La Corte Suprema obligó a Bolsonaro a proteger a los indígenas frente al coronavirus

El Supremo Tribunal Federal de Brasil ratificó una cautelar que obliga al presidente Jair Bolsonaro a adoptar medidas concretas para contener la pandemia entre las comunidades indígenas, una población que enfrenta condiciones extremadamente graves, sobre todo en el Amazonas. Justo un día antes de la decisión judicial falleció por coronavirus uno de los caciques más influyentes del país en su lucha por la preservación del pulmón del planeta.

La Corte brasileña dio su aval al fallo dictado anteriormente por uno de sus jueces, Luís Roberto Barroso, a partir de un recurso presentado por la Articulación de los Pueblos Indígenas de Brasil (Apib) junto con seis partidos políticos progresistas.

En su presentación habían denunciado las “omisiones” del Gobierno en el combate al virus en las aldeas, donde fallecieron hasta el momento 300 indígenas y se registran al menos 17 mil casos de covid-19, de acuerdo a los últimos datos del Ministerio de Salud. El mayor foco de contagios está en la región del Alto Solimoes, en el corazón del Amazonas.

No obstante, los números del Gobierno no tienen en cuenta las muertes y contagios de indígenas en áreas urbanas, por lo que las cifras podrían ser mayores. Según datos de la Apib, que denuncia un “genocidio” de los pueblos originarios, más de 600 indígenas fallecieron y al menos 22.000 contrajeron la enfermedad hasta el momento. El coronavirus, de acuerdo a la misma fuente, ya se expandió en 148 de las 305 etnias del país, que en su mayoría viven en reservas situadas en el Amazonas.

Las recomendaciones que deberá cumplir Bolsonaro

Entre las medidas determinadas por Barroso, ahora también aprobadas por el resto de los magistrados de la corte, figura la creación de barreras sanitarias para proteger a las poblaciones vulnerables, que deben permanecer aisladas para su mayor protección.

Los jueces también estuvieron de acuerdo en la necesidad de instalar una “sala de situación” que gestione las acciones que vayan a ser implementadas y en la que participen todos los sectores implicados en dicha tarea, incluyendo representantes indígenas.

Además, el Supremo determinó que las autoridades policiales expulsen a los invasores de las tierras indígenas, entre los que se encuentran madereros o mineros ilegales, aunque bajo un protocolo de actuación que tendrá que ser previamente elaborado por el Gobierno.

Los vetos de Bolsonaro contra las comunidades

El presidente Bolsonaro, escéptico de la “gripezinha” del coronavirus y partidario de explotar los recursos naturales de la Amazonía, sancionó en julio pasado un ley aprobada por el Congreso que prevé medidas para prevenir la diseminación del virus en territorios indígenas.

Sin embargo, el líder ultraderechista vetó varios artículos del texto, entre ellos el que buscaba asegurar el acceso a agua potable y la distribución gratuita de material de higiene y desinfección entre las comunidades indígenas.

El mandatario también rechazó la puesta a disposición, con carácter de urgencia, de camas en hospitales y unidades de terapia intensiva a los indígenas, así como la adquisición o facilitación de respiradores para ellos, la elaboración de material informativo sobre el patógeno y la instalación de puntos de internet en las aldeas.

El Amazonas llora al cacique Aritana

En este contexto, falleció este miércoles a los 69 años por coronavirus el reconocido líder indígena Aritana Yawalapiti. La muerte del cacique fue confirmada por sus familiares en un mensaje difundido en las redes sociales y ocurrió quince días después de su hospitalización en la ciudad de Goiania, a la que fue trasladado de urgencia desde las selvas del Alto Xingú, una de las regiones indígenas más afectadas por el virus.

(Evaristo SA / AFP)

Aritana fue llevado hasta Goiania, capital del estado central de Goias, en una ambulancia que demoró diez horas en hacer el trayecto desde su aldea y que fue equipada con cinco tubos de oxígeno, según informaron los médicos responsables de su traslado.

“Vamos a salir de esto. Somos guerreros”, llegó a decir el cacique antes de ser ingresado en el hospital en que finalmente murió este miércoles, después de quince días hospitalizado y una semana inconsciente e intubado.

“Desafortunadamente, el Jefe Aritana aumenta las pérdidas irreparables de las víctimas de Covid-19. ¡Tocamos nuestras maracas de Aritana Yawalapiti!”, lo despidió la Apib.

Aritana fue uno de los escuderos del cacique Raoni Metuktire en la defensa del mayor pulmón vegetal del planeta durante las últimas décadas y pasó toda su vida en la aldea Yawalapiti, enclavada en el corazón del Alto Xingú, una de las zonas indígenas más conflictivas por la constante acción de mineros y madereros ilegales.

El activismo de Aritana llegó a inspirar hasta una telenovela, que fue realizada por la extinta cadena de televisión Tupi en 1978 y que tuvo su nombre.

En las últimas semanas, también víctimas de coronavirus, habían fallecido un hermano y una sobrina de Aritana, quien había advertido sobre el peligro que representaba la enfermedad para los pueblos indígenas, que carecen de redes sanitarias apropiadas y son parte de los grupos más vulnerables.