La detención de un exasesor de los Bolsonaro y la renuncia del Ministro de Educación agravan la crisis en Brasil

El presidente Jair Bolsonaro está cercado por las falencias de su gobierno para enfrentar la pandemia, las investigaciones judiciales en su contra y ahora además se sumó la detención de un exasesor cercano a la familia, que trabajaba con el hijo mayor del mandatario. El mismo día el ultraderechista tuvo otro golpe: la renuncia del cuestionado Ministro de Educación Abraham Weintraub, el funcionario que pedía el cierre del Congreso y de la Corte Suprema, y se había erigido contra “la ideología izquierdista en la enseñañza”. 

Por la mañana del miércoles, Fabrício Queiroz fue detenido al interior de San Pablo, en la residencia de un abogado que actúa como defensor de Flávio Bolsonaro. Ambos están siendo investigados por supuestas maniobras de evasión fiscal, por transferencias del senador al exasesor entre 2010 y 2017 de unos 255 mil dólares que no estarían justificados y que incluyen movimientos a la cuenta de la ahora primera dama, Michelle Bolsonaro. 

( NELSON ALMEIDA / AFP)

La fiscalía de Río de Janeiro, que conduce las investigaciones, informó que también busca a la esposa de Queiroz, considerada «fugitiva». Queiroz, cuyo paradero era desconocido desde hacía más de un año, se convirtió en una pieza clave en la investigación abierta contra Flavio Bolsonaro por los movimientos financieros atípicos identificados por el Consejo de Control de Actividades Financieras (Coaf) en su cuenta bancaria y en la de 74 excolaboradores suyos en la Asamblea Legislativa de Río de Janeiro.

Tras su arresto, Queiroz fue trasladado a una comisaría de Sao Paulo y posteriormente transferido en helicóptero hasta Río de Janeiro, donde permanecerá detenido en una prisión y será interrogado por las autoridades.

«Fue una operación espectacular»

Jair Bolsonaro criticó duramente la detención de la persona de su círculo íntimo. De acuerdo al mandatario, Queiroz «no estaba fugitivo y ni siquiera había una orden de detención en su contra». «Fue una operación espectacular, como si fuesen a detener al mayor bandido de la Tierra, pero si la justicia se lo hubiese pedido (…) pienso que hubiese comparecido», resaltó Bolsonaro. 

En diciembre de 2019, la policía allanó varios inmuebles pertenecientes a Flávio Bolsonaro, a sus exaesesores de la Asamblea Legislativa de Río y a la segunda exesposa del presidente Bolsonaro, en el marco de la investigación de ese esquema.

El mandatario sabía que su hijo podía ser acusado de malversación previamente Bolsonaro y había pedido específicamente a sus aliados no mencionar el caso de las “rachadinhas”, por la que hoy Flavio está siendo investigado.

Flavio Bolsonaro también cuestionó el arresto de Queiroz y lo vinculó a  supuestos “ataques” contra su padre. «En una nueva jugada para atacar a [Jair] Bolsonaro», se quejó.  La operación policial se produce efectivamente en momentos en que el Supremo Tribunal Federal (STF) avanza en investigaciones que involucran a empresarios, legisladores y blogueros bolsonaristas, acusados de diseminar noticias falsas para promover ataques contra el STF y de orquestar manifestaciones contra las instituciones democráticas. 

De hecho, las acusaciones del exministro de Justicia Sergio Moro apuntaban a que el mandatario estaba cometiendo “injerencia” en la Policía Federal precisamente para evitar que investiguen a sus hijos y a su familia. «No voy a esperar a que jodan a mi familia y amigos», dijo claramente el mandatario en la grabación de la reunión ministerial citada por Moro que fue publicado por el STF el 25 de mayo. 

La renuncia del ultraderechista Weintraub

Por la tarde, Bolsonaro perdió a su ministro de Educación,  uno de sus seguidores más radicales. Abraham Weintrau presentó su renuncia en medio de la polémica por haber tratado de «delincuentes» a los miembros de la corte suprema.

( EVARISTO SA / AFP)

Weintraub anunció su renuncia publicando en Twitter un video en el que se muestra junto a Bolsonaro, a quien le prometió fidelidad. Economista por formación, Weintraub asumirá un cargo de director en el Banco Mundial. El gobierno no anunció de inmediato quien lo reemplazará en Educación.

«En este momento no quiero discutir los motivos de mi salida», dijo Weintraub, cuya gestión estuvo marcada por un estilo agresivo y fuertes críticas de estudiantes, profesores y especialistas del área educativa.

Weintraub se vio salpicado además por varios escándalos, entre ellos un tuit de corte racista contra China, principal socio comercial de Brasil y ataques contra los jueces del Supremo Tribunal Federal (STF), que tienen en manos varios procesos que pueden poner en serias dificultades a Bolsonaro y a su familia. Discípulo del escritor y ‘gurú’ de la ultraderecha brasileña, Olavo de Carvalho, Weintraub afirmó que seguirá apoyando a Bolsonaro.

Weintraub había reemplazado en abril de 2019 a Ricardo Vélez, debilitado por la puja entre ‘olavistas’ y sectores militares más moderados en el seno del ministerio de Educación, una cartera clave en la guerra del bolsonarismo contra el «marxismo cultural» y el «globalismo».

Desde su llegada al poder en enero de 2019, Bolsonaro perdió a unos diez ministros, que renunciaron o fueron destituidos tras haber caído en desgracia. Eso ocurrió este año con dos ministros de la Salud, en medio de la pandemia de coronavirus.