La Convención Constituyente de Chile presentó el proyecto final para la nueva carta magna

Después de 10 meses de arduo trabajo y sesiones maratónicas, la Convención Constituyente (CC) de Chile presentó el borrador de la nueva carta magna que busca dejar atrás a los resabios jurídicos del pinochetismo. El texto, que contiene 499 artículos y 160 páginas, será analizado en los próximos días por la Comisión de Armonización y se someterá a plebiscito el próximo 4 de septiembre. Antes de eso, el 5 de julio, se entregará la versión definitiva al presidente Gabriel Boric.

Aquí están los anhelos de millones de ciudadanos y ciudadanas que transversalmente depositaron en este proceso sus sueños y esperanzas“, dijo la presidenta de la Convención, María Elisa Quinteros, en el discurso en el que formalizó la presentación.

La entrega se realizó en una sesión especial -la número 104 desde que se instauró la Convención el 4 de julio del año pasado-, a los pies de las ruinas de Huanchaca, un monumento nacional emplazado en Antofagasta.

En este texto se materializa una nueva forma de relacionarnos; una nueva forma de entender la vida en nuestro país, donde en la que todos y todas pueden sentirse protegidos. Con estas normas y artículos comenzamos a construir un Chile más justo”, agregó Quinteros.

La redacción de este texto fue la salida política que encontró Chile al estallido social de octubre de 2019 en reclamo de mayor justicia social en un país muy desigual, en el que solo en 2021 el patrimonio de los chilenos más ricos representó el 16,1% del PIB, según estimó la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).

Casi un año después de las protestas, el 78% de los chilenos votó por cambiar la Constitución.

Las iniciativas que llegaron al borrador final

La propuesta dejó afuera muchas ideas que causaron polémica en las discusiones, como el referéndum revocatorio, la pérdida de autonomía del Banco Central o la nacionalización de la minería. 

En cambio, consagra un “Catálogo de derechos sociales”, con un Estado garante en salud, educación, vivienda digna y pensiones. Establece, además, un nuevo ordenamiento del sistema político y de justicia, junto a una nueva forma de distribuir el poder en gobiernos regionales. 

El borrador aprobado postula también que “el Estado reconoce y promueve una sociedad en la que mujeres, hombres, diversidades y disidencias sexogenéricas participen en condiciones de igualdad sustantiva”.

Además, apunta a que todos los órganos estatales, “empresas públicas y semipúblicas deberán tener una composición paritaria que asegure que al menos el 50% de sus integrantes sean mujeres”.

En tanto que el artículo 10 impulsa la prohibición a la “devolución por la fuerza a las fronteras” de personas que hayan solicitado asilo o sean refugiados extranjeros, una iniciativa propuesta por la bancada opositora Vamos por Chile.

Asimismo, se postula un “pluralismo jurídico”, para permitir la creación de tribunales para los pueblos indígenas que coexistirían coordinados en un Sistema Nacional de Justicia; autonomía de las regiones y la creación de un Consejo de la Justicia que velará por el funcionamiento de los tribunales.

Cómo sigue el proceso

Este documento pasará el martes próximo a la Comisión de Armonización, formada por 40 constituyentes, que revisará la redacción y realizará sugerencias para que quede concordante y coherente.

Trabajará en paralelo con las Comisión de Preámbulo, encargada de elaborar el texto que abre la carta magna, y Comisión de Normas Transitorias, a cargo de los artículos transitorios necesarios para la transición entre una y otra Constitución.

Esta instancia tendrá menos de un mes para presentar sus observaciones al pleno, que deberá llevar a cabo las votaciones finales para presentar el texto definitivo para ser votado en el Plebiscito de salida el 4 de septiembre.