La derecha desde los medios

Ecuador

Algunos gobiernos antineoliberales han legislado en el campo de la comunicación y por ello han sido acusados de ir contra la libertad de expresión. Tocaron intereses de las derechas, que operan desde los medios de comunicación tradicionales. En el caso de Ecuador, una legisladora argumenta que donde hay desinformación se impone la legislación y afirma que la norma de su país es ejemplar.

Revolución Trespuntocero

Alina Rosas Duarte – Revolución Trespuntocero (México)

La desinformación en los grandes medios de comunicación en América Latina, por decir lo menos, ha estado en la mira de los gobiernos denominados progresistas, que ante el respaldo de su población, han podido legislar y mediar en la influencia que los medios habían tenido como consecuencia de intereses privados en estas naciones.

No obstante, las batallas que han tenido que lidiar, han encontrado argumentos como campañas que señalan que los mandatarios buscan “ir en contra de la libertad de expresión”, o implementar una “dictadura” que pretende imponer “leyes mordaza”.

El caso ecuatoriano, a decir de la legisladora de la nación sudamericana, María Augusta Calle, da ejemplo de una legislación de comunicación en América Latina con su Ley de Comunicación aprobada un año atrás.

“Los gobiernos democráticos y soberanos de América Latina llegamos al poder y la derecha se quedó noqueada. Nunca pensó que eso iba a pasar, pero ya se recuperó y ha empezado a trabajar en conjunto, nosotros vemos ahora que hay transnacionales políticas que tienen equipos transnacionales de asesoría en comunicación que van por los distintos países trabajando para la derecha”, declaró María Augusta Calle en entrevista con Revolución Trespuntocero.

El caso “El Universo”

El conflicto entre medios de comunicación y el gobierno más conocido en Ecuador fue el llamado “Caso Universo”, nombrado así por entrar en litigio el diario de postura anti correísta del mismo nombre.

El diario El Universo publicó el día 06 de febrero del año 2011 una columna titulada “No a las mentiras” escrita por el entonces jefe de opinión del diario ecuatoriano, Emilio Palacio, en donde responsabiliza a Rafael Correa por la muerte de civiles y miembros de la fuerza armada el 30 de septiembre del 2010 (http://www.youtube.com/watch?v=0Qksq39uEw8 ), a su vez, un día considerado por analistas y periodistas como un intento de golpe de Estado contra el mandatario.

“El Dictador”, como denominó Emilio Palacio a Rafael Correa, debería recordar, “que con el indulto, en el futuro, un nuevo presidente, quizás enemigo suyo, podría llevarlo ante una corte penal por haber ordenado fuego a discreción y sin previo aviso contra un hospital lleno de civiles y gente inocente. Los crímenes de lesa humanidad, que no lo olvide, no prescriben”.

“Los gobiernos democráticos y soberanos de América Latina llegamos al poder y la derecha se quedó noqueada. Nunca pensó que eso iba a pasar, pero ya se recuperó y ha empezado a trabajar en conjunto, nosotros vemos ahora que hay transnacionales políticas que tienen equipos transnacionales de asesoría en comunicación que van por los distintos países trabajando para la derecha”

Cabe recordar, que aquel día ante lo que parecía ser un motín de las fuerzas policiales en Ecuador por presuntas violaciones a sus derechos laborales, terminó en una sublevación, a decir de Rafael Correa y periodistas, que buscaba dar un golpe de Estado.

El saldo del 30 de septiembre, también llamado 30S, según el informe del Ministerio de Salud, murió un estudiante de Economía de la Universidad Central Juan Pablo Bolaños, dos miembros de las Fuerzas Armadas y dos miembros de la Policía Nacional, todos relacionados con las protestas.

Algunos de los canales de comunicación “estaban previamente alertados”, señaló en su momento el periodista Francisco Herrera Arauz. “Tenían señal de micro ondas en las instalaciones; dentro del Regimiento Quito, no afuera, adentro, Cuando hay una sublevación en un cuartel no se permite ingresar a la prensa, sin embargo, tenían todas las facilidades”, declaró.

Aquel episodio derivó en decenas de detenciones, sin embargo, con respecto al diario El Universo, Rafael Correa optó por interponer una demanda el día 22 de marzo luego de la publicación del artículo “No a las mentiras”.

La sentencia de la primera instancia judicial dio tres años de prisión a los hermanos Carlos, César y Nicolás Pérez, directivos del Universo, así como a Emilio Palacio, escritor del artículo y en ese momento, director de Opinión.

La multa incluía 10 millones de dólares para cada uno de los directivos y el diario, es decir 40 millones de dólares, sentencia confirmada por la Corte Nacional de Justicia.

El episodio de “El Universo”, concluyó con el perdón de Rafael Correa hacia los sentenciados, ya que aseguró que el objetivo de la demanda había sido cumplido, el demostrar que El Universo mintió y no corrigió su mentira atentando contra la Constitución además de lograr que los ciudadanos superen el miedo a la prensa y defender a sus derechos.

“La derecha en Ecuador y América Latina se recompuso luego del golpe que significó la llegada a la presidencia de gobiernos progresistas, misma que “está trabajando muy seriamente” para incidir de nuevo en la política nacional y regional”

“Tengo que agradecer a mis abogados, amigos, familia y a los ciudadanos de Ecuador y de toda Latinoamérica, porque pese a la campaña de desprestigio los niveles de popularidad del Gobierno están más altos que nunca y la credibilidad de la prensa más baja”, expresó el presidente.

Ante la desinformación, la legislación

Para la legisladora María Augusta Calle, la derecha en Ecuador y América Latina “se recompuso” luego del golpe que significó la llegada a la presidencia de gobiernos progresistas, misma que “está trabajando muy seriamente” para incidir de nuevo en la política nacional y regional, declaró en entrevista.

“Sin implacables porque el discurso de la libertad de expresión es robado por un ratito porque no es de ellos”, señaló al indicar que ante la regulación de la comunicación en Ecuador, arrancó una fuerte campaña mediática contra la misma.

Y es que la nueva Ley Orgánica de Comunicación publicada el 25 de junio del 2013, establece, como en la Constitución, el derecho fundamental a la comunicación, además de la división entre medios de comunicación públicos, privados y comunitarios en tres partes iguales al momento de acceder al espectro radioeléctrico.

La ley, legalmente prescrito, tiene por objeto desarrollar, proteger y regular, en el ámbito administrativo el ejercicio de los derechos a la comunicación establecidos constitucionalmente.

Para la difusión de contenidos, dado el episodio del 30S, la ley contempló que se deberá abstenerse de realizar y difundir contenidos y comentarios discriminatorios, respetar la intimidad personal y familiar así como la honra y dignidad humana. Además, no incitar a que los niños, niñas y adolescentes imiten comportamientos perjudiciales o peligrosos para su salud, abstenerse de omitir y tergiversar intencionalmente elementos de la información u opiniones difundidas, entre otras.

 

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