La Iglesia chilena creó una delegación especial para investigar abusos

La iglesia chilena anunció este miércoles la creación de una unidad que se encargará de procesar denuncias de abusos y acompañar a las víctimas, con el fin de “restablecer” la confianza de los fieles en medio de la tormenta desatada por casos de pederastia.

El armado de la nueva Delegación Episcopal para la Verdad y la Paz se enmarca en la política global del Vaticano destinada a dar un lavado de cara a la Iglesia, frente a la catarata de denuncias de abusos cometidos por religiosos que salieron a luz en varios países en los últimos años.

“Para enfrentar el daño producido por los abusos causados por miembros de la Iglesia en la diócesis, responder a las necesidades actuales y construir caminos para restablecer la confianza, el Arzobispado de Santiago determinó crear una nueva estructura para coordinar las denuncias”, señaló la entidad.

Agregaron que la unidad se encargará de “acompañar a las víctimas, realizar las investigaciones pertinentes y colaborar con las instituciones civiles en materias competentes”.

La Iglesia chilena está en el ojo de la tormenta viviendo una grave crisis, luego de que salieran a la luz los casos de abusos por parte de obispos y sacerdotes. En ese marco, el papa Francisco aceptó la renuncia a siete obispos, acusados de encubrir casos de pederastia cometidos por sacerdotes.

En paralelo, la justicia chilena mantiene abiertas unas 119 causas por abusos sexuales cometidos en el interior de templos o congregaciones católicas. Allanamientos a obispados y declaraciones de obispos y sacerdotes como imputados se transformaron en moneda corriente en los últimos meses, sumando obstáculos a una institución que en los últimos años perdió terreno en el mapa religioso del país.