La «caravana madre» rumbo a México tensó las relaciones entre Trump y AMLO

Una nueva caravana de más de 20 mil migrantes centroamericanos se prepara para iniciar su camino a la frontera de México con Estados Unidos desde Honduras. La llegada del contingente reavivó las tensiones entre el presidente Donald Trump y su par mexicano Andrés Manuel López Obrador. “Estamos insistiendo en que deben atenderse fundamentalmente las causas que originan la migración», le respondió AMLO a Trump, quien lo había amenazado con cerrar completamente la frontera.

La información sobre la nueva «caravana madre» que se está gestando la brindó la secretaria de gobernación de México, Olga Sánchez Cordero, quien adelantó que su país “no cerrará la frontera sur pero tampoco otorgará visas humanistarias masivas”.

Sánchez Cordero también explicó que se buscará que la entrada de migrantes sea «ordenada» y que revisarán los antecedentes de cada uno de los ingresantes al territorio mexicano “para evitar el tráfico de personas”.

La funcionaria mexicana aclaró que van a «crear acciones de contención en el Istmo de Tehuantepec, con instalaciones de la Policía Federal, Protección Civil y otras instancias del gobierno» y que se otorgarán al mismo tiempo «permisos temporales de visitantes y de trabajo».

El anuncio no fue bien tomado por Trump, quien recurrió a su medio de comunicación predilecto para quejarse de la situación. “México no está haciendo NADA para ayudar a detener el flujo de inmigrantes ilegales a nuestro país. Todo son conversaciones y no acción», escribió en su cuenta de Twitter. «De manera similar, Honduras, Guatemala y El Salvador han tomado nuestro dinero durante años y no hacen nada», completó.

López Obrador le respondió al poco tiempo en una conferencia de prensa que su gobierno “está atendiendo el tema”, pero que para ellos debe ser fundamental atacar las causas que originan el flujo de migrantes.

El mandatario dijo que su gobierno no quiere confrontarse con el de Trump y reiteró que para atender el fenómeno migratorio se deben crear oportunidades de empleo. «Vamos a ayudar nosotros en todo lo que podamos, no queremos de ninguna manera confrontarnos con el gobierno de Estados Unidos», resaltó.

El tema migratorio ha tensado la relación entre México y Estados Unidos desde que Trump estaba en campaña y generó enfrentamientos con el gobierno del entonces presidente Enrique Peña Nieto (2012-2018).

El gobierno de López Obrador, en cambio, ha sido más cauteloso y busca inversiones por unos 10.000 millones de dólares para impulsar el crecimiento en el sur de México y Centroamérica con el objetivo de frenar la migración ilegal.

Este jueves, López Obrador reiteró esa idea y mencionó proyectos emblema de su gobierno como el Tren Maya, que recorrería el sureste del país, como detonadores de empleo.»Pensamos que esa es la opción, que esa es la alternativa, respetamos la postura del presidente Trump y vamos a ayudar.», indicó AMLO.

Miles de migrantes ingresan a México cada año por la frontera sur y atraviesan todo el territorio hasta alcanzar Estados Unidos en busca de oportunidades de vida, pese a la duras condiciones del trayecto y la amenaza de grupos criminales que los secuestran o extorsionan.

Actualmente, una caravana de unas 2.000 personas de países centroamericanos y del Caribe recorre el sur de México con el objetivo de llegar a Estados Unidos.

A su vez, en octubre de 2018, alrededor de 1.600 hondureños comenzaron su marcha hacia territorio estadounidense y en el camino se fueron sumando ciudadanos salvadoreños y gautemaltecos. En total reunieron 7.000 personas que recorrieron México generando nuevas tensiones entre Washington y los países latinoamericanos.