Una misión de la CIDH está en Ecuador para evaluar la situación de las cárceles

Funcionarios de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) viajaron a Ecuador para conocer de primera mano la situación del sistema penitenciario, donde más de 300 presos murieron en lo que va del año. La delegación visitará puntualmente las cárceles de Quito, Guayaquil y Latacunga.

Está previsto que la delegación, encabezada por Stuardo Ralon, relator para personas privadas de libertad del organismo, se reúna más de una vez con el presidente, Guillermo Lasso, así como con sobrevivientes de las masacres carcelarias y sus familiares.

“Agradecemos la invitación hecha que permite llevar a cabo esta labor técnica de la #CIDH en materia de personas privadas de libertad”, escribió Ralón en sus redes sociales al momento de compartir una foto con el principal mandatario.

También mantuvieron reuniones con la Secretaria de Derechos Humanos ecuatoriana, Bernarda Ordóñez, el canciller Mauricio Montalvo y autoridades vinculadas al sistema penitenciario, de adultos y menores.

Además, tienen previsto encuentros con sobrevivientes de violencia intracarcelaria y representantes de la sociedad civil. Una vez culminada la visita, como es habitual, la CIDH emitirá una serie de recomendaciones al Estado ecuatoriano.

La dramática situación de las cárceles en Ecuador

El sábado 13 de noviembre encontraron 68 presos asesinados y otros 25 heridos en nuevos enfrentamientos registrados en el pabellón 2 de la antigua Penitenciaría del Litoral, una cárcel ubicada en la ciudad costera de Guayaquil, en el suroeste de Ecuador.

Además, el 28 de septiembre, en este mismo centro, se registró una de las masacres más grandes en cárceles de las últimas décadas en la región, con 119 privados de libertad fallecidos y varios heridos.

El gobierno explicó que los enfrentamientos en septiembre se desencadenaron por “una batalla por el control de los grupos del crimen organizado”. Las autoridades afirmaron que las pandillas tienen alianzas con grupos criminales transnacionales y luchan por las rutas del narcotráfico.

A raíz de esto, el presidente Lasso, decretó un estado de excepción para el sistema penitenciario, lo que movilizó a 3.600 soldados y policías a los 65 centros de reclusión del país. Entre las medidas se dispuso la suspensión del derecho a la inviolabilidad de correspondencia, y la libertad de asociación y de reunión de los presos.

Ecuador tiene una capacidad carcelaria para albergar a 30.000 personas, pero en la actualidad hay unas 39.000 personas privadas de libertad, bajo la custodia de unos 1.500 guardias.