La foto que conmovió al mundo: quiénes eran Oscar y Valeria, padre e hija que murieron al cruzar un río

Oscar tenía 25 años y Valeria, tan sólo 1 y 11 meses. Murieron ahogados mientras intentaban cruzar el río Bravo para llegar a Estados Unidos. Eran de El Salvador y soñaban con encontrar un futuro mejor del otro lado de la frontera. La imagen de los cuerpos sin vida de este joven padre y su hija tirados a la vera del río conmovieron al mundo, como en 2015 lo hizo la foto de un niño ahogado en la costa del Mediterráneo. Ayer, otros cuatro migrantes, entre ellos dos bebés, murieron deshidratados al intentar cruzar la frontera estadounidense.

Los cuerpos del hombre y la niña fueron encontrados cerca de la ciudad mexicana de Matamoros, a pocos kilómetros del puente internacional que une esa ciudad con Brownsville, en Texas.

Tania Vanessa Ávalos -esposa y madre de los fallecidos que logró ser rescatada- contó que la corriente se llevó primero a la niña y que el padre salió atrás de ella para poder agarrarla. Ambos fueron arrastrados por el agua y desaparecieron.

El matrimonio de migrantes era originario de El Salvador y estaba conformado por Tania Vanessa Ávalos, por Óscar Alberto Martínez Ramírez de 25 años y por la menor Valeria de un año y 11 meses. Habían llegado a esta ciudad mexicana para pedir asilo político en Estados Unidos.

Pero ante la desesperación por la lentitud en los trámites decidieron junto con otros migrantes cruzar el río Bravo. 

Los cuerpos fueron encontrados por agentes de Protección Civil mexicanos a orillas del río, entre unas ramas, y a poca distancia del puente que cruza la frontera. Los investigadores creen que el padre logró alcanzar a la niña y que para evitar perderla en la intensa corriente la sujetó debajo de su remera. Sin embargo, ambos murieron ahogados.

Enrique Alberto Maciel Cervantes, presidente del Instituto Tamaulipeco del Migrante en Matamoros, lamentó la tragedia y pidió a los migrantes que no se metan a las aguas del río Bravo ya que las compuertas están abiertas y la corriente es muy fuerte. «El río no ayuda; cobra vidas» advirtió.

Miles de migrantes de Honduras, El Salvador y Guatemala ingresaron desde octubre a México en varias caravanas a través la frontera sur.

Ante el aumento del número de migrantes irregulares y de solicitantes de asilo que llegan a Estados Unidos, el presidente de ese país, Donald Trump, amenazó el 30 de mayo pasado con imponer aranceles a todas las importaciones mexicanas.

El 7 de junio se anunció un acuerdo que prevé el envío de 6.000 efectivos de la Guardia Nacional de México a la frontera sur, entre otras medidas para contener la migración. A cambio, Estados Unidos retiró la amenaza de los aranceles.