“La educación universitaria será feminista o no será”, estudiantes se declararon en «estado de emergencia» por acosos sexuales

Estudiantes de las tres universidades públicas más importantes de Costa Rica denunciaron un alarmante aumento en casos de acoso sexual en las instituciones de enseñanza superior del país y le reclamaron al Estado que garantice su seguridad dentro de los espacios. A raíz de una ola de denuncias, el colectivo le “declaró la guerra” al encubrimiento dentro de las universidades, así como al machismo, al sexismo y a las relaciones de poder que viven en las instituciones públicas.

«Informamos a la comunidad nacional universitaria de manera urgente que, a partir de este momento, estamos en estado de emergencia, pues la violencia contra las mujeres en los diferentes campus del país ha sido persistente e histórica», señalaron unas 20 estudiantes en representación de las alumnas de la Universidad de Costa Rica (UCR), Nacional (UNA) e Instituto Tecnológico de Costa Rica (Tec). Solamente en la UCR se registran 145 denuncias de acoso contra profesores.

En una declaración leída en conferencia de prensa, las alumnas criticaron «la negligencia con la que las autoridades universitarias han manejado estos casos de denuncia por acoso y hostigamiento sexual contra las estudiantes».

La declaratoria llegó luego de que salieran a la luz testimonios de varias mujeres que relataron casos de hostigamiento sexual de parte de un profesor de Derecho de la Universidad de Costa Rica (UCR) a lo largo de varios años. Al panorama se suma una denuncia realizada por una docena de alumnas de esa misma universidad contra un docente de Estudios Generales de esa institución que las obligaba a ver pornografía en clases.

«Por muchos años hemos sido hostigadas y violentadas en nuestros cursos y en los pasillos, y nos mantuvimos calladas por el temor que nos hace sentir el encubrimiento de estas prácticas», manifestó Andrea Chacón, presidenta de la Federación de Estudiantes de la UCR.

Los grupos de alumnas exigen la aplicación del decreto N° 41240-MP-MCM y de la directriz N° 018-MP-MCP sobre la atención y la prevención de la violencia contra las mujeres, publicados en setiembre del 2018 por el Gobierno. En ellos, el Poder Ejecutivo declaró de interés prioritario la atención de la violencia contra las mujeres en el país, por el aumento de las agresiones y los femicidios.

En definitiva, reclaman a las rectorías de las tres universidades que resguarden su derecho de sentirse respetadas y seguras dentro de las aulas. “Hoy nos encontramos todos los días con hijos sanos del patriarcado que nos siguen negando nuestro valor. No nos ven como estudiantes ni como mujeres, nos ven como sus objetos que pueden manipular, tocar, ver, violar, en fin, hacer lo que les da la gana pues creen que su autoridad se los permite”, subrayó Chacón.

Las estudiantes piden que se reformen los reglamentos de hostigamiento sexual, que se amplíen las sanciones, pero también que se asigne más presupuesto a las unidades encargadas de atender las denuncias de agresiones de género en las oficinas centrales de las universidades y en las sedes.

“Estamos aquí porque no existe una estructura en el sistema que nos acuerpe. Estamos aquí porque queremos decir basta; basta a la desvalorización, a la violencia, al acoso, a la violación. Alto al abuso de poder y a la cultura de la complicidad. Necesitamos sacar el patriarcado de los reglamentos institucionales”, exhortó otra joven, Camila Flores, miembro de la colectiva feminista de la Federación de Estudiantes del Tecnológico de Costa Rica (Feitec).

Las 20 universitarias que comunicaron la declaratoria de emergencia, asistidas por un salón repleto de mujeres con el mismo deseo de respeto a los derechos humanos, cerraron la actividad con un grito conjunto: “La educación universitaria será feminista o no será”.