Lula a las urnas: “Si es necesario y tengo que ser candidato para ganarle a un fascista como Bolsonaro, sí seré”

Finalmente, el Supremo Tribunal de Brasil ordenó la anulación de todas las condenas y causas de la operación Lava Jato en contra del expresidente Lula Da Silva y le devolvió sus derechos políticos. El líder del Partido de los Trabajadores, quien estuvo preso 580 días por esos procesos judiciales, aseguró que está dispuesto a enfrentarse al actual presidente en las elecciones de 2022. “Mis abogados probaron que era una farsa. El juez mintió, los procuradores mintieron y la policía federal mintió para alejarme de la campaña electoral. Ahora estoy listo para la pelea”, celebró.

Por ocho votos a tres, el STF votó a favor de ratificar la anulación de dos condenas por corrupción y otros dos procesos abiertos, por considerar que exjuez Sérgio Moro, de la ciudad de Curitiba, era incompetente por jurisdicción para tratar los temas del expresidente.

El fallo ratifica lo determinado el 8 de marzo por el juez de la corte Edson Fachin, quien hizo lugar a un hábeas corpus de 2015 contra la competencia de Moro, ya que considera que los delitos por los que se acusaba a Lula no estaban vinculados con los desvíos de corrupción de Petrobras. 

El líder del PT se declaró inocente en todas y cada una de las causas, que atribuyó a una persecución judicial-política para alejarlo de las urnas. “Yo sólo les puedo decir que tengo la conciencia tranquila, me habían condenado por un hecho indeterminado”, aseguró con la sentencia a su favor, que le dio la  razón después de tanto tiempo. 

(Foto: AFP)

Esta votación obliga a que los procesos se cambien a San Pablo o Brasilia, pero le dan una dura derrota a la ya golpeada operación Lava Jato y a Moro. 

Si el fallo del 23 de marzo ya fue histórico para Lula porque ese día el STF reconoció por tres a dos la “parcialidad” y la persecución política de Moro en su contra, la ratificación de hoy constituye otro paso clave porque lo deja a las puertas de volver a aspirar al Palacio del Planalto, una posibilidad con la que el exsindicalista coquetea pero aún no confirmó.

“Si es necesario, y tengo que ser candidato en 2022 para ganarle las elecciones a un fascista que se llama Bolsonaro, yo sí seré candidato”, resaltó  Lula, aunque sobre ese punto también señaló que “no necesariamente” tiene que ser él la figura elegida. “Tengo una buena salud y estoy bien físicamente, pero podemos escoger a alguien que pueda representar a los sectores progresistas”, remarcó. 

La reacción de Bolsonaro

El primero en hablar sobre el futuro electoral de Lula, sin embargo, fue el mismo presidente Jair Bolsonaro. Minutos después de  la sentencia de la corte, en su transmisión de Facebook habló de los supuestos riesgos de una eventual vuelta de Lula al poder. 

“No está empezando aquí la campaña para 2022, pero por la decisión del Supremo, hoy Lula es candidato”, indicó Bolsonaro y agregó: “Si Lula vuelve, por voto directo, todo bien. Pero mirad cómo va a ser el futuro de Brasil con el tipo de gente que va a traer para dentro de la presidencia”. Según las encuestas, Lula es el político con más posibilidades de impedir la reelección de Bolsonaro, aunque su nombre enfrenta una fuerte resistencia en sectores de la clase media e incluso en otros partidos de izquierda o centroizquierda.