La estructura de la campaña por el NO

Colombia
Natalia Arenas

El acuerdo del gobierno con las FARC ya se presentó. Los detalles para la refrendación popular, también. Ahora resta que el pueblo vote si avala o no la negociación que pondrá fin a una guerra de más de cuarenta años. La estrategia principal de los detractores a la paz, encabezada por Álvaro Uribe, será instalar la idea de que se puede lograr un pacto mucho mejor.

Natalia Arenas- La Silla Vacía (Colombia) 

Ya con las reglas del plebiscito claras, arrancó oficialmente la campaña del No, que tiene como su principal activo la figura de Álvaro Uribe. Su problema es que no tienen mucho más de su lado.

La campaña por dentro

Ayer el ex candidato presidencial Óscar Iván Zuluaga inscribió el comité oficial del Centro Democrático para promover el No, que está pensado para abanderar la campaña desde el partido. Para todos los demás, uribistas o no, inscribirán otro comité de liderará la fundación “La paz es de todos” y que servirá de ‘madrina’ para todos los comités regionales y ciudadanos que se esperan que se creen durante la campaña.

El plebiscito: entre el “sin plan B” y “un mejor acuerdo”

La idea es crear espacios para el No que no sólo estén ligados al uribismo y al Centro Democrático. Pero la fundación está íntimamente ligada a ellos, empezando por su gerente, el ex senador uribista de La U, Juan Carlos Velez.

Vélez llegó al cargo no sólo porque es un hombre de confianza de Uribe sino porque ha sido el coordinador de las últimas campañas del Centro Democrático en Antioquia y acaba de salir de una reñida campaña a la Alcaldía de Medellín que perdió sólo por 1,4 por ciento de los votos contra Federico Gutiérrez.

Además de él, en la junta directiva de la Fundación está el empresario bananero Nicolás Echavarría Mesa y el ex candidato del Centro Democrático a la Cámara por Antioquia, Fabio Aristizabal.

Echavarría será la cabeza del comité financiero de la campaña, un papel que ya ha desempeñado antes.

” La Fundación tendrá un papel más que todo operativo en esta campaña: estarán encargados de coordinar la logística, contratar los servicios de publicidad y pautas, recolectar fondos, manejar los recursos y liderar a los comités regionales que esperan que despeguen la campaña con dinámicas propias “

Como contó La Silla, en el 2013 llegó a ser considerado una ficha clave en el equipo de la reelección de Juan Manuel Santos, tras haber sido el gerente de campaña en Antioquia en su primera elección, haberle ayudado a recoger fondos en ese departamento (de la mano del ex ministro Jorge Alberto Uribe) y de haberle puesto él mismo 15 millones de pesos. De hecho, ese año alcanzó a organizarle comidas con los cacaos paisas.

Sin embargo, después pasó a ser uno de los empresarios que apoyó la campaña de Óscar Iván Zuluaga a la Presidencia en 2014 y fue quien reemplazó a Luis Alfonso Hoyos luego de su estrepitosa salida por el escándalo del hacker.

También tendrán asiento en la junta directiva de la Fundación tres delegados de los precandidatos del Centro Democrático a las presidenciales del 2018, entre ellos Sergio Araujo, ex candidato uribista a la alcaldía de Valledupar, que va en representación de Carlos Holmes Trujillo. Los representantes de Óscar Iván Zuluaga e Iván Duque son amigos personales de los candidatos, según le dijo Vélez a La Silla. 

La Fundación tendrá un papel más que todo operativo en esta campaña: estarán encargados de coordinar la logística, contratar los servicios de publicidad y pautas, recolectar fondos, manejar los recursos y liderar a los comités regionales que esperan que despeguen la campaña con dinámicas propias.

Por el lado político, la versión oficial es que “los estrategas vamos a ser todos”, según Vélez y están terminando de concretar a un estratega que los apoye en la creación y difusión de los mensajes, aunque ninguna de las fuentes consultadas para esta historia quiso revelar su nombre, según dijeron, porque ‘es muy costoso apoyar el No’.

” Aunque el expresidente hará tantas giras como le de su agenda para promover el No, no participará en debates que lo confronten con el Sí. Para reemplazarlo, el Centro Democrático designó a los tres precandidatos presidenciales que serán las caras visibles del No.’Uribe los puso para echarlos al agua, para que empiecen a medirse’ “

Aún así, según tres fuentes que hablaron off the record, el que manda en realidad es Álvaro Uribe. “Aquí entre nos, es el que opina y propone”, dijo uno de ellos. “Es el dueño del partido y el gran elector”, explicó otro.

