La deshilachada cobija del Norte

Cuba
René Vázquez Díaz

A diferencia de cualquier otro migrante salvadoreño, mexicano u hondureño; el cubano espera encontrar la comprensión y la ayuda de los gobiernos en su paso hacia Estados Unidos. La vigencia de la Ley de Ajuste Cubano les confiere un tratamiento diferenciado y único, pero no se interesa por los medios que utilizan, incluso si llegan de manera irregular a su territorio.

René Vázquez Díaz – La Pupila Insomne (Cuba)

Empujados por el temor (fundado) de que el diálogo de igual a igual que sostienen Cuba y Estados Unidos entraña un formidable desafío a Ley de Ajuste Cubano, unos 4000 compatriotas se lanzaron a atravesar Centroamérica para llegar a tiempo a Estados Unidos. En este momento, cuando Ecuador decide exigir visas a los cubanos, se puede constatar lo siguiente:

– Que como quiera que se resuelva la crisis, se desvanece la mentalidad según la cual muchos cubanos creen, honestamente, que para llegar a Estados Unidos y recibir los beneficios de la Ley de Ajuste les asiste un derecho especial, casi místico o divino, de violentar cualquier tipo de obstáculo legal que les impida realizar sus sueños en el gran país del Norte.

– Que a partir de ahora los cubanos serán considerados migrantes a secas, y tendrán que someterse al imperio de la legalidad de los países por los que intentan cruzar en un ambiente de coyotes sin escrúpulos, junglas con peligros inimaginables en el benigno monte cubano y cientos de migrantes de un montón de países hermanos.

– Que si no se discute el aspecto sicológico que, con lenguaje lezamiano, puede llamarse era imaginaria, no se puede entender a los cubanos que están profundamente convencidos, como si se movieran dentro de un espejismo, de que la razón y el derecho están de su parte aunque actúen sin razón y sin derecho. A diferencia de cualquier otro migrante salvadoreño, mexicano u hondureño, el cubano espera encontrar la comprensión y la ayuda de los gobiernos, la prensa y los pueblos por donde pasan. Por eso se les ve consternados, incrédulos o combativamente airados (¡cómo se atreven a pararnos!) cuando el espejismo se disipa y tropiezan con autoridades que aplican sus propias leyes y no los dejan seguir.

– Que los cubanos que permanecen en Costa Rica salieron legalmente de Cuba e ingresaron legalmente en Ecuador; luego entraron ilegalmente en Colombia, atravesaron ilegalmnente ese país con la ayuda de traficantes de personas y entraron ilegalmente en Panamá. En la frontera de Costa Rica las autoridades migratorias les otorgaron visas de tránsito, a sabiendas de que el objetivo de los migrantes era penetrar masivamente en Nicaragua y continuar su viaje ilegal hacia el Norte.

– Que sin previa consulta o negociación con el Gobierno nicaragüense, ni con ningún otro gobierno centroamericano, Costa Rica permitió unilateralmente que 1917 cubanos penetraran sin visa en Nicaragua el 15 de noviembre. Nicaragua ejerció entonces su derecho legítimo de defender su legislación y su territorio, expulsando por la fuerza a los migrantes cubanos.

” Acusar a Cuba de que “no hizo nada” por ayudar a sus nacionales acorralados en un laberinto de leyes migratorias foráneas, también es un argumento perfecto en la propaganda contra el gobierno de Raúl Castro. Pero que esa acusación propagandística carece de relevancia a la hora de negociar una solución digna que ayude, con eficacia, a los afectados “

– Que acusar a Nicaragua de abuso de fuerza, al rechazar a una multitud dispuesta a traspasar el cordón policial desplegado en la estación fronteriza de Peñas Blancas el 15 de noviembre, es un argumento estupendo para avivar la propaganda contra el Gobierno de Daniel Ortega. Pero que esa alegación no tuvo validez alguna en la mesa de negociaciones de la Comisión de Seguridad del Sistema de Integración Centroamericana (SICA). Para darse cuenta de la gravedad del momento, basta con estudiar los videos en los que los migrantes cubanos, avanzando decididamente y en masa contra los policías que les cierran el paso, gritan que “tumbaron la cerca” de la frontera con Nicaragua y que “tumbaron el portón” de la Aduana nicaragüense.

