davos, Suiza, donde se realiza el gran tianguis mundial en el que países en vías de desarrollo ofrecen sus productos locales al Primer Mundo, tan carente de éstos sobre todo en el sector de hidrocarburos, Peña Nieto regresó para anunciar que su palabra había sido cumplida, que la reforma energética se había aprobado y que México está listo para “explorar, explotar y refinar los recursos petroleros” de la mano de extranjera.

Sin embargo, a pesar de los esfuerzos de Lozoya Austin, Peña Nieto no logró ubicarse como la estrella del Foro Económico Mundial; las grandes empresas mundiales en materia petrolera voltearon hacia otro lado: Irán.

El bazar energético se vio ensombrecido por las estampas de comuneros armados hasta los dientes, enfrentados con grupos criminales como Los Caballeros Templarios y otras en donde ciudadanos con AK-47 al hombro expulsan a elementos del Ejército y Policía Federal (PF) de sus poblados.

Luego de que Peña Nieto dio una “conferencia magistral” –que hasta el legislador menos enterado podría haber pronunciado–, donde ofreció como parte de la reforma energética que “hay varias modalidades para poder explorar, explotar y refinar los recursos petroleros”, el presidente del Foro, Kaus Schwab, no pudo evitar el comentario:

“A pesar de todas las buenas noticias que comparte con nosotros sobre los procesos de reforma, México aún enfrenta reportes noticiosos negativos relacionados con la seguridad de su país”, fustigó.

Las autodefensas habían empañado la “venta de garage”.

Al mismo tiempo que los grandes promotores de inversiones en otros países cuestionaban a Peña Nieto por la inseguridad que se vive en Michoacán, en El Ocottito, poblado de Chilpancingo, Guerrero, estado vecino de la Tierra Caliente, se anunciaba la creación de un grupo de autodefensa ante el hartazgo de la extorsión y los secuestros.

Además, en San Gabriel Chilac, municipio de Puebla, otro grupo de pobladores hacía pública su determinación de conformar sus autodefensas, “asesorado y capacitado” por los de Michoacán, y con un ingrediente similar al de los michoacanos: financiado por algunos migrantes que viven en Estados Unidos.

Y por si algo faltara, distintos medios publicaron una fotografía de un establecimiento comercial en Xalapa, Veracruz, que mostraba un local en cuya portada fue colgada una gran manta en la que se advertía: “Cerrado por la inseguridad, me están extorsionando”.

Sin duda estas noticias sobre la inseguridad, y otras que muy a pesar del gobierno federal se pretenden ocultar, son las que más preocupan en el exterior, al grado de que hicieron a un lado la reforma energética para cuestionar sobre los ciudadanos armados.

Tanto peso tuvo la inseguridad que se vive día a día en México, que los asiduos al Foro Mundial Económico dieron la espalda a Peña Nieto y giraron hacia Irán.

Al igual que Peña, quien tuvo como principal acompañante al director de Pemex, Emilio Lozoya Austin, el presidente de Irán, Hasan Rohaní, estuvo siempre flanqueado por el ministro de Petróleo en su país, Bijan Zanganeh.

Los dos hablaron ante el foro el mismo día, pero mientras Peña Nieto tuvo una escasa concurrencia, el iraní fue toda una estrella con un auditorio lleno. Incluso, directivos de grandes empresas que en 2012 rondaron a Peña Nieto en Inglaterra, como la British Petroleum, voltearon la vista al Medio Oriente.

El presidente iraní habló en privado no sólo con BT de Inglaterra, también con la francesa Total, la rusa GazpromoNeft, la LUKoil, pero también dijo que deseaba el regreso a su país de la estadunidense Shell, la italiana ENI, la noruega Statoil o la española Repsol.

El motivo de tanto alboroto por Irán es porque anunció que, en breve, hará reformas a sus leyes locales para implementar un “nuevo modelo de contratos”, en donde se espera que las compañías de hidrocarburos obtengan la propiedad del crudo extraído, “pues su Constitución impide que extranjeros posean las reservas”. ¿A alguien le suena esto?

Ante tanta oferta y “venta de garage” que México e Irán ofrecen a los grandes capitales extranjeros, la pregunta ahora es ¿dónde les saldrá más barato y beneficioso a estas firmas internacionales invertir? ¿En el tercer país con reservas mundiales que sufre de constantes problemas internos focalizados, o en un país como México que ocupa el lugar 20 a escala mundial en reservas y que día a día enfrenta mayores problemas de inseguridad, imparable actividad del narcotráfico, creciente presencia del crimen organizado y un gobierno ausente con “estados fallidos” en varias partes de su territorio y la presencia de grupos de autodefensas en por lo menos 17 de las 32 entidades del país?

El ofrecimiento de México e Irán es el mismo: cambios constitucionales para otorgar petróleo a manos llenas con beneficio mayor a firmas extranjeras. Esquivada la barda de inseguridad jurídica ahora el gran tema es la inseguridad física. Peña Nieto y su equipo lo saben, de ahí que, en un arranque para mostrar dominio por la situación, el Ejecutivo federal diera muestras sobre el desconocimiento de lo que ocurre en el país.

O si no, ¿cómo se explica uno que ante grandes empresarios, en el foro mundial del capitalismo más importante, Peña Nieto haya dicho que ya se están tomando acciones ofreciendo a las autodefensas incorporarse formalmente a los cuerpos policiacos?

Su ofrecimiento, por supuesto, fue rechazado. Las autodefensas le aclararon que no andan buscando ser funcionarios públicos, tener un sueldo o ser policías con placa formal, “lo que queremos es paz”. ¿Es tan difícil que lo entienda el gobierno?

Todo parece indicar que sí. Que el gobierno de Peña Nieto y Miguel Ángel Osorio Chong, el exverdugo de comercios, así como Alfredo Castillo Cervantes y Luis Miranda, aún no han comprendido la espiral y estela de sangre y muerte que genera el crimen organizado, la inacción del gobierno y el hartazgo de la gente.

Pero parece que quien sí lo está entendiendo es el público del Foro Mundial Económico. Aunque también hay que reconocer que Peña Nieto se apuntó un avance en su objetivo: logró la firma de
un convenio de colaboración entre Pemex y la petrolera rusa LUKoil “para trabajar en actividades de exploración y producción”.

De lo demás, los grandes contratos bajo el brazo, al parecer no los traerá de regreso de Davos. Parece que las autodefensas eclipsaron la “venta de garage”.

 

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