La Corte Suprema le puso un freno a Bolsonaro: le prohibió flexibilizar la cuarentena en estados y municipios

El Tribunal Federal Supremo obligó al presidente Jair Bolsonaro a respetar las decisiones tomadas por los gobernadores contra el coronavirus, a no interferir con el trabajo del Ministerio de Salud y a seguir el protocolo de la Organización Mundial de la Salud (OMS). De acuerdo a la sentencia, el mandatario brasileño no podrá revocar las medidas que tomaron los estados y municipios para evitar el aislamiento social por la pandemia del covid-19.

El fallo del ministro Alexandre de Moraes impide al gobierno adoptar cualquier medida unilateral para flexibilizar las políticas de aislamiento social y califica al exmilitar de «irresponsable» por actuar en contra de los protocolos sanitarios internacionales. 

Por decisión de la Corte, los estados y municipios quedaron habilitados a establecer medidas sobre aislamiento social, cuarentena, actividades docentes, restricciones al comercio y la circulación de personas. 

«No corresponde al poder ejecutivo federal desestimar unilateralmente las decisiones de los gobiernos estatales, distritales y municipales que, en el ejercicio de sus poderes constitucionales, han adoptado o adoptarán, dentro de sus respectivos territorios, importantes medidas restrictivas”, indica la sentencia. 

En otro extracto, Alexandre de Moraes señaló que es «un hecho notorio» que existe una «divergencia seria de posiciones entre autoridades de diferentes niveles federales e, incluso, entre autoridades federales que son miembros del mismo nivel de gobierno, lo que causa inseguridad, inquietud y temor justificado en la sociedad en todo momento».

El ministro no mencionó un caso específico, pero en las últimas semanas, Bolsonaro y el ministro de Salud, Luiz Henrique Mandetta, expresaron diferentes opiniones sobre el aislamiento, lo que llevó al mandatario a intentar sacarlo de su puesto, sin éxito. 

Mientras el ministro defiende el aislamiento, según lo recomendado por la OMS, Bolsonaro defiende el fin del «encierro masivo» y la reapertura del comercio.

En ese marco, el ministro del STF también enfatizó que en estos momentos es necesario evitar los «personalismos», considerados por él como «perjudiciales para la condición de las políticas públicas».

«En tiempos de crisis acentuada, el fortalecimiento de la unión y la expansión de la cooperación entre las tres ramas del gobierno, dentro del alcance de todas las entidades federativas, son instrumentos esenciales e indispensables para ser utilizados por los diversos líderes en defensa del interés público (…) para combatir la pandemia de Covid-19 «, escribió.

El Supremo llegó a esta decisión a partir de una denuncia impuesta por la Orden de Abogados de Brasil. Allí, los letrados advirtieron que Bolsonaro había actuado como un «agente agravante de la crisis». «No ha hecho un uso adecuado de las prerrogativas que tiene para hacer frente a la emergencia de salud pública, actuando constantemente de manera insuficiente y precaria», indica la denuncia.

Bolsonaro sigue firme en su postura

El mandatario exigió este miércoles a sus ministros que estén «sintonizados» con él en la «guerra» contra el coronavirus y volvió a defender la vuelta al trabajo de los brasileños porque afirmó que el desempleo también provoca muertes.

«Todos deben estar sintonizados conmigo», dijo el mandatario al referirse a los ministros de su Gobierno, en un nuevo pronunciamiento en red nacional de radio y televisión, el quinto que realiza en apenas un mes sobre la pandemia.

Bolsonaro contradijo de nuevo las recomendaciones de su ministro de Salud al defender la vuelta al trabajo y afirmar que «los más humildes no pueden dejar de moverse para obtener su pan de cada día».

«Las consecuencias del tratamiento no pueden ser más perjudiciales que la propia enfermedad (…) El desempleo lleva a la pobreza, el hambre, la miseria y a la propia muerte», aseveró.