– Que acusar a Cuba, como han hecho algunos medios, de que “no hizo nada” por ayudar a sus nacionales acorralados en un laberinto de leyes migratorias foráneas, también es un argumento perfecto en la propaganda contra el gobierno de Raúl Castro. Pero que esa acusación propagandística carece de relevancia a la hora de negociar una solución digna que ayude, con eficacia, a los afectados. Cuba, como cualquier otro país en la misma situación, carece de mandato para obligar a Ecuador, Colombia, Panamá, Costa Rica, Honduras, El Salvador, Guatemala y México a violentar sus propias leyes en beneficio de sus propios ciudadanos.

– Que los migrantes cubanos no son refugiados sino hombres, mujeres y niños que han elegido voluntariamente dirigirse a Estados Unidos, donde una ley que no es cubana ni centroamericana los acogerá benévolamente, a diferencia de todos los demás migrantes del planeta. El país de recepción final, Estados Unidos, confirma solemnemente a través de su embajadora en Managua, Laura Dogu, que su país acogerá a los cubanos que logren entrar a su territorio “conforme lo establecen las leyes vigentes desde hace 50 años para beneficiar legalmente a los cubanos” 

– Que, por lo tanto, esa miserable generosidad de Estados Unidos debe discutirse, ya que excluye, en nombre de sus propias leyes, la posibilidad de otorgarles visas a esos cubanos que viven en condiciones dramáticas en Costa Rica, para que puedan llegar ordenada y legalmente a Estados Unidos salvándolos de la incertidumbre y la humillación.

– Que queda demostrado que la Ley de Ajuste cubano somete a los migrantes cubanos a un vía crucis plagado de peligros y les dice, con una sorna insoportable: cuando lleguen a territorio estadounidense, si es que llegan, serán bien recibidos. Mientras tanto, allá ustedes; violen las leyes del montón de países afectados y que esos países resuelvan la tragedia provocada por una ley norteamericana.

– Que, finalmente, la pretensión de Costa Rica de que la crisis se resolvería si Nicaragua deja paso libre a estos 4000 cubanos tiene un curioso tinte de cinismo. Al estimular la penetración ilegal de los migrantes en Nicaragua, las autoridades costarricenses estaban también estimulando su paso ilegal por los demás países centroamericanos y México, invitando a migrantes de otras nacionalidades a hacer lo mismo. Eso hubiera significado entregarlos a grupos de traficantes idénticos, o peores, de los que hace poco los ticos desarticularon con métodos policiales. Y si se llegara a abrir un “corredor humanitario” a los cubanos, vigilado y protegido por las autoridades de ese vasto territorio de Nuestra América, ¿por qué no abrírselo también a los demás migrantes que huyen de la miseria y la falta de oportunidades, y avanzan hacia Estados Unidos con la fundada esperanza de realizar sus sueños?

Waldo Mendiluza- Prensa Libre (Cuba) 

Cuba y Estados Unidos dieron en los últimos dos días pasos de acercamiento en sus relaciones bilaterales, pese a las marcadas diferencias en temas como la migración.

Delegaciones de ambos países pasaron en esta capital revista a los Acuerdos Migratorios firmados a mediados de los años 1990 para favorecer un flujo ordenado, seguro y legal de personas, y abordaron la cooperación en el enfrentamiento al narcotráfico, en un clima considerado de profesionalidad y respeto.

El lunes, celebraron una nueva ronda de las conversaciones migratorias bianuales, pospuestas por el restablecimiento de vínculos diplomáticos y la reapertura de embajadas, en julio pasado, después de la realizada en La Habana en enero.

La
reunión dejó el acuerdo de reeditar el año próximo aquí el encuentro técnico sobre fraudes en el sector, a partir de la calificación de positivo dada al acogido en marzo último por la capital cubana.