Aunque el expresidente hará tantas giras como le de su agenda para promover el No, no participará en debates que lo confronten con el Sí. Para reemplazarlo, el Centro Democrático designó a los tres precandidatos presidenciales que serán las caras visibles del No.

“Uribe los puso para echarlos al agua, para que empiecen a medirse”, le dijo un congresista a La Silla que pidió la reserva de su nombre. “Para que ellos no peleen los ponen a los tres como directores del No pero son tres caballos distintos”, agregó.

Otra fuente del partido que habló con La Silla reconoció que es cierto que cada uno tiene sus aspiraciones, pero dice que la orden del partido es que “pueden hacer lo que quieran mientras no se salgan del discurso”.

Uno que, otra vez, puso Uribe y que es el mensaje principal de la campaña del No: aunque repite los mismos argumentos que ha señalado el expresidente en contra del Acuerdo de paz con las Farc y promueve la desconfianza hacia el presidente Juan Manuel Santos que es el principal lastre del Sí, incluye el nuevo ingrediente de que “la verdadera paz empieza por el No”.

” El mensaje central de la campaña, como ya contó La Silla, será que apoyar al No será una oportunidad para buscar ‘un mejor acuerdo’ al que se ha negociado hasta ahora en La Habana que tenga en cuenta el rechazo de los colombianos a hacerle concesiones a las Farc, como el que no paguen cárcel y puedan ser elegidos “

El mensaje central de la campaña, como ya contó La Silla, será que apoyar al No será una oportunidad para buscar “un mejor acuerdo” al que se ha negociado hasta ahora en La Habana que tenga en cuenta el rechazo de los colombianos a hacerle concesiones a las Farc, como el que no paguen cárcel y puedan ser elegidos.

“Queremos decirle a la gente que votar por el NO sí sirve, que sí puede ser positivo para ayudar a resolver los verdaderos problemas que tiene este país y que no es el peligro que están haciendo querer ver. Es difícil, pero el No no es malo”, le dijo a La Silla el ex candidato a la Alcaldía de Bogotá, Pacho Santos que está al frente de la campaña del No en Bogotá.

Convencer a la gente de eso, cuando implicaría rechazar el fruto de seis años de negociación no es el único reto que tiene el uribismo en esta campaña que por ahora, sigue siendo casi la única cara visible del No.

Los pros y los contras del No

Como mostró La Silla la semana pasada, por ahora las campañas ciudadanas alrededor del No siguen dependiendo en gran medida de la imagen del ex presidente Uribe y de su partido. Uno que es, además, nuevo y caudillista, con una estructura incipiente que une el fervor por Uribe. Eso a la vez, es una ventaja y una desventaja a la hora de enfrentar esta campaña del No.

A favor del uribismo juega que Uribe es un líder carismático que sigue marcando un 59 por ciento de aceptación en las encuestas, como mostró la última Gallup, y tiene un discurso que representa las principales objeciones que tiene el común de la gente frente al acuerdo de paz en
La Habana.

Eso es un gran activo porque ésta es una campaña distinta a las electorales, donde pesa más la emoción que la maquinaria política.

Pero le juega en contra porque además de tener poca estructura, lo que en la práctica no le hará fácil montar tantos comités políticos por el No como seguramente lo podrá hacer el Sí en las regiones (algo que ya quedó demostrado en las elecciones regionales del 2015), el Centro Democrático no tiene ni plata ni el respaldo de grandes cacaos o empresarios que estén dispuestos a jugarle de frente al No.

” Como el sentimiento es generalizado, el uribismo está buscando otras opciones para financiar su campaña: desde esta semana empezó a funcionar un sistema de donaciones en línea, que según le explicó a La Silla Juan Carlos Vélez, servirá para que la gente aporte cifras pequeñas que pueden ir desde los 20 o  30 mil pesos “

“Nadie se va a atrever a promover el No en contra del Gobierno”, le dijo a La Silla un congresista uribista. “Los empresarios que nos apoyen nos van a tener que dar plata por debajo de la mesa, no digo ilícitamente pero sí tapado”.

Aunque las fuentes con las que habló La Silla en Bogotá no quisieron dar nombres para no perjudicar (o ahuyentar) a quienes ya los están apoyando, algunos en Santander ya están dando la cara. Por ejemplo, Alberto Montoya, rector de la Universidad Autónoma de Bucaramanga y exalcalde de esa ciudad, será uno de los que promoverá la causa uribista.

“Sí, yo apoyaré a la campaña del No. Es mi posición personal”, le confirmó Montoya a La Silla que aclaró que su posición no tiene que ver con la universidad que dirige.  

