La Comisión de la Convención Constitucional de Chile aprobó en general iniciativa que incluye el “derecho al aborto”

La Comisión de Derechos Fundamentales de la Convención Constitucional aprobó en general la iniciativa popular «Será Ley«, sobre derechos sexuales y reproductivos, entre ellos el “derecho al aborto”. Se aprobó con 24 votos a favor, ocho en contra y una abstención.

La propuesta presentada por la Asamblea Permanente por la Legalización del Aborto, una red feminista que agrupa a varias organizaciones, con más de 38.000 apoyos, busca garantizar la despenalización de la interrupción del embarazo.

La iniciativa aprobada pasará a su discusión en particular para luego ser revisada por el pleno del órgano redactor. Allí necesitan un respaldo de dos tercios para aprobarse.

“Será ley”

La actual legislación chilena permite el aborto bajo tres causales: inviabilidad fetal, violación o riesgo de la vida de madre. Fuera de estos casos, la pena es de hasta cinco años de prisión.

La propuesta presentada por la Asamblea Permanente por la Legalización del Aborto, “Será ley”, plantea que la nueva constitución debe contemplar que el Estado reconozca y garantice “a todas las personas sus derechos sexuales y reproductivos, en condiciones de igualdad y sin discriminación, incluyendo el derecho al aborto sin interferencia de terceros, instituciones o agentes del Estado”.

En particular, reconocer y promover «el derecho de las personas a tomar decisiones libres y autónomas sobre sus cuerpos, su sexualidad y su reproducción, de manera libre, sin violencia ni coerción, debiendo el Estado garantizar el acceso a la información y los medios materiales para ello».

Para hablar de Derechos Sexuales y Reproductivos, dice la iniciativa, hay que centrarse en “los principios legisladores y transversales que debiera incluir la nueva Constitución, en el marco de las responsabilidades del Estado para el acceso, garantía y ejercicio de estos derechos”.

“Será ley” fue la primera propuesta popular que logró reunir las 15.000 firmas necesarias para ser discutida en la Convención.

Los ciudadanos chilenos podían patrocinar entre una variedad de casi 2500 iniciativas para incluir en la nueva Constitución que reemplazará la elaborada por el dictador Augusto Pinochet. Para que una propuesta pudiera ser analizada por los convencionales debía tener un mínimo de 15.000 firmas. Un total de 78 las propuestas superaron ese límite.