La FARC llegó a un nuevo acuerdo con el gobierno de Colombia para continuar con la paz

Los exguerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) lograron acordar cuatro puntos con el gobierno colombiano para seguir adelante con el Acuerdo de Paz firmado en 2016. “Llegamos a cuatro compromisos con el gobierno gracias a la peregrinación por la vida y por la paz y el encuentro con el presidente Iván Duque”, informó en su cuenta de Twitter el partido Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común, surgido tras el desarme de la guerrilla.

Los puntos acordados incluyen “tierras para la reincorporación; garantías de seguridad e implementación integral del Acuerdo de Paz”, continuó el comunicado del partido político.

El fin de semana unos 2.000 exguerrilleros llegaron a Bogotá para pedir al Gobierno el cese de los asesinatos y el respeto a lo recogido en el referido acuerdo. Unos 236 desmovilizados de las FARC fueron asesinados en lo que va del año, según datos del Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz.

Tras la firma del acuerdo final de paz entre el Gobierno y la antigua guerrilla de las FARC, en noviembre de 2016, unos 11.000 integrantes y militantes del grupo rebelde se desmovilizaron y dejaron sus armas; de estos, unos 3.400 se ubicaron en Espacios Territoriales de Capacitación y Reincorporación (ETCR) para desarrollar proyectos productivos como parte de su proceso de reinserción a la vida civil.

Sin embargo, la vigencia legal de los ETCR duró sólo 24 meses y, aunque sus instalaciones aún se mantienen y ahora forman parte de los municipios, son objeto de presiones, amenazas y hostigamientos por parte de grupos armados ilegales relacionados con narcotráfico.

El acuerdo llega también un día después de que Rodrigo Londoño, alias Timochenko, quien fuera el máximo jefe de esa organización guerrillera, reconociera la autoría de los dos atentados contra el exvicepresidente Germán Vargas Lleras, miembro del gobierno de Juan Manuel Santos con el que firmaron la paz.

La noticia sorprendió a la sociedad colombiana que creía que los ataques al exvicepresidente estaban relacionados con el narcotráfico.

Asimismo, con el fin de “aportar verdad, establecer los hechos ocurridos y asumir tempranamente la responsabilidad”, la exguerrilla envió una misiva a la justicia de paz de Colombia, que fue divulgada el 3 de octubre de este año, en la que responsabilizaba de seis homicidios, incluido el del excandidato presidencial conservador Álvaro Gómez, en 1995, el del general retirado del Ejército Fernando Landázabal, en 1998, y el del exconsejero de paz Jesús Antonio Bejarano en 1999.