Otro, según dos fuentes directivas del uribismo en el departamento, es César De Hart Vengoechea, un reconocido palmicultor de Santander que ha integrado las juntas directivas de Fedepalma y de la Asociación de Industriales de Colombia, Andi. De Hart es esposo de Martha Pinto, quien fue ministra de comunicaciones en el primer gobierno de Uribe y en 2011 intentó llegar a la Alcaldía de esa ciudad pero se quemó.

Y también Silvia Artola de Ariza, dueña de Ariza Artola y Cia Ltda, una empresa de seguros para automóviles y socia de Central Motors ltda., una de las concesionarias más grandes de Santander.

Sin embargo, la mayoría de los que los está respaldando no quiere figurar. “No quieren aparecer porque tienen miedo a retaliaciones. Pero son empresarios que creen que el proceso de Santos está mal”, aseguró una de esas fuentes.

Como el sentimiento es generalizado, el uribismo está buscando otras opciones para financiar su campaña: desde esta semana empezó a funcionar un sistema de donaciones en línea, que según le explicó a La Silla Juan Carlos Vélez, servirá para que la gente aporte cifras pequeñas que pueden ir desde los 20 o  30 mil pesos.

” Aunque es pronto para saber si van a recolectar suficientes recursos o no, la estrategia demuestra que el uribismo está aprovechando otra de sus grandes ventajas: las redes sociales y el internet sobre las que se sustenta buena parte de la campaña del No y que busca concentrarse en seducir a los más jóvenes “

Aunque es pronto para saber si van a recolectar suficientes recursos o no, la estrategia demuestra que el uribismo está aprovechando otra de sus grandes ventajas: las redes sociales y el internet sobre las que se sustenta buena parte de la campaña del No y que busca concentrarse en seducir a los más jóvenes, como le dijo a La Silla Pacho Santos, que son los que hoy parecen estar más cercanos al Sí.

El uribismo ya le ha sacado réditos a las redes. Fue a través de éstas que lograron movilizar a sus seguidores en la marcha el pasado 2 de abril y la que usaron más que todo para recolectar las firmas que usaron para respaldar su demanda contra la inconstitucionalidad del Acto Legislativo para la Paz.

Aunque no todos los que apoyan las campañas por redes suelen salir a votar como lo demostró la Ola Verde de Mockus, el millón trescientos mil firmas que recogió el uribismo en dos meses y medio no quedará desperdiciado en esta campaña aunque sólo se haya usado para darle un sentido simbólico a la demanda. Ahora planean usarlas también para engordar las bases de datos de su partido, transmitir sus mensajes y pedirles su voto por el No para el dos de octubre.

Aún así, no la tendrán fácil. Como contó La Silla ayer, los aspectos más importantes de la reglamentación de la campaña que expidió el martes el Consejo Nacional electoral, benefician más al Sí. Sobre todo las que pesan en una campaña de un mes que será sobre todo mediática y emocional, como el uso de la televisión y las facultades para hacer campaña para los servidores públicos.

” Lo mismo ocurre con la posibilidad de que los funcionarios públicos participen en campaña. Así el CNE haya dicho que los funcionarios no podrán ser constreñidos o premiados por su participación en una campaña u otra, es muy improbable que algún funcionario vaya a hacerle campaña al No en contra de lo que le pide su jefe “

Como al Sí ya lo apoya una gama muy amplia de empresarios y cacaos, como contó La Silla, pueden conseguir más plata para comprar pauta adicional en los medios tradicionales. Además, porque el CNE permitió que los partidos usaran sus espacios institucionales en TV para hacer campaña y hay muchos más partidos del Sí.

También porque el CNE dictó un número máximo de cuñas o de avisos que puede contratar cada Comité de Campaña y como el Sí tendrá más comités y más plata para invertir en publicidad en televisión, seguramente podrá comprar más, sobre todo el televisión que es la más cara y la más efectiva en una campaña tan corta.

Lo mismo ocurre con la posibilidad de que los funcionarios públicos participen en campaña. Así el CNE haya dicho que los funcionarios no podrán ser constreñidos o premiados por su participación en una campaña u otra, es muy improbable que algún funcionario vaya a hacerle campaña al No en contra de lo que le pide su jefe. Incluso, alcaldes del Centro Democrático como el de San Vicente del Caguán, ya dijeron que serán neutrales en la campaña “para no patear la lonchera”.  

Esas serán las carencias que tendrá que compensar el protagonismo de Uribe en la campaña del No, que se enfrentará además, a la emoción que despertará la firma del Acuerdo Final una semana antes de la votación y que podría contar con personajes como el presidente de Estados Unidos Barack Obama, la presidenta alemana Ángela Merkel y el cubano Raúl Castro. Y que en todo caso, tiene a muchos colombianos con la esperanza de que sí se acabe la guerra.

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