Asimismo, confirmó la ejecución de un foro entre las Tropas Guardafronteras de la isla y el Servicio estadounidense de Guardacostas, este mes en La Habana.

Las pláticas ratificaron sin embargo las diferencias entre las dos naciones, cuyos presidentes, Raúl Castro y Barack Obama, anunciaron el 17 de diciembre la decisión de avanzar hacia la normalización de las relaciones.

” Señaló su profunda preocupación por la vigencia de la Ley de Ajuste Cubano y en particular, por la aplicación de la llamada política de “pies secos-pies mojados”, la cual confiere a los cubanos un tratamiento diferenciado y único en el mundo, al admitirlos de forma inmediata y automática, sin importar las vías y medios que utilizan, incluso si llegan de manera irregular a su territorio “

Según una nota de prensa de la Cancillería cubana, su delegación -liderada por la directora general de Estados Unidos, Josefina Vidal- insistió en el estímulo para el movimiento ilícito de seres humanos que representa la politización del tema por Washington.

En ese sentido, señaló su profunda preocupación por la vigencia de la Ley de Ajuste Cubano y en particular, por la aplicación de la llamada política de “pies secos-pies mojados”, la cual confiere a los cubanos un tratamiento diferenciado y único en el mundo, al admitirlos de forma inmediata y automática, sin importar las vías y medios que utilizan, incluso si llegan de manera irregular a su territorio.

También ratificó su rechazo al “Programa de Parole para Profesionales Médicos Cubanos”, establecido en 2006 por la administración del presidente George W. Bush, para alentar a personal de salud a abandonar sus misiones en terceros países y emigrar a Estados Unidos.

Se trata de una práctica censurable dirigida a dañar los programas de cooperación y a privar de recursos humanos vitales a Cuba y a muchas naciones que los necesitan, denunció.

Por su parte, la representación anfitriona, encabezada por el subsecretario adjunto para los Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado, Edward Alex Lee, descartó aquí cambios en la política migratoria hacia la isla, pese al nuevo escenario bilateral.

A partir de una propuesta de la mayor de las Antillas, las partes pudieran volver a reunirse en el primer semestre de 2016 en La Habana.

La víspera, los dos gobiernos dialogaron acerca del enfrentamiento al narcotráfico, un flagelo que genera gran preocupación global y regional.

” La víspera, los dos gobiernos dialogaron acerca del enfrentamiento al narcotráfico, un flagelo que genera gran preocupación global y regional. El panorama es bien diferente para Cuba y Estados Unidos, el primero no produce ni consume niveles significativos de drogas, mientras el segundo constituye el mayor mercado del planeta “

El panorama es bien diferente para Cuba y Estados Unidos, el primero no produce ni consume niveles significativos de drogas, mientras el segundo constituye el mayor mercado del planeta y en su territorio se cultivan importantes cantidades de marihuana transgénica y elaboran anfetaminas.

Durante la reunión, las delegaciones coincidieron en la importancia de la colaboración en el combate al fenómeno y de la firma de instrumentos para potenciarla.

La parte cubana aseguró al concluir las pláticas que el encuentro ratificó la necesidad de formalizar los intercambios en la lucha antidrogas, en aras de neutralizar con mayor efectividad el accionar de los traficantes.

En el evento participaron por los visitantes, funcionarios de la Cancillería, los ministerios del Interior y de Justicia, la Aduana General de la República y la Embajada, mientras por los anfitriones lo hicieron representantes del Departamento de Estado, la Agencia Antinarcóticos y del Servicio de Guardacostas.

Ambas delegaciones acordaron continuar estos foros técnicos, y Cuba propuso realizar el próximo en el verano de 2016 en La Habana.

La emigración y la lucha contra el narcotráfico están entre los temas de interés mutuo sobre los cuales dialogan Cuba y Estados Unidos.

Además, lo hacen en materia de aviación civil, correo postal y protección ambiental, entre otros asuntos, bajo la guía de una Comisión Bilateral activada hace unos meses.

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