La histórica legalización del matrimonio igualitario amplía derechos en Chile y se cuela en la campaña presidencial

Chile se convirtió este martes en el octavo país de América Latina en legalizar el matrimonio igualitario tras aprobar el proyecto de ley que equipara los derechos y obligaciones de las personas para casarse y adoptar, uno de los grandes reclamos de la comunidad LGTBI del país. A dos semanas del balotaje entre Gabriel Boric y José Antonio Kast, la votación en el Congreso también tuvo su impacto en la campaña presidencial. 

“Hoy es un día alegre para Chile. El amor es amor. Las personas somos iguales y tenemos los mismos derechos”, expresó este martes el vocero del gobierno de Sebastián Piñera, Jaime Bellolio, luego de que el parlamento aprobara el proyecto de matrimonio igualitario. 

El proyecto se había presentado en 2017 durante el gobierno de Michelle Bachelet. Este año, el presidente Sebastián Piñera pidió que se votara de inmediato, después de haberse opuesto a él cada vez que pudo.

(Foto: AFP)

 

Puntualmente, el proyecto habilita la posibilidad de que los matrimonios del mismo sexo puedan adoptar, pero se cerró la puerta al vientre de alquiler. Hasta ahora y desde 2015, las personas homosexuales solo podían unirse bajo la figura legal del Acuerdo de Unión Civil (AUC), que no reconoce derechos filiativos. 

(Foto: AFP)

Así, Chile se convirtió en el octavo país de América Latina en legalizar el matrimonio igualitario después de Argentina, Brasil, Colombia, Uruguay, Ecuador, Costa Rica y varios estados de México.

Al anochecer, el palacio presidencial de La Moneda se iluminó con los colores de la bandera de la diversidad sexual y en la céntrica Plaza Italia de Santiago se congregaron cientos de personas a celebrar la aprobación en el Congreso, con bailes y música, en una colorida fiesta.  

Celebración para unos, enojos para otros

La celebración de los colectivos que hace años luchan contra la discriminación hacia la comunidad LGBT fue acompañada por Boric pero no así por Kast, quien insistió en su rechazo a la iniciativa. 

«Este es un paso histórico. Por fin terminamos con desigualdades estructurales y dignificamos a las personas de la diversidad sexual y de género», celebró Ramón Gómez, encargado de Derechos Humanos del Movimiento de Integración y Liberación Homosexual (Movilh). 

Isabel Amor, directora de la Fundación Iguales, otra de las plataformas LTGBI más importantes, celebró el proyecto y agregó que es un «símbolo» en la lucha contra la violencia que sufren las personas del colectivo de la diversidad sexual y de género.

José Antonio Kast, el candidato de ultraderecha que más de una vez se expresó contra los derechos de la comunidad LGBT, no se movió de su postura. A poco de que el Congreso diera curso a la iniciativa, dijo que si bien «se ha tomado una decisión mayoritaria”, esto “no va a hacer que nosotros cambiemos nuestras convicciones”.

“No hay una imposición. Lo que queremos recuperar es la dignidad para Chile y todos somos chilenos. Para nosotros el matrimonio es entre un hombre y una mujer”.”, expresó Kast al ser consultado por los medios locales. 

En la vereda opuesta se ubicó Boric, quien aprovechó las redes sociales para celebrar la aprobación y enviar un mensaje también a sus potenciales votantes. «Es ley el #MatrimonioIgualitario. A pesar de la resistencia de quienes no creen en la libertad, se reafirma que el amor es amor. En este día histórico le digo a las diversidades y disidencias que en nuestro gobierno estarán seguras y tendrán pleno reconocimiento de sus derechos», destacó. 

El camino hacia la legalización 

El proyecto de matrimonio igualitario ingresó al Parlamento en 2017, tras una iniciativa de Bachelet (2014-2018).

«Asegura el reconocimiento y la protección de todas las familias, sin discriminación en base a la orientación sexual o identidad de género. Es un paso importante para el país y espero que otros seguirán este ejemplo», destacó la exmandataria en Twitter. 

Pero una primera iniciativa había sido ya presentada en 2008. Y en mayo de 2012 el Movilh demandó al Estado de Chile ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) por prohibir el matrimonio a parejas del mismo sexo.