La Corte frenó el traslado de Lula a una cárcel común

Por 10 votos contra uno, los miembros del Supremo Tribunal Federal (STF) suspendió el traslado del expresidente Lula da Silva a una prisión común de San Pablo, tras el reclamo del Partido de los Trabajadores. La Corte determinó que el líder del PT continúe en la sede policial de Curitiba, hasta que el máximo tribunal analice si el exjuez y actual ministro de Justicia, Sergio Moro, fue parcial al condenarlo por corrupción. Lula busca ahora un resultado favorable de un habeas corpus pendiente de análisis en ese tribunal.

La Corte brasileña dejó así sin validez el fallo de la jueza de ejecución penal Carolina Lebbos, quien había firmado el traspaso de Lula a la cárcel de Tremembé, en el interior del estado de San Pablo, un centro penitenciario común con homicidas famosos en la historia policial. La misma magistrada había negado la salida de la cárcel del expresidente en enero pasado para asistir al entierro de su hermano, que finalmente autorizó sobre la hora la Corte.

Lula recibió la noticia de esta nueva resolución favorable del STF «con serenidad», según contó uno de sus abogados, Manoel Caetano Ferreira, tras reunirse con el exmandatario. «Evidentemente que estaba indignado. Todos sabemos que su prisión es injusta, él se considera y es considerado como un preso político», pero «ya dijo más de una vez que confía en el Supremo», agregó Ferreira.

El PT y los abogados de Lula confían ahora en la resolución, en el corto plazo, del «habeas corpus» pendiente de análisis en el Supremo, que ya negó otros anteriormente al ex jefe de Estado. A partir de ese recurso, el líder del PT cuestionó la imparcialidad de Moro, que llegó a las tapas de los medios de todo el mundo tras las filtraciones que demostraron su relación con los fiscales que impulsaron la denuncia contra el exmandatario.

A pesar de las pruebas acabadas sobre la cooperación de Moro y los fiscales, la Segunda Sala del Supremo pospuso en junio pasado su decisión sobre ese recurso, debate para el que todavía no fijó ninguna fecha.

En caso de que se mantenga su encarcelamiento, la defensa de Lula también aguarda la resolución del recurso interpuesto en el Tribunal Superior de Justicia -tercera instancia- para que pase de régimen cerrado a abierto.

Sin embargo, las ansias de libertad de Lula se pueden ver truncadas en caso de que un tribunal de apelación confirme la segunda condena a 12 años y 11 meses de cárcel que recibió en otro causa, algo que podría ocurrir este mismo año.