La apatía de los militantes

Uruguay 

En el país no se vive un clima de elecciones, al menos eso parece al caminar las calles de Montevideo. Por parte del Frente amplio no hay militancia y las únicas actividades que se realizan dependen de los esfuerzos de Tabaré Vázquez y Raúl Sendic. La política tiene que abrirse paso a través de las redes y de los comités de base, instrumentos fundamentales en las campañas.

Tabaré Vázquez, candidato a presidente por el FA- Foto: Circa news Redacción-La República (Uruguay) 

La izquierda militante vuelve a desinflarse y Tabaré Vázquez y Raúl Sendic quedan solos dando la batalla en los pueblos más pequeños. En tanto los actuales votantes del Frente Amplio disfrutan por adelantado un triunfo que dan por seguro. Pero no todo está escrito.

No hay militancia y por eso mismo no hay organización ni actividades que no estén relacionadas con el esfuerzo de la fórmula presidencial. Por su parte la derecha genera hechos publicitarios a través de los medios de comunicación, centrando su discurso en la inseguridad y en el fantasma del aumento de los impuestos.

Lo cierto es que la oposición no baja los brazos, mientras que el Frente Amplio queda de espectador o de blanco para que se dispare la artillería conservadora sobre la coalición de izquierda.

Por su parte el Partido Independiente ha desaparecido del escenario político, al igual que otras fuerzas electoralmente menores.

Desde el 27 de octubre, un día después de la primera vuelta, la gran jugada política fue la de Tabaré Vázquez cuando invitó a “charlar” al diputado batllista Fernando Amado, quien ha mostrado estar muy alejado de las posturas más conservadoras de su partido político.

“No hay militancia y por eso mismo no hay organización ni actividades que no estén relacionadas con el esfuerzo de la fórmula presidencial. Por su parte la derecha genera hechos publicitarios a través de los medios de comunicación, centrando su discurso en la inseguridad y en el fantasma del aumento de los impuestos”

Mientras esto pasó, el que tuvo que salir a la cancha fue el ministro Eduardo Bonomi, quien es centro de los ataques opositores. Una vez más el secretario de Estado mostró capacidad e inteligencia para afrontar situaciones complejas. Pero el resto de los ministros, así como senadores y diputados, no asumen protagonismo, como no lo asumen funcionarios del gobierno que tienen mucha información para impedir que el debate se libre sobre bases falsas.

Un gran papel tiene para jugar el senador Danilo Astori, quien no puede desaparecer del escenario público en tanto esgrime una personalidad que da seguridad en materia económica, al sector productivo, ya sea privado a estatal.

La democracia uruguaya está en un momento crucial, pero en las calles de Montevideo parece vivir otra realidad si no fuera por algunos autos que portan banderas del Frente Amplio.

No sobra tiempo para revertir esta apatía. Para llegar al 60% el 30 de noviembre próximo la alegría tiene que volver a vivir en todos los barrios del país, pero particularmente en la zona metropolitana. Para ello la política tiene que abrirse paso a través de las redes y de los comités de base, instrumentos fundamentales en la actual campaña electoral. A la vez, es la hora de los sectores políticos, que tienen en sus filas a los más experimentados activistas.

